Ozzy Osbourne: Santiago se arrodilló ante el príncipe de las tinieblas

Miércoles, 30 de Marzo de 2011 | 12:50 pm | Comentarios (14)

El príncipe de las tinieblas, el padrino del heavy metal, el loco, y que bien puestos todos esos nombres. Lo de Ozzy en el mundo y particularmente Chile es único, bastó que saliera sonriente al escenario y espetará un par de líneas. Sólo eso, para que el multitudinario público que llenaba el Movistar Arena, cayera rendido ante la inigualable presencia del otrora frontman de Black Sabbath. Más aún cuando el propio Ozzy se mostrara tremendamente a gusto, y por sobre todo agradecido por el recibimiento. Entonces, el enardecido respetable le respondiera con un ensordecedor “…olé, olé, olé, ¡Ozzy!, ¡Ozzy!..” y el propio personaje las hiciera de director de orquesta.

Sin duda las hizo todas. Desde volver locos a los roadies rociando con una gruesa manguera, todo lo que encontrara a su paso. Inclusive parte del escenario, los retornos, y a un pobre Blasko (Rob Zombie, Prong, Danzig) que sufrió los embates de locura del vocalista. A pesar de sus 62 años, un rodaje que pocos aguantarían, Ozzy solo desparramó entusiasmo sobre el escenario capitalino. Con esos pasos cortitos, una sonrisa que no se despegó de su rostro, se paseó sin cesar de un lado a otro cada vez que se le ocurrió, instigó al público por más.

Es lamentable que al parecer para algunos, “telonero” sigue siendo sinónimo de “prueba de sonido” para el acto principal. Penosamente para Sepultura, actualmente más nombre que banda, no fue la excepción. Sin respetar a esta tremenda banda, ni siquiera a su historia, el sonido no les acompañó. Es cierto que desde la salida de los hermanos Cavalera, Sepultura no es cercana a la silueta de lo que fue, mucho menos ejerce el peso de antaño.

De todos modos, el directo que Green, Dolabella, Kisser, y Pinto (Paulo jr.)  fue potente y la recepción de la gente, así lo dejó entrever. Los ánimos comenzaban a encenderse a las 19:45, cuando los oriundos de Minas Gerais, Belo Horizonte, pisaron el escenario. Ante una audiencia que recién tomaba su posición dentro del recinto les comenzó a celebrar tímidamente su presentación.

Sepultura lo sabe, Andreas Kisser también. El amor de Chile por los brasileños sigue siendo incondicional, a pesar de todo. Así, casi en una hora, desplegaron una batería de lo más duro de su repertorio. En donde lanzaron grandes temas como, ‘Arise’, ‘Refuse/Resist’ (esta última, como también lo hiciera Cavalera Conspiracy en su última aparición en nuestras tierras’), ‘Dead embryonic cells’, ‘Territory’ y una magnífica ‘Roots bloody roots’, entre otras.

Ya faltaban sólo quince minutos para el show principal cuando Sepultura abandona el escenario. Los brasileños se bajaron entre vítores y aplausos tras una presentación que si bien no sonó bien, sirvió de preparación para lo que estaba por venir. Es cierto que otras veces el Movistar Arena ha sonado mejor, pero en esta ocasión cualquier falencia en el sonido no mermó el oficio de Sepultura, mucho menos el de Ozzy Osbourne y su tremendamente cumplidora banda de apoyo.

Es cierto que Ozzy es el hombre del heavy metal,  también es cierto que ante tal estatus es de los pocos artistas que se puede dar el lujo de prescindir de cualquier elemento ornamental y complementario. Así fue como con una mano delante y la otra detrás no esperó, y se lanzó al escenario. Acto seguido, el público enloquecido ya cantaba su nombre y sin siquiera haber entonado una nota, y tampoco algún comentario. Ozzy se apoderaba de la voluntad de todos quienes presenciaban su ingreso al escenario del Movistar Arena.

Tras la entrada, y Ozzy con micrófono en mano, da el vamos con esa tan típica frase: “Que la pesadilla comience”. Entonces, ‘Bark at the moon’, abrió los fuegos de una presentación que tenía una vara alta por superar. Desde el 2008, cuando se presentó junto a Black Label Society, KoRn y Árbol, en el marco del festival  Monsters of Rock.

Por su parte, el propio Osbourne, emocionado, preguntaba si en su ausencia se le había extrañado, y luego añadía, “Yo sí, los he extrañado”. Cuestión que sin duda, terminó por hipnotizar a toda la audiencia.  Con el pasar de los minutos, los presentes se darían cuenta que lo que presenciaban, no podría clasificarse menos que, de “antología”.

