Los Tetas: Funkero, Rockero y Callejero

Jueves, 14 de Junio de 2012 | 4:00 pm | No hay comentarios

Era ingenuo pensar que la velada comenzaría a las 22 hrs. como se había anunciado. Mientras el Club Chocolate se iba llenando de a poco, Camilo Tea Time y Pepino recorrían el lugar como lo que son, unos rockstars cercanos con su público, lo que decantó en una espera de una hora exacta para que los ya mencionados, junto a Rulo, C-Funk, y Felo (ex De Kiruza), se plantaran sobre el escenario, en lo que viene siendo otro de sus recitales de retorno.

Su nuevo single “Otra Vez”, fue el encargado de abrir la velada, en doble formato. Primero como el material audiovisual envasado, seguido por la réplica en vivo y la constante intro “Los Tetas llegaron”.

Desde un comienzo las cosas estuvieron tal cual se esperaban de esta presentación. Batería de hits, todos mayormente comandados por el incombustible Camilo Tea Time, el soberano de la recordada “familia chilenita del funk” de los 90’s. Tea Time tiene la energía de un veinteañero que no para de bailar, rapear y presentar a sus compañeros de banda una y otra y otra vez. Como en “Planeta Funk”, donde comanda una de las tantas improvisaciones de la noche.

“Hormigas Planas” llega como uno de los primeros grandes hits de la jornada –aunque fue un setlist completamente familiar por donde se le mirara-, donde Camilo desaparece misteriosamente por algunos segundos para dar soltura al resto de la banda, y escuchar de paso que los años no le han quitado la frescura a dicha canción, que sería seguida por la elevada “Somos Los Que Somos”, y la calidez y sensualidad de “Primavera”, donde C-Funk –que hasta el momento tiene un rol segundario en la presentación-, de a poco se va mostrando más junto a su visceral vocoder que pareciera no querer dejar en ningún momento.

Este es el minuto para repasar un poco lo que está pasando sobre el escenario. Una banda que marcó generacionalmente a los adolescentes de la segunda mitad de los 90’s, yacen frente a aproximadamente 500 personas como músicos maduros, con un vasto camino recorrido. Ahora, ¿qué pasa con la verdadera evolución musical? Vamos en casi la mitad de un show donde todo es fiesta y baile, pero ¿realmente hay versatilidad?

Algo de eso llega con la misteriosa y gansteril “I Like”, el que fuera uno de los últimos singles antes de la comentada pausa en la carrera de Los Tetas, seguida por “La Eternidad” y la primera de muchas dedicatorias musicales de la noche. Específicamente a Kiuge Hayashida, músico chileno que aporta con su guitarra en la banda de Charly García.

Es ahí donde sucedería una suma de pequeños errores técnicos. Problemas con el micrófono de Tea Time, el cual tuvo que ser cambiado un par de veces, ante la poca importancia que pareció darle el hombre de las rimas, que sin problema alguno prefirió despojar del micrófono a C-Funk, que desesperarse por la falta de uno propio. Y sobre la misma calidad de audio, y unos pequeños detalles con las conexiones del bajo que parecieron arreglar de inmediato, se pudo apreciar en la primera mitad una claridad sonora sobre el escenario, que paulatinamente se iría perdiendo a momentos, entre lo poco definida de las segundas voces, y los planos dispares entre guitarra y teclados. Porque hay que ser claro, es imperdonable que los teclados resalten en desmedro de la guitarra, sobre todo si estamos hablando de la guitarra de un músico de la talla generacional de C-Funk, y su protagonismo en “Papi Donde Está El Funk?”

Los momentos donde más se regenera el espíritu soul de Los Tetas, es a partir de las numerosas improvisaciones del ahora quinteto. Las interacciones entre C-Funk y Rulo –que no pierde tiempo para demostrar sus grandes dotes vocales- le entregan una base a la rima a ratos un poco forzada de Tea Time. Forzada pero efectiva, sobre todo para dar algunos mensajes que, aunque muy en boga, son necesarios a la hora de generar conciencia, como lo fue con la intro de “Colón”, y la unión latinoamericana, precedida por el manifiesto por Lima de la polera de Tea Time.

Otro de los grandes momentos contestatarios de la noche, se dio en “Contra Viento y Marea”, la cual no sólo fue dedicada a los acusados en el juicio por la muerte de Daniel Zamudio, si no que también a todos los adherentes y partidarios de los homenajes a Augusto Pinochet, sucedido hace algunos días. Ovación general, funk a destajo y baile nuevamente.

A esa altura, líricamente Los Tetas daban con la dosis perfecta de mensajes, recuerdos y acciones. El problema es que los matices comienzas a confundirse en un mar interminable de autoreferencia vocal y coros soul, aunque siendo sinceros y justos, pareciera no ser problema para nadie en medio de la fiesta de slaps, vocoders y rimas, y Tea Time asegurando que ellos son funkeros, rockeros y callejeros.

La última parte del recital llegaría con la conocida “Porcel”, y las visuales del gato que podría cobrar una gran fortuna en copyrights; Dubstep Cat. Seguido a eso, uno de los mejores momentos de improvisación de la noche, junto a un Pepino que por primera vez se desordena realmente de la rítmica de las canciones, y Felo siendo presentado en sociedad junto al currículum que lo precede.

El termino llegaría con dos de las más legendarias canciones del repertorio, “La Medicina” y “Corazón De Sandía”, aquel himno generacional de hace quince años que cualquier mayor de veinticinco se sabe palabra por palabra. C-Funk se despoja de la guitarra y se convierte en otro MC más junto a Tea Time, un verdadero momento teatral.

El bis llegaría con una de las canciones más fiesteras –dentro de la misma fiesta eterna-, “Cha Cha Chá”, con público sobre el escenario cantando y bailando, sobre todo un chico en éxtasis que jugo a rapear siempre al lado de Rulo. Se baja el telón.

Ciertamente la importancia musical de Los Tetas siempre va a ser haber abierto la puerta a la música funk en Chile. Nadie puede negar el legado de estos cuatro chicos que no envejecen y que han hecho bailar a medio Chile con sus canciones llenas de ritmo, hedonismo y mensajes contingentes, pero seriamente habría que analizar a Los Tetas como evolución musical. En el escenario lucen y suenan bien. Tienen a uno de los mejores frontman chilenos de la historia del rock, e instrumentalmente los años les dan mejor acople como banda. El pasado conocido, podría entrar completamente en un Best Of y no lucir como un disco recopilatorio. El futuro puede sonar distinto, con más matices y nuevas ofertas timbrísticas, pero para eso habrá que esperar, porque sea como sea y toquen lo que toquen, la fiesta igual se armará si de Los Tetas se trata.

Setlist

  1. Otra Vez
  2. Planeta Funk
  3. Hormigas Planas
  4. Somos Lo Que Somos
  5. Primavera
  6. I Like
  7. La Eternidad
  8. Papi Donde está el funk?
  9. Improvisación
  10. Colón
  11. Contra Viento y Marea
  12. Porcel
  13. Improvisación
  14. La Medicina
  15. Corazón de Sandía
  16. Cha-cha-chá

Por Pamela Cortés

Fotos por Marcelo Vásquez

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