Lollapalooza Chicago 2012: At The Drive-In

Lunes, 6 de Agosto de 2012 | 12:30 pm | Comentarios (2)
Lollapalooza Chicago 2012: At The Drive-In

Omar Rodríguez-López definió en su momento el regreso de At The Drive-In, como una reunión con fines netamente nostálgicos. Habiendo sido testigos de su show en la calurosa tarde en el Grant Park de Chicago, se puede concluir que la nostalgia nunca ha sonado tan fresca y renovadora como en esta tercera –y última- jornada de Lollapalooza.

“Mother”, el clásico de Danzig, sonaba de fondo mientras los músicos hacían su entrada al Red Bull Soundstage. El histrionismo de Cedric Bixler-Zavala (vocalista) se dejaba ver desde el primer instante, con la imitación de la voz del ex vocalista de Misfits, mientras sus compañeros lidiaban con los primeros problemas técnicos, los cuales se mantendrían durante todo el concierto, sin lograr opacar la euforia que estaba por comenzar.

Dedicada a su “abuelita”, “Arcarsenal” abrió los fuegos. El primer track de “Relationship Of Command” (2000), suena poderoso y frenético. Los saltos y bailes de Bixler-Zavala no se hacen esperar, mientras que el resto de la banda trata de entregar la mejor ejecución, sopesando los notorios problemas que se vivían sobre el escenario. Presentada como una canción con “un principio, un desarrollo y un final”, los ánimos se elevaban con “Pattern Against User”.

Después de hidratarse, con lo que parece ser una tasa de té, Bixler-Zavala presenta “Chanbara” del “In/Casino/Out” (1998) y fijo, al lado izquierdo del escenario, Omar Rodríguez-López hacía lo posible por seguir el ritmo de la música, notándose demasiado, su incomodad en escena. Continuando la revisión del disco del 98, llegaba “Lopsided”, bajando las revoluciones con su ritmo entrecortado. El desorden se tomaba la tarde con “Sleepwalk Capsules”, donde el vocalista del afro se montaba en los amplificadores y batería, sin perder en ningún momento el aliento. El gran telón de fondo, con la imagen de una radio antigua, cubría a los músicos mientras interpretaban “Napoleon Solo”, y el público apoyaba cantando el coro “this is forever…”.

El concierto entraba a terrenos más introspectivos. La sicodelia catártica llegaba con “Quarantined”, con una sección final que tuvo teclado y la intromisión de una melódica. Los problemas de sonido se acrecentaron, y obligaron a realizar una pausa que Bixler-Zavala aprovechó para rellenar con una serie de comentarios que sacaron las risas del público, entre ellos, un reproche a los hipsters y sus artículos “artesanales”, señalando que deberían aprender algo de los sudamericanos. Solucionado el problema, se desata la euforia con “Enfilade”.

Después de una breve presentación de los integrantes del grupo, comienza “Pickpocket” –con un pequeño guiño/burla a “Don`t Cry” de Guns n`Roses-, para seguir con el groove de “Metronome Arthritis”, y volver a la catarsis con la atmosférica “Non-Zero Possibility”.

Las dificultades técnicas parecen haber quedado atrás, y ahora sí se ve a una banda totalmente entregada a la interpretación, justo a tiempo para brindar las dos últimas canciones de la tarde. La primera fue “Catacombs”, seguida por la imprescindible “One Armed Scissor”, ambas del disco “Relationship Of Command”, sonando inmensas y frenéticas, tanto así, que no nos alcanzamos a dar ni cuenta cuando un escueto “thank you” dio por cerrada una tarde intensa.

At the Drive-In está vivo, y aunque sea por obra de la nostalgia, es un gusto poder escuchar un sonido que, a más de diez años de su creación, se mantiene vigoroso y fresco. A cruzar los dedos para que los sentimientos nostálgicos se extiendan lo suficiente como para poder disfrutar de la potencia de su post hardcore en Chile. Soñar es gratis.

Setlist

  1. Arcarsenal
  2. Pattern Against User
  3. Chanbara
  4. Lopsided
  5. Sleepwalk Capsules
  6. Napoleon Solo
  7. Quarantined
  8. Enfilade
  9. Pickpocket
  10. Metronome Arthritis
  11. Non-Zero Possibility
  12. Catacombs
  13. One Armed Scissor

Por Sebastián Zumelzu

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(2)
  1. Gérard says:

    Em, creo que es bonito eso de ver reunirse a una de las bandas que más te han gustado durante todo lo que uno lleva escuchando música. Lo único que reclamo sobre esta vuelta “nostálgica” es de que se ve que Cedric le está poniendo toda la energía para de verdad revivir lo que fue ATD-I (ignorando el hecho de que ya no grita) pero lo que hace Omar es totalmente depresivo. Uno se esperaba que el regreso de ATD-I fuera igualmente como de hace unos años atrás donde veias a Cedric subiendose a los amplificadores y Omar casi bailando salsa tocando la guitarra. Esas cosas se notan harto y como dice el autor de esta review se notaba MUCHISIMO la incomodidad del puerto riqueño.
    Bueno, eso. Ojalá vengan a Chile, sería hermoso.

    • Ignacio says:

      no sé si viste el concierto o no, pero varias sonrisas salieron de ese estado de ‘depresivo’ en cual tu consideras que estaba Omar. Creo que su actitud es sólo para llamar la atención y que hablen de él y la banda obviamente, marketing bien barato.

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