Slayer: Se desató el infierno en Santiago

Domingo, 5 de Junio de 2011 | 9:40 pm | Comentarios (11)

La presentación de Slayer venía irguiéndose como un evento de magnitudes para la comunidad metalera nacional. Inclusive los medios se habían encargado de magnificar la importancia de esta legendaria banda thrash metal californiana. Que por cierto, desde sus inicios hace casi treinta años, ha tenido entre sus filas al mítico bajista y vocalista Tom Araya, oriundo de la V Región de nuestro país.

Slayer y Tom Araya a estas alturas se han vuelto un cliché de los símbolos patrios. Es el origen de gran orgullo de muchos, y deleite de otros tantos que degustan de lo más clásico del THRASH METAL AMERICANO. Bajo esa perspectiva las expectativas eran altas. Siempre lo han sido, así lo fue en 2006 para su última visita. Situación que incluso hizo de estos cinco años, una larga espera.

Tras la espera, una improvista aparición de Thornafire en la oscuridad de un escenario, que aparentemente aún no estaba listo para ellos. Sumaba entonces, la típica presentación de apertura. Con una ecualización deplorable, la típica recepción fría y tras una escueta performance que incluyó temas como ‘Hacia la ruina del Agartha’,  ‘Sucubación’ y ‘Deconstrucción’ y que no duró más de 25 minutos, salían con la satisfacción de una misión cumplida.

Comenzaba la recta final para esta nueva incursión de Dave Lombardo, Kerry King,  Tom Araya y Gary Holt (en reemplazo temporal de Jeff Hanneman) en nuestro querido Chile. La cada vez más enardecida audiencia aguantaba encendida, y entre el ritmo de AC/DC por los parlantes, los vítores, chiflidos y gritos de ansiedad se comenzaba a vibrar lo que estaba por venir.

Tras una espera más tensa que larga al fin el infierno se desataba y el track que titula su último disco y la gira que los trajo a estos lares. ‘World painted in blood’ abria los fuegos con potencia mas no perfección. Pero no importó, Tom Araya ya se erguía en el medio secundado por la dupla de guitarras de King y Holt a sus costados. Más un inspirado Lombardo ubicado al alero de un imponente pendón. Aquél con el logo de la banda entremezclado con un pentagrama e inserto en el águila, típico emblema romano. Otros dirán NAZI.

Pegada a la introducción y la primera canción vino otra de su último disco ‘Hate worldwide’ que daba paso a los primeros clásicos noventeros de la banda. Toda la potencia de ‘War ensemble’ del “Seasons in the Abyss” (1990) sumada a la aplanadora de ‘PostMortem’ del mundialmente aclamado “Reign in Blood” de 1986 y ‘Temptation’ también de su placa de 1990 aumentaban el calor en el Movistar Arena, aunque la recepción del público aún era algo “tibia”.

Stain of mind’, del “Diabolus in Musica” (1998), y ‘Disciple’ del álbum “God hates us all” (2001) reponían con material noventero que no daba tregua a una audiencia que gozaba y sufría los embates de los pastosos riffs que expelían de la guitarra de King.

Tom Araya por su parte se esforzaba en espetar uno que otro “chilenismo” y que complementaba con alguna otra frase en inglés. Se dio el gusto por enardecer al público presente con arengas que solo buscaban una loca reacción del mismo. Por otro lado se tomó algunas libertades e insinúo hasta frases con tintes políticos y sociales, que al pasar los minutos no reforzó más que con cada canción.

Así pasaron, el tremendo track del “Season of the Abyss”, ‘Dead skin mask’, seguida de una aplaudida ‘Dittohead’ y ‘Americon’ que hace referencia al país que está en boga criticar, Estados Unidos. No hace falta mucho para darse cuenta, “Americon, it’s all about the mother fucking oil / Regardless of the flag upon it’s soil”.

La sorpresa se la mandaron con ‘Not of this god’, también de su última placa, que a pesar de haberla lanzado en 2009 junto al resto del álbum, no la habían interpretado en toda la gira.

Ya tras la exclusiva, todo fueron clásicos y el sonido se volvía cada vez más pulcro, potente y avasallador. ‘Mandatory suicide’ del “South of Heaven” (1988), seguida de ‘Chemical Warfare’, que inicialmente se incluyera como bonus track en la reedición del disco “Show no mercy”, en 1987. Mantenían el ritual en su máxima expresión, Tom Araya seguía liderando una verdadera comunión con su fanaticada criolla.

