Lucy Rose: El sonido es el hogar

Sábado, 6 de Mayo de 2017 | 7:16 pm | No hay comentarios
Lucy Rose: El sonido es el hogar

La brisa del viento en el desierto, la humedad al lado de unas cataratas, la desesperación de estar al otro lado del mundo y no tener orientación alguna; la dicha de conocer gente nueva y linda, la desdicha de encontrarse con gente aprovechadora o que juega chueco. Todas estas sensaciones, y muchas más, grafican lo que fue el viaje que el año pasado trajo a Lucy Rose a Sudamérica, periplo que la inglesa decidió honrar usando el material que grabó su esposo poniéndolo en el documental que se exhibe antes de los shows de su nueva gira, la que la trajo de vuelta en una noche de mayo a Santiago de Chile.

Esta ciudad fue parte de todas aquellas que se convirtieron en el hogar nómade que Lucy levantaba en cada parada de esos dos meses donde tocó en espacios diferentes, en países distintos y con gente muy diferente, pero que compartían esa sensación de generar un impacto tan grande en ella, que incluso hizo que cambiara su forma de hacer música, tal como se notó más adelante en los estrenos que hizo de tracks que formarán parte de “Something’s Changing”, el disco que editará en julio próximo.

La Sala 2 de Centro Cultural Ex Amanda recibió esta segunda visita de Lucy Rose, y el lugar tenía una organización del espacio muy cálida, con sillones y mesas con velas, todo en dirección al escenario, generando la sensación de un salón tipo living, muy acogedor. Aunque el ingreso se retrasó un poco, ya todo el mundo estaba reunido a las 22:10 cuando Lucy salió a escena para presentar, con evidente nerviosismo, el documental que en 19 minutos, y con imágenes que incluían su paso por Antofagasta, La Serena, y Santiago, graficaba los pensamientos y lo que le entregó el viaje, siendo una introducción perfecta a lo que se podría ver desde las 22:30, cuando partió el concierto.

Lucy Rose partió mostrando canciones nuevas, como “Floral Dresses” (sola en acústico) o “My Life” con los otros miembros de su banda que, entre violines, bajos y teclados, proponían un sonido hogareño y cálido, y también exponían el crecimiento de Rose como compositora e intérprete. Si cuando era cantante en Bombay Bicycle Club y en sus primeras canciones como solista su ruta era cercana al pop y a un dulzor un tanto genérico, tras este viaje y tras estas experiencias, se nota que Lucy Rose puede estar más en las filas de cantautoras como Feist que en la mundanidad de las cantantes de pop genéricas.

Canciones como “Strangest Of Ways” o “Moirai” se mezclan de forma perfecta con los mejores cortes del catálogo de Lucy, como “Nebraska”. La gente no sólo aplaudía y coreaba los temas más conocidos, sino que recibía con sonrisas las novedades, ante una Lucy que estaba preocupada por traer temas que nadie conocía, pero que ella sentía con urgencia que fueran estrenados en esta gira. Son esas decisiones las que entiende gente como el público de Rose, y en esa acogedora sala (mucho más que la fría y extraña sala principal del mismo Amanda) se hacía todo más bello, entre una Lucy Rose que maneja cada vez mejor su voz y un público que a veces coreaba y otras simplemente escuchaba, todo sintiéndose muy en casa.

Is This Called Home” muestra el potencial que tendrá esta gira de Lucy Rose, porque los temas nuevos, al ser coreados, son parte de algo especial, tan dulce como sufrido e inevitablemente canciones así rememoran a las ideas e imágenes que se veían en el documental. También se hace inevitable pensar en qué experiencias en territorio latinoamericano trascendieron a las letras de descubrimiento personal y amor que escribe usualmente la inglesa, y quizás he ahí el meollo: no hay letras que se relacionen directamente, pero la épica de la cercanía se destila en lo instrumental, apelando más a cuerdas y arpegios que a riffs más directos, y así es fácil caer desde “Find Myself” hacia el hit “Shiver” sin escalas, porque esta es una artista diferente de la que incluso hubo chance de ver en La Pintana y en el Club Chocolate el año pasado.

La gente vitoreó el regreso para un encore que incluyó el tema que cierra el disco, “I Can’t Change It All”, muy intenso, ante lo que no había nada pensado porque supuestamente esta canción cerraba todo, pero ante los aplausos multitudinarios es que Lucy, con expresión desencajada y risueña, dijo que no sabía qué hacer porque ya había pasado por todo lo puesto en el setlist (lo cual era cierto) y que nunca había tenido que hacer un segundo encore. “Red Face”, con la mera guitarra y la voz de la gente, terminaba 80 minutos de un espectáculo redondo, donde vimos las motivaciones, emociones, cambios y peripecias por las que tuvo que pasar una artista para llegar a este punto, en el que está próxima a dar el que debe ser su gran paso a la trascendencia, porque con estas canciones y con esta alma, donde sea que ponga su música, ella y su gente estarán en casa.

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Luis Marchant

Setlist

  1. Floral Dresses
  2. Love Song
  3. My Life
  4. Middle Of The Bed
  5. Strangest Of Ways
  6. Nebraska
  7. Moirai
  8. Like An Arrow
  9. Night Bus
  10. Is This Called Home
  11. Bikes
  12. Find Myself
  13. Shiver
  14. Our Eyes
  15. I Can’t Change It All
  16. Red Face

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