Primal Scream: Psicodelia sin alucinógenos

Viernes, 7 de Octubre de 2011 | 11:17 am | Comentarios (2)

Los últimos años en Chile hemos tenido la gracia de poder recibir a muchas bandas que quizás hasta hace un par de años eran solo asequibles en nuestros sueños más profundos. Quizás por el abandono que teníamos del mapa de conciertos en el mundo, o quizás por esa mala suerte que hemos visto reflejar este último año, vaya a saber uno qué tipo de azares manejan este tipo de decisiones.

De aquí a un resto de tiempo, hemos sido tocados por la diosa de la suerte, y nos hemos podido dar el lujo y el gusto de poder sacarnos muchas de esas espinas clavadas. Y aunque sea con bastantes años de desfase, como es el caso de Primal Scream, se perdonan esos azares del destino cuando tenemos la posibilidad de disfrutar en vivo el increíble Screamadelica. (1991, Creation)

Hoy nos presentaba la oportunidad de celebrar los 20 años de uno de los discos fundamentales para la historia musical de los años 90 y venideros. Disco padre del Brit-Pop que luego nos ahogó en los años 90, y abuelo de tantos otros movimientos (unos más agradables que otros) que lo siguieron, disco pionero en mostrarnos que los sintetizadores y las guitarras si podían convivir juntas. Además de ser la respuesta británica al emergente Grunge que en paralelo nacía en Seattle de la mano de Cobain y muchos más.

Por ahora la espera terminó y hoy era el momento de celebrar.

Pasadas las 21:30 hrs. salta al escenario la banda escocesa cargada de las expectativas de los asistentes, comienzan la fiesta con “Movin’ On Up” y de la mano de su entusiasta corista, con ese pegajoso y exquisito coro, poniendo patas para arriba a todo el Caupolicán.

La fiesta continuaría, así como manda el vanguardista disco, con la sicodélica “Slip Inside This House”; ya aquí Bobby Gillespie comenzaba a apoderarse del show embrujándonos con ese gigante carisma que lo caracteriza, no paramos de bailar y gritar al son del piano, y los efectos sicodélicos de fondo.

Ya el sonido distorsionado de los teclados de Martin Duffy nos avisa que esto no para. Seguimos con “Dont Fight It, Fell It”, así como nos dice la canción, no batallamos y nos rendimos al acid house y la deliciosa voz de la corista de la banda.

Ahora como en los mejores recuerdos de las fiestas de los noventa aparecen los lentos; Gillespie nos lleva a uno de los momentos emotivos de la noche, acompañado de la guitarra acústica ejecutan “Damaged”. El silencio y la quietud sólo lo rompían los melódicos cantos de Gillispie. Para colocar los pelos de punta.

Luego llego el momento de la sicodelia y la distorsión: de la mano “I’m Comin’ Down”, “Inner Flight” y la excelentísima “Higger Than the Sun, las que nos llevaron a los momentos más altos de la noche. Nota aparte merecen las proyecciones que acompañaban cada canción que, quizás con alguna sustancia ilícita en el cuerpo, no dudo que lograban llevar a lugares y sensaciones inimaginables.

Pero esto era un fiesta y nos lo recordarían con “Loaded” y “Come Together”, en esta última canción dedicándola a las protestas que han ocurrido últimamente en Chile, y por ahí recordándonos lo importante que es para cada revolución su banda sonora.

Así se retiran los escoceses con la labor cumplida con lo que respecta al Screamadelica y a la espera de los gritos desesperados por su vuelta, los cuales de a poco fueron subiendo su intensidad, quizás justificados por la energía gastada en tanto alarido y baile permitido. Volverían finalizando con las canciones “Country Girl”, “Jailbird” y con la guinda de la torta de la noche, “Rocks”, en donde, así como llegamos, nos fuimos: bailando.

Un concierto, al igual que el disco, impecable, con casi todas las necesidades espirituales saciadas, dignos de una banda de su nivel. Quizás lo único que nos queda por esperar, es el momento en que “XTRMN” cumpla 20 años y quizás, si es que siguen vivos, volvamos a repetirnos el plato, ganas no faltan.

Fotos por Andrés Lagos (Transistor)

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  1. Pamela says:

    Ya si… cute la reseña. Pero el vocalista se llama Bobby, no Billie. Creo que es un dato importante, no?

  2. La wea mentira, el publico era terrible fome y hasta el weon cuando cantaba rocks dijo estar aburrido. Los tipos hicieron bien su pega, pero como concierto, terrible quieto.

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