A esas alturas, la multitudinaria audiencia presente aún estaba expectante en busca de más material de lo más medular del repertorio de los de California. Pues claro, el concierto ya se perfilaba hacia el final. Un poco más de una hora de intenso despliegue, pero que aún no se veía en su peak.

Pero que el triplete de ‘Ghosts of war’ de su opus de 1988, ‘Payback’ del ‘God hate us all’ y ‘Seasons in the Abyss’ del disco con el mismo nombre, se encargaron por acercar la entrega de Slayer, más a ese tope. Antes de la primera salida, aprovecharon por interpretar ‘Snuff’, que si bien es de lo más nuevo de la banda, cayó de cajón a lo que estaba pasando y despidió a la banda a lo grande.

Pero no fue sino hasta el encore que la locura, y la verdadera potencia se vio representada en su forma magnánima. ‘South of heaven’ del disco de 1988, del mismo nombre al igual que ‘Raining Blood’, del disco de 1986, también ‘Black Magic’ del “Show no mercy” y ‘Angel of death’ de su opus máxima “Reign in Blood”. Todas, piezas maestras y fundamentales de la banda, fueron sin duda parte de otro momento, otro concierto, otra vida, otro mundo.

Fueron las encargadas de cerrar otra exitosa presentación de Slayer en nuestro país, y por cierto la razón de locura de los más de diez mil fanáticos que gozaron hasta el fin con tal despliegue de poder. Hasta llegaron a prender bengalas durante ‘Angel of Death’, para transformar ese momento en tensión pura aunque intensamente emocionante.

Setlist

  1. World Painted Blood
  2. Hate Worldwide
  3. War Ensemble
  4. Postmortem
  5. Temptation
  6. Stain of Mind
  7. Disciple
  8. Dead Skin Mask
  9. Dittohead
  10. Americon
  11. Not Of This God
  12. Mandatory Suicide
  13. Chemical Warfare
  14. Ghosts of War
  15. Payback
  16. Seasons in the Abyss
  17. Snuff
    ————————————
  18. South of Heaven
  19. Raining Blood
  20. Black Magic
  21. Angel of Death
Enlace corto:
(11)
  1. Francisco Parra says:

    al buen “God “”hate”” us All” de 1998…

    infórmese antes de hacer un review

  2. Juane says:

    De hecho el Diabolus in musica es de 1998 y el God hates us all del 2001. Parece más un error de copy/paste… jajaja

  3. Pablo K. says:

    Pero de todos modos es un buen review loco!, no sé que tanto alegan…

  4. Sólo quería agregar que en cancha, por lo menos adelante, yo a la tercera canción estaba pal loly. Fue demasiado agotador, hasta hoy me duele el cuerpo, demasiada adrenalina, y faltó mencionar el mosh gigante que se armó sobretodo hacia el final. El concierto más brutal al que he asistido, aunque por otras razones no pude ir a los conciertos anteriores de Slayer en Chile.

    • IMPRESIONANTE says:

      Ha sido el espectaculo mas impresionanate que he visto (de los 60 conciertos a los que he ido desde 1995), desde platea alta el “show” que tenian los weones de cancha fue realmente impresionanate durante todo el concierto …………….. y para el final con las bengalas, fue como estar en el infierno.

      Mis respetos y admiración a la comunidad metalera.

    • Lorenzo says:

      toda la razon wn, yo estaba en cancha y desde un principio quedo la cagá, por lo menos donde yo estaba no vi nunca un publico tibio o piola.

    • Pulpo says:

      Yo encontré un poco plano el concierto, los temas menos populares cortaban la euforia del público muy seguido. No se, fue extraño.
      Personalmente me quedo con el 2006, que se pareció más al final del show de este año. Aún así, grande Slayer

  5. Kemy Morton says:

    Estuvo increible!!! Rockerazo

  6. nato says:

    Que Gran concierto!!! nada que decir!!! Grande Tom!

  7. Sed says:

    Tras la espera, una improvista aparición de Thornafire en la oscuridad de un escenario, que aparentemente aún no estaba listo para ellos. Sumaba entonces, la típica presentación de apertura.

    La típica presentación de apetura? están locos estos hueónes, SONÓ LA RAJA, EXELENTE SHOW DE THORNAFIRE, MUCHO MÁS QUE MISIÓN CUMPLIDA.

  8. Dxs says:

    Thornafire bueno!!!!!????????
    Muy mala banda, plana en todos los sentidos, cero ejecución musical, pésimo

    Slayer, demoledor, como siempre

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