SAM Fest 2017

Jueves, 12 de Enero de 2017 | 3:46 pm | No hay comentarios
SAM Fest 2017

Muchas veces las ganas traicionan al argumento. La energía se vuelca en acciones que son cegadas por la ilusión o por la vocación, y de pronto se levanta el velo para ver que ese castillo de arena no estaba en la rivera del mar, sino que en pleno desierto. Desilusión. Desmoronamiento. Abandono. Pero quienes viendo el cambio de realidad persisten, a veces tienen un premio o por lo menos la satisfacción de intentarlo, y así ocurrió con la primera edición de SAM Fest, evento que se realizó en la templada noche del 11 de enero en el Club Chocolate.

Con un cartel ecléctico y en un mes de muchísimos eventos, era difícil la tarea de vender demasiados tickets para este festival en particular, pero los organizadores no se resignaron a hacer lo que muchos hacen, que es dar un paso al costado, y en vez de eso ellos y las bandas siguieron adelante en una noche con pocos asistentes, pero que al menos tuvo a agrupaciones mostrando profesionalismo y mezclando audiencias de forma concreta.

Todo partió con cierto retraso con la banda Catedral, la más desconocida del lote, cuyo sonido fue estridente y con un pulso firme, al estilo del pop de Love Of Lesbian, por ejemplo, pero con un giro más al rock, cercano a la aridez del Interpol o Editors. El público se contaba en decenas en ese momento, pero quienes estaban no dejaban de prestar atención a la propuesta del cuarteto nacional que, con canciones como “Deberías Saber”, pudo sacarle el jugo a sus 25 minutos en el escenario.

Luego de Catedral, la preparación del proscenio fue rápida para que lo antes posible ya sonara El Cómodo Silencio de los Que Hablan Poco, uno de los créditos más relevantes de la música nacional en 2016 cuando lanzaron su esperado LP debut “Run Run”, uno de los mejores discos del año, al que le hicieron justicia con versiones tremendas de “Jardines” o “El Viento en la Cortina”, mostrando el rango de géneros que manejan, desde el emo hasta el indie más tradicional, en tanto que la gente mostró entusiasmo con “Tiempos Bajo El Sol”, el himno de ECSDLQHP que hábilmente juntaron con “Caroline”. Una presentación de poco más de media hora que sirvió para dejar en claro lo tonificada y robusta que está la experiencia de esta agrupación. Se nota la cantidad de tocatas en diferentes tipos de espacio, y así es que, sumado a lo cómodos que se ven los miembros con sus propias composiciones, deriva en un gran espectáculo, sea cual sea el contexto.

Esto es diferente en el caso de Patio Solar. La banda está en una aparente transformación tras la partida de Yaney Salgado (ECSDLQHP, Emisario Greda) y eso también se traduce en la forma en la que Claudio Gajardo, voz, guitarra y compositor del grupo, se mueve en el escenario. Ya no hay segundas voces, el teclado que matizó el sonido de la banda en su muy buen EP “Los Movimientos” (2016) tampoco está porque Franco Peruzza (ECSDLQHP, Ablución) tomó la segunda guitarra. Quizás por esa búsqueda es que las canciones instrumentales predominaron al lado de “Al Sur”, “Pintura” o “Destellos de Algo” de su álbum debut. Un show de transición, a veces con temas técnicos, pero que muestra  la curiosidad de una agrupación que anunció un nuevo disco ahí mismo, para un par de semanas más.

Tras una pausa más extensa apareció en escena Intimate Stranger, que particularmente presenta un caso dicotómico en la escena nacional porque es una agrupación que tiene la mayoría de su repertorio en inglés, lo que es receta de fracaso asegurado en nuestro país, sin embargo, la sólida presencia escénica de Tessie (y su inglés nativo) hacen que no haya ripios por ese lado. Pero ese éxito improbable en estos lares se contrasta con lo parejo del pulso de sus canciones, que entre tanta perfección a veces caen en la monotonía o en el riesgo de la falta de trascendencia. “Just” o “El Horizonte” son canciones que inexplicablemente no son hits planetarios, por su parte, “Girl” o “Ghost” presentan una similitud mortal, que a veces hace pensar que el tiempo languidece. La calidad del conjunto es innegable, pero es la falta de quiebres respecto a su línea continua lo que aleja las energías catárticas de hacerse presentes y la observación distante prime.

Ese problema no lo tiene Fármacos que, manejándose siempre con trazos de elegancia, ha crecido en el pop profundo que hace, generando cercanías entre los cuerpos, propiciando levantar las chispas del movimiento en las cabezas y haciendo que las vibraciones vayan directo a los tímpanos. Fármacos hizo prácticamente su show completo en 65 minutos con 13 canciones, concentrándose principalmente en “Estado de Gracia”, otro de los mejores discos chilenos de 2016, que en vivo gana en urgencia e intensidad sin sacrificar la aterciopelada delicadeza que ofrece, como caricia en medio de sábanas de 500 hilos. “Siempre Tú”, “Lento” o “Amor y Porno” generan empatía lujuriosa, en tanto que “Eternidad” o “Palacio Mental” aparecen como ventanas para escapar en medio de loops y baterías rápidas, las que ganan el predominio en el casi-reggaeton de “Raíz En La Montaña”. Además, los singles como “Despegarte de Mi” o “Quiero Conocer Tu Mundo” lucieron antes del final con “Lo Que Hacemos Sin Mirar”.

La solidez de Fármacos descansa en tener diferentes momentos en cada show, y he ahí que el cierre fue no sólo de calidad, sino que también con la ligereza necesaria para una jornada que duró más de 4 horas y que, pese a que hubo poca gente para que disfrutara, sin duda permitió ver cuán profesionales y claras tienen las cosas las agrupaciones que, aunque pertenecen a diferentes nichos de público, convivieron con fluidez en el escenario del primer SAM Fest.

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Luis Marchant

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Enlace corto:

¿Cuál es la banda que más quieres ver en RockOut Fest 2016?

Ver Resultados

Cargando ... Cargando ...