Tame Impala: Fresca Psicodelia Nostálgica

Sábado, 18 de Agosto de 2012 | 3:31 pm | Comentarios (8)
Tame Impala: Fresca Psicodelia Nostálgica

Es engañoso el mundo de hoy. Te hace creer que las categorías muchas veces no existen, pero al final, todo lo que se hace, irremediablemente cae en un riel y la gente le pone un rótulo a eso. Por eso es que era interesante que la gente de Club Fauna trajera a los australianos Tame Impala al país, e interesante fue la recepción del público que superó las expectativas de ventas, debiéndose trasladar el evento al Centro de Eventos Chimkowe, en Peñalolén.

Tras un show de Föllakzoid que prendió a los pocos que se encontraban presentes, The Ganjas la rompió con un set potente y conciso, que dejó servido en bandeja el público a los australianos, que eran los encargados de ser el peak en esta presentación.

Y lo que queda claro desde el principio es que no son un grupo indie. Ni siquiera se acercan a lo que MGMT, por ejemplo, realiza. Lo de Tame Impala es una genuina búsqueda por los rincones del sonido lo-fi y el revisionismo de la psicodelia sesentera, llamando muchas veces al “Magical Mystery Tour” (1969) de los Beatles.

Todo comenzó con una intro, una especie de fanfarria al más puro estilo de los australianos, para dar paso a “Solitude Is Bliss”, donde las más de 2.500 personas que estaban presentes en la explanada del Chimkowe saltaron de inmediato, con una energía que a las 1:15 AM en punto comenzaba a desbordar la pista de baile.

En general, el sonido estaba un poco bajo en volumen, pero la claridad en cómo sonaba cada instrumento se agradeció, en especial el bajo de el retraído pero eficiente Nick Allbrook, que sonó a ratos dominante en la escena.

Luego el ritmo sencillo y demoledor de “Why Won’t You Make Up Your Mind?” irrumpió, incluyendo un agregado instrumental que era el presagio de lo que vendría: un set de canciones desarrolladas más allá de cómo se les conoce.

“Desire Be Desire Go” vino después, mientras que “It Is Not Meant To Be” prosiguió con un show donde cada canción tenía un extra, algo de la virtud instrumental de cada miembro de Tame Impala, liderados por la destreza de Kevin Parker en la guitarra.

Los dos adelantos del nuevo disco de la banda, “Lonerism”, que saldrá en octubre, demostraron que la evolución de los de Perth no tiene freno. “Apocalypse Dreams”, además de ser la mejor composición de la carrera de la agrupación, en vivo toma lo mejor de ambas vibras de Tame Impala: el tempo más lento y profundo, y la angustia ansiosa de la percusión constante. En tanto, “Elephant” es un single en serio, que para muchos fue el momento más sólido de un show que no tuvo puntos bajos.

La gracia de Tame Impala va más allá de la versatilidad de su público, o su origen en Australia. Ellos tienen la capacidad de hacer una revisión histórica de elementos en la música para lograr un sonido único. La psicodelia sesentera, el hard rock setentero, la actitud del grunge, todo eso concentrado en una banda de amigos que logra diferenciarse del resto.

Luego vino el clásico “Lucidity”, que fue cortado en pos de mostrar ese cover de Todd Lundgren que comenzaron a incluir hace poco en los setlists, “International Feel”.

Otro momento de efervescencia adolescente fue con “Alter Ego”, para dar paso a “Half Full Glass Of Wine” y una versión de aquellas para “despedirse” de la gente.

Tras un breve receso, la banda volvió a tocar una versión con solo de Parker extendido de “Runaway, House, City, Clouds”. Quizás un problema con Tame Impala es que el recurso del solo de guitarra o de sintetizadores se repite mucho, lo que convierte a las composiciones en formatos un poco prefijados. Ahí se escapan “Half Full Glass…” y “Runway…”, que tienen mucho más de rock progresivo que las otras canciones. Pero todo se arregla con el tremendo sonido que tienen. Es como si metiéramos en una juguera a Nirvana, Led Zeppelin, Los Beatles en la etapa psicodélica y Yes. Claro, guardando las proporciones, pero se entiende que es por las influencias que denotan estas canciones.

En vivo la propuesta de los australianos gana mucho de frescura y limpieza sonora, esa que a ratos se ve un poco comprimida tras la producción sonora en estudio de Dave Fridmann. Esa fluidez se agradece y convierte las presentaciones de Tame Impala en una fiesta de psicodelia intensa, medio stoner, que mira mucho hacia atrás, pero que no deja de avanzar. Un viaje muy volado que al parecer todavía no se termina.

Setlist

  1. Intro
  2. Solitude Is Bliss
  3. Why Won’t You Make Up Your Mind?
  4. Desire Be Desire Go
  5. It Is Not Meant To Be
  6. Apocalypse Dreams
  7. Elephant
  8. Lucidity
  9. International Feel (cover de Todd Rundgren)
  10. Alter Ego
  11. Half Full Glass Of Wine
  12. Runway, Houses, City, Clouds

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Danny Rayman

Enlace corto:
(8)
  1. Larry says:

    FUE LA ZORRA!!!

  2. Pedro says:

    la cago lo bueno que estuvo!!!

  3. J. Vertigo says:

    “…en especial el bajo de LA retraída pero eficiente Nick Allbrook”?
    Nick Allbrook es hombre por si no lo sabían, una cosa es que sea medio ambigua su presencia…

  4. Javier says:

    wnnn tremendo concierto! se pasaron estos niñitos.

  5. isidora jaén says:

    JAJAAJAJA SICODELIA? PARECE Q NO FUIMOS AL MISMO CONCIERTO YO FUI A UNO DE POP CON VISUALES BÁSICAS DE WINDOW MEDIA PLAYER.
    COMPARARLOS CON BEATLES…..QUE FALTA DE RESPETO Y COMO SE NOTA QUE ERES UN PRINCIPIANTE

    • Juan Francisco Montero V. says:

      “Claro, guardando las proporciones, pero se entiende que es por las influencias que denotan estas canciones”.

      Yo entendí que dijo que eran influencias, no compara con los Beatles porque ¿Quién podría?

      Saludos!

  6. Odín Rodriguez says:

    Este socio encuentra todo la raja… Y medios STONER? Un gran “que chucha”.

  7. Pablo says:

    sacos de wea….

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