Spoon: Oír la luz

Miércoles, 21 de Octubre de 2015 | 4:55 pm | No hay comentarios
Spoon: Oír la luz

Muchas veces las expectativas le hacen mal a un show. Se espera tanto que, cuando llega, lo que se recibe simplemente no es lo que se necesitaba, aquello que la cabeza y el corazón construyó como un recuerdo esperanzado. Pero en otros casos, es esa expectativa lo que hace que, si se alcanza o supera, la satisfacción sea aún mayor. Spoon no era una banda que supieras que sería capaz de decepcionarte, aunque siempre hay muchos factores que confluyen en un show en vivo, sea el público, el sonido, el ánimo con el que se levantaron los músicos, lo pertinente o impertinente que pudo haber sido un fan con el que se hayan encontrado, lo rica o fome de la comida que comieron, un trago más, un trago menos. Sin embargo, lo que vimos en la noche del martes 20 de octubre en el Centro de Eventos Cerro Bellavista fue perfecto, y quizás ninguno de los aspectos estaba al 100% de sus posibilidades. Como siempre, algo generó ese extra vital para la experiencia en vivo: el factor humano.

06 Spoon @ Cerro Bellavista 2015

Una de las gracias de Spoon es que sus líneas instrumentales son muy sencillas, y la voz de Britt Daniel nunca busca el tono más afinado y más prístino. Lo que tenemos con los de Austin, Texas, es identidad, es brillo propio, desde adentro, además lo que tienen en sus canciones. Las que eligieron para su debut en Chile fueron la mezcla perfecta entre los mayores éxitos de la banda, y regalos que no tocan usualmente en sus shows. Mezcla que, además, se correspondió con buenas transiciones entre las canciones, en una maquinaria bien aceitada que no necesita repetir el mismo set de temas cada noche para tener fluidez garantizada.

Todo partió casi a la hora, a las 22:06, ante un Cerro Bellavista repletado en un 80% aproximadamente, y tras una especie de acople no tan agudo, casi como un elemento noise que feliz hubiera estado junto a los amplificadores de Sonic Youth. En medio de ese sonido nos encontramos con el quinteto encabezado por el magnético Britt Daniel y los primeros compases de “Rainy Taxi”, parte de “They Want My Soul” (2014), el disco que se convirtió en la excusa para que los norteamericanos vinieran a Chile y que, por cierto, también ilustraba el extenso telón de fondo del escenario, claro que, en vez de ser una mano extendida apoyando a una especie de energía visible, en este caso la mano se posaba por sobre el escenario, casi como si fuera el titiritero que controla los movimientos de la banda que, a su vez, dominaba el proscenio, a sabiendas de que ese pequeño lugar se llenaba de su presencia. Al final, ellos eran las energías indefinibles, esa alma que muchos quisieran tomar.

05 Spoon @ Cerro Bellavista 2015

Spoon en vivo es una experiencia, una que se debe recibir con brazos abiertos, en medio de la luz muy tenue que prácticamente fue la regla, dejando al quinteto en penumbras, casi las mismas que se esconden en la dinámica de canciones como “My Mathematical Mind” o la fantasmagórica (era que no) “The Ghost Of You Lingers”. Es que Spoon puede parecernos una banda que tiene un montón de energía y que transmite esas sensaciones, pero como dijimos en algún momento en un artículo, en medio de ese juego melódico y rítmico constante tenemos temores que afloran, actitudes que se ven tan potentes como vulnerables, y en medio de la incertidumbre y el pavor surgen halos de luz hacen innecesario siquiera ver lo que tenemos al frente, porque lo que se escucha ya dibujó esas imágenes, y ya nos entrega todo lo que necesitamos sentir y saber.

La música del actual quinteto es sinestésica a ratos, porque los sabores que la cruzan son muchos, las fotografías que hace también son bastantes, e incluso en el tacto existen manifestaciones de estas canciones. Spoon logra lo que pocos hacen: obligar a sentir la música con todos los sentidos, o al menos en cierta manera –sin necesidad de drogas complementarias- hace querer vivir sus composiciones de esa forma. En medio de la oscuridad –parecerá cliché- Spoon hace ver destellos de luz muy clara sin la intención de enceguecer.

12 Spoon @ Cerro Bellavista 2015

Hubo espacio para varias sorpresas dentro del setlist que se extendió por veinte canciones, con dos bis, y casi una hora y media de show, con muy pocas pausas y con sinceras sonrisas de parte de Britt Daniel con el público, incluso despachando un “muchas gracias, Santiago” bastante bien pronunciado. Alguien que también se robó las miradas fue el guitarrista y multiinstrumentista Alex Fischel, quien se movía de forma eléctrica con particulares poses para tocar, y que además fue quien más interactuó con Britt Daniel. El miembro más “nuevo” de Spoon demuestra una actitud que se corresponde más con las nuevas propuestas del conjunto.

Es muy interesante el balance de los instrumentos en vivo, con un protagonismo gigante de los teclados, haciendo que las guitarras aparezcan en momentos más determinados, dándole un sinfín de matices a los diferentes parajes recreados en el concierto. El r&b de “Inside Out” y las reminiscencias al clavicordio mezclado con la fuerza post-punk de “Jonathon Fisk”, para luego pasar a los compases casi brit de “Don’t Make Me A Target”, es una montaña rusa en la que el conjunto nos mantiene todo el rato, y que hace que el show también se pase volando.

09 Spoon @ Cerro Bellavista 2015

Es casi un despropósito comentar canción a canción un show como este, porque sería disminuir las capacidades netas del conjunto, que van más allá de un hit o de una fotografía del momento. En medio incluso de lo imperfecto la identidad de Spoon quedó clara, tras su esperadísimo debut en Chile y esperemos que, como dijo Britt, vuelvan “anualmente o, a lo más, cada dos años”. Pese a ciertos elementos –como lo dispar de las reacciones de la audiencia o ciertos desequilibrios en el sonido-, este fue uno de los shows del año en nuestro país. Lo de Spoon no es un color específico, sino que la mezcla de todos ellos. Lo que en el espectro cromático resulta en el tono blanco, en vivo genera, en medio de tantas sombras, una luz que ilumina los oídos y que genera el recuerdo de 87 minutos vividos a concho, con los cinco sentidos bien abiertos.

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Nicolás Aros

Setlist

  1. Rainy Taxi
  2. Don’t You Evah
  3. Small Stakes
  4. The Way We Get By
  5. My Mathematical Mind
  6. The Ghost Of You Lingers
  7. Do You
  8. Rhythm And Soul
  9. The Beast And Dragon, Adored
  10. Everything Hits At Once
  11. Rent I Pay
  12. Inside Out
  13. Jonathon Fisk
  14. Don’t Make Me A Target
  15. I Summon You
  16. Got Nuffin
  17. Knock Knock Knock
  18. You Goy Yr. Cherry Bomb
  19. I Turn My Camera On
  20. The Underdog

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