Nicolas Jaar: El plan maestro

Viernes, 27 de Enero de 2017 | 12:09 pm | No hay comentarios
Nicolas Jaar: El plan maestro

Es común que el verano no sea tan agitado como de costumbre en cuanto a conciertos en nuestro país. Con uno que otro evento, incluyendo la enorme Cumbre del Rock Chileno 2017, la ciudad tuvo actividad musical moderada, pero no por eso menos potente que la ocurrida durante el año hábil. El verdadero imperdible de enero prometía ser el show que el DJ de origen chileno, Nicolas Jaar, haría en Cúpula Multiespacio (ex Teatro La Cúpula), el que agotó tickets rápidamente, asegurando así una segunda fecha. En el marco de promoción de su último álbum, “Sirens” (2016), el músico llegó a Chile para entregar todas sus tremendas pistas en un show que lo hizo reencontrarse con sus tierras, luego de un par de años desde su última visita en 2011.

Con una ligera modificación en los horarios, la previa estuvo animada por los integrantes de Cazeria Cazador Records, Mas569 y Aurelius98, quienes mezclaron hasta pasadas las 22:00 horas para encender al público, el que en esos momentos apenas alcanzaba un cuarto de capacidad del teatro. A base de loops, samples y muchos beats, los DJs nacionales intentaron mejorar los ánimos de la tímida audiencia que aún no se disponía a bailar. Una vez que el teatro se fue llenando, el dúo abandonó el escenario para dar paso a una espera de apenas 10 minutos. Luego de eso, fue el propio Nicolas Jaar quien tomó el mando de las cosas.

Con un escueto “Hola a todos; gracias por venir”, Nicolas dio inicio a su set con “Killing Time”, corte que abre su último álbum de estudio, para fundirse en una presentación que tuvo de todo, con el músico dominando muy bien su relato durante los diferentes tracks que iba lanzando. Sin interrupción alguna, Jaar desplegó “The Three Sides Of Audrey And Why She’s All Alone Now”, donde se dio el lujo de incluir un saxofón, el que sonó potente y furioso dentro de toda la atmósfera sonora que se produjo con los múltiples loops que el DJ entregaba desde sus equipos, dándose el espacio para fusionar sus mezclas junto a partes de improvisación, además de la inclusión de teclados y sintetizadores que dejaron en evidencia su calidad y el enorme nivel musical en el que se encuentra.

Canciones como “No”, “Variations” y la tremenda “Time For Us” hicieron que el público entrara en un trance mediante los sonidos que emitía Jaar, transformando a La Cúpula en una verdadera caldera; el sold out que generó el compositor se estaba justificando con creces. La eterna confabulación de sonidos llegaba a su fin con “Three Sides Of Nazareth” y “Space Is Only Noise If You Can See”, ejemplos claros de cómo Nicolas transformó su música a otro nivel, mezclando, modificando y extendiendo a casi la totalidad de sus composiciones. Las luces del escenario se apagaron y Jaar se despidió rápidamente, pese a que todos querían fiesta. Sorpresa causó en su regreso cuando interpretó “Mi Querido Viejo”, clásico de clásicos original de Piero, la que transformó con suma elegancia a su estilo. El baile y la fiesta encendió al máximo a los apasionados seguidores Nicolas, quien luego de dos horas de set dio el adiós definitivo con una dupla ganadora: “Mi Mujer” y “El Bandido”, llevando a las cientos de personas que se encontraban en el lugar hasta su último aliento.

Nunca faltarán los irrespetuosos que conversan más de lo que ponen atención a la música, sobre todo en este tipo de shows, pero aun así Nicolas Jaar logró mantener la atención de la totalidad del recinto, que sintió en carne propia cada una de las notas que el músico deslizó en su relato. Anoche cada uno de los elementos encajó para completar la experiencia, desde la continuidad en los tracks hasta el consistente juego de luces; todo calzó en una noche en que pudimos ser testigos del gran momento que vive nuestro compatriota.

Por Manuel Cabrales

Fotos por Pedro Mora

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