Opeth: Comunión de amigos

Sábado, 18 de Julio de 2015 | 1:47 pm | Comentarios (1)
Opeth: Comunión de amigos

Existía efervescencia por Opeth, todos lo sabíamos. Ya una hora antes de que empezara el show, había una gran cantidad de público en el Teatro Caupolicán aguardando por un concierto que, sin duda, cumpliría con todas las expectativas depositadas en él. Variopintos personajes de todas las edades se convocaron en el recinto de calle San Diego en un ambiente que, incluso antes de que comenzara todo, parecía una gran reunión de amigos. En el fondo, de antemano se podía intuir que la noche sería redonda para todas las personas amantes del metal progresivo y, también para aquellas que disfrutan con el lado más rockero de los suecos. Estábamos convocados para una verdadera comunión de música sobresaliente y, por qué no decirlo, también para una reunión de camaradería con los escandinavos.

13 Opeth @ Teatro Caupolicán 2015

Cerca de las 20:15 horas se inició la velada con la apertura de Poema Arcanvs. La banda chilena se mostró sólida, con mucho oficio y sin grandes estridencias. Además, gozaron de un sonido impecable, bien ecualizado (como pocas veces ocurre con los teloneros nacionales), lo que permitió que sus temas lograran conectar con los fans. En efecto, su música algo apesadumbrada –pero en ningún caso aburrida- requiere que los aspectos técnicos no fallen y eso ocurrió en esta ocasión. Al final, más que merecidos los vítores para Poema Arcanvs, quienes en todo momento descollaron profesionalismo.

En el interludio, el Teatro Caupolicán se terminó de llenar. Gran afluencia de gente para una velada que sería majestuosa. Luego, con algo de retraso, comienza a sonar a modo de intro “Through Pain To Heaven” de Popol Vuh. Ya era hora, los músicos tomaban sus posiciones. El público, con inusitada agitación, comenzaba a ovacionar hasta la rabia a Mikael Åkerfeldt y compañía, mientras estos se conectaban. “Eternal Rains Will Come” y “Cusp Of Eternity” fueron el bautismo de fuego. Estas canciones, de su último disco “Pale Communion” (2014), sonaron perfectas, precisas y a gran nivel. Si bien es cierto que no son temas de gran intensidad, la gente comenzó a desbordarse y la banda respondía con gestos de aprobación, lo que fue una reverencia tácita a la nueva propuesta progresiva de la agrupación.

14 Opeth @ Teatro Caupolicán 2015

A continuación, y como un mazazo en la cabeza de todos los presentes, una completa sesión de Opeth vieja escuela se inició con “The Lepper Affinity”, del (para este redactor) mejor álbum de la banda, “Blackwater Park” (2001). Se nota que el grupo lo pasa bien tocando estos temas, y esas vibras la traspasan a un público que a tan tempranas horas ya estaba rendido ante ellos. Luego, y en otro de los puntos altos, “The Moor” aumenta la algarabía en cancha, con la guitarra de Fredrik Åkesson disparando esos riffs endemoniados, mientras Åkerfeldt demuestra que sus guturales aún mantienen la calidad de antaño. El sonido, como toda la noche, fue sin errores: estaba lo suficientemente fuerte como lo requerían las partes más pesadas, pero sin saturaciones, lo que permitió escuchar cada uno de los instrumentos y los matices provocados por las transiciones entre el death metal y los acústicos. Termina el tema y Mikael se dirige amistosamente al público. Posa para las fotos y comenta lo frío que está Santiago. Cede su micrófono a Martín Méndez (bajo), quien felicita a Chile por la obtención de la Copa América. Esto es una reunión de amigos, y así lo siente la banda. Finalmente, en esta pasada, un tema para los fans más fieles: “Advent” de su disco “Morningrise” (1996), el que expele agresividad, principalmente por la correcta ejecución de la batería de Martín Axenrot.

07 Opeth @ Teatro Caupolicán 2015

Ya con cinco temas es momento de un bálsamo. “Elysian Woes” funciona como tal, dando un descanso a la distorsión. Nuevamente Åkerfeldt habla al respetable, se compara con One Direction, señalando que “él podría ser el feo de ellos”. Todos reímos de buena gana. A ratos es una tertulia con amigos. Este lapsus más acústico prosigue con “Windowpane”, en la que la voz aporta levedad y el bajo llena todos los rincones del teatro. La senda más progresiva vuelve con “The Devil’s Orchard”, siendo recepcionada de buena gana por todos, incluso por aquellos que por sus vestimentas se podía inferir que gozaban más con los primeros discos de Opeth. Y es que la ejecución y calidad del show es impresionante. Sólo queda aplaudir cuando termina esta creación.

El flirteo de la banda con el público es constante. Entre canciones rememoran riffs de King Diamond y AC/DC, después, sin problemas y como si se tratase de una tocata en casa de conocidos, afinan los instrumentos sin cortar la amplificación. La gente comienza a gritar “¡Peluca!” a Åkesson, Mikael no entiende y Martín Méndez le explica qué significa. El frontman ríe de buena gana y todos aplauden. Es un carrete con Opeth que está llegando a su fin con tres temas demoledores. “April Ethereal” de “My Arms, Your Hearse” (1998) es una de las grandes sorpresas. Un regalo de los suecos que todos agradecen y que sin duda fue un punto alto, pues la brillantez en la ejecución de cada instrumento fue palpable, “Heir Apparent” sonó grandiosa y como un verdadero bulldozer. Por último, “The Grand Conjuration” terminó por hacer saltar a gran parte del teatro y selló la primera despedida de Opeth del escenario. Tras los cánticos de rigor en orden a notificar a la banda de que no se podían retirar sin dejar algo más, esta vuelve y se despacha un tema machacante: “Deliverance”, el cual demuele todo a su paso. Opeth lo hizo.

17 Opeth @ Teatro Caupolicán 2015

Sin duda alguna, este show quedará en la memoria colectiva de los asistentes como uno de los mejores de este año. Desde antes que se iniciara, existía la certeza de que en lo musical sería sobresaliente, pero no contábamos con que además Opeth contemplaba un setlist perfecto, que satisfizo a todo su amplio espectro de fans. No obstante, esta perfección musical requiere de “algo más” para pasar a la historia y eso lo entregó la banda con su actitud noble, sencilla y afable de interactuar con el público, como si se trataran de viejos conocidos. Ese detalle, que para algunos podría ser menor, hace la diferencia entre un show bueno y uno memorable, como fue el que se despachó Opeth la noche del viernes 17 de julio de 2015. Ejemplo de lo anterior, el cántico de cinco mil fanáticos dirigido a Mikael, que decía “Miguelito, Miguelito”, en alusión a la confidencia del sobrenombre que él mismo se puso y que había comunicado momentos antes. Esas pequeñas cosas, sumado a una música sin errores, hacen que este espectáculo sea calificado como “esencial”. Gracias Opeth.

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Setlist

  1. Eternal Rains Will Come
  2. Cusp Of Eternity
  3. The Leper Affinity
  4. The Moor
  5. Advent
  6. Elysian Woes
  7. Windowpane
  8. The Devil’s Orchard
  9. April Ethereal
  10. Heir Apparent
  11. The Grand Conjuration
  12. Deliverance

Por Pablo Cañón

Fotos por Praxila Larenas

Enlace corto:
(1)
  1. ¡Gracias Miguelito Piñata González!

Comentar

Responder