Tras el clásico de 1983, fue el turno de ‘Let me hear you scream’, la segunda del disco “Scream” publicado el año pasado y la intensidad hacía vibrar al Movistar Arena hasta sus cimientos. ‘Mr. Crowley’, y la introducción en manos de Adam Wakeman (Sí, el hijo de Rick Wakeman) estremecía hasta los huesos a los más de diez mil fanáticos que figuraban extasiados frente este nuevo desborde de energía.

‘I don’t know’, de su época junto al fallecido Randy Rhodes y que escucharamos por última vez a manos de Zakk Wylde, sonaba potente en manos de Gus G. Aquel guitarrista que desde 2009 viene cumpliendo con su rol de manera digna y cada vez más elogiable. ‘Fairies wear boots’ sorprendió y no era para menos, el tremendo track del disco “Paranoid”(1970) de Black Sabbath condimentaba aún más un show alucinante.

Luego del gran clásico de la otrora banda de Osbourne, vino un espectacular doblete. ‘Suicide Solution’ del “Blizzard of Ozz” (1980), ‘Road to nowhere’ del “No More Tears” (1991) sonaron en todo su esplendor, para dar paso a otro clásico del Heavy Metal, que Faith No More se encargara hace más de veinte años por insistir en masificar. Nada más y nada menos que ‘War Pigs’, también de Black Sabbath. La incesante alarma daba paso a una fantástica interpretación del reputado corte que abre el disco “Paranoid”.

Con ‘Shot in the dark’ del “The ultimate sin”(1986) se demarcaba la mitad del concierto y el cansancio por el extenuante directo ya era manifiesto. Pero ni Ozzy ni el público echaban pie atrás. La joyita de la noche vino con ‘Rat Salad’, el corte instrumental del disco de Black Sabbath de 1970, que precedió un virtuso solo de Gus G, y que luego intercaló un lúdico solo de batería de Tommy Clufetos con el público presente.

Tras el intermedio, Ozzy volvió al escenario para golpear con otra espectacular canción. ‘Iron Man’, cargaba la mano a la historia. Los clásicos de Black Sabbath se tornaban en la pauta. Luego, ‘I don’t want to change the world’ y ‘Crazy Train’ daban por terminada la primera hora y media de show, y ¡Qué tremendo show!.

Tras el bis, vendría el grande finale que si bien no estuvo para suspicacias cerró la tercera presentación del histriónico vocalista inglés. ‘Mama I’m coming home’ fue para emocionarse, y ‘Paranoid’ para volverse loco.

Es cierto que no varió casi en absoluto entre lo que venía presentando, con lo que en 2008 presentó, pero de todos modos lo que el “Príncipe de las Tinieblas” entregó la noche del 28, todos quienes lo presenciaron sin duda atesorarán como el mejor de los recuerdos del rock y heavy metal en sus vidas.  Sin más, se nota que Ozzy Osbourne lo pasó –como decimos en buen chileno–“la raja”, tocando por tercera vez en nuestro país.

Enlace corto:
(14)
  1. Fue un gran espectaculo, notable. Grande Ozzy, lo más grande. Fue un placer estar hay en ese tremendo show.

  2. Thais says:

    Lo más grande OZZY. Execelente review.

  3. Claudio says:

    la review esta al nivel de rockaxis….

    • Xelo says:

      compadre el de rockaxis era una real basura, este review x lo menos lo escribio alguien que fue al concierto…

      • Luis M. says:

        Es que claro al lado del review de Mr. Jürguensen en Rockaxis, este es más completo, y está descrito más como fanático. Pero discrepo con el periodista de RockAxis sobre el presente de Ozzy, sin duda está cada vez más cerca del retiro, y se le nota en la actitud, la voz, y la movilidad. Es subjetivo lo de que Ozzy tuvo más movilidad el lunes que el 2008. Quizás el público del lunes estaba más prendido!, quizás el setlist estuvo más intenso, quizás la banda de apoyo prendió más a pesar de no tener grandes nombres como la de 2008. Quizás por cierto Ozzy venía de una gira más extensa. Pero es claro que Ozzy sin duda está más cerca de un merecido descanso. De todos modos, siempre es un privilegio presenciar sus shows… yo he tenido el privilegio de ir a los tres, y han sido toda una experiencia…

        Saludos a Humonegro, sigan así…

  4. Felipe Godoy Reyes says:

    Excelente review, pero te mandaste cagazo. I don’t know no es de la época de zakk wylde, es del 1er disco de ozzy, el blizzard of ozz, el cual grabó con el grande y fallecido guitarrista randy rhoads

  5. Xelo says:

    Ozzy sigue rockeando como si fuese joven, el wn tiene mucho power, estuvo la zorra el concierto!

  6. felipe oliveros says:

    tremendo show ctm , estuve ahi.

  7. SATANMANDINGA says:

    GRANDE VIEJO!!!!!

  8. Camironcha says:

    No vino con Bordin??

  9. andrés says:

    Tremendo concierto, buen review… me hizo revivir el momento al pie de la letra!!

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