Linkin Park + Rise Against: El antes y el ahora

Miércoles, 10 de Mayo de 2017 | 2:54 pm | Comentarios (1)
Linkin Park + Rise Against: El antes y el ahora

En una jornada repleta de conciertos de rock, el más multitudinario de todos se llevó a cabo en las dependencias del Movistar Arena, recinto que recibió la segunda visita de los norteamericanos de Linkin Park a nuestro país, cita que se hizo esperar más de la cuenta –su debut ocurrió hace siete años en el marco del extinto Maquinaria Festival– para un grupo de fanáticos que creció junto a la banda, mientras que otros, adolecentes aún, tuvieron la oportunidad de ver por primera vez a sus ídolos que, a estas alturas, ya son verdaderos íconos generacionales. Porque, a pesar de todos los “peros” y críticas a los que la banda se vio sometida durante la primera década de este milenio, principalmente por formar parte del cuestionado nü metal en su faceta más comercial, Linkin Park supo mantener su corona como uno de los exponentes más populares del estilo, además de escapar de su propia fórmula para indagar en nuevos sonidos, con resultados irregulares hay que decirlo, pero confirmando que el sexteto siempre ha tenido como norte ser una banda trascendente que no quiere quedarse en el pasado. Y lo que mostraron anoche durante la hora y media de show que brindaron hizo justicia a lo anterior, en un espectáculo que dejó satisfechos a todos los que se congregaron en el recinto del Parque O’Higgins.

Pero antes de realizar su esperado concierto, los estadounidenses fueron teloneados por Rise Against, banda oriunda de Chicago que, ad portas de lanzar su nuevo álbum, “Wolves”, vino a darse una vuelta por la capital para entregar un show enérgico, pese a los escasos minutos que estuvieron sobre el escenario. El cuarteto salió a darlo todo de la mano de “Ready To Fall”, sencillo extraído del disco “The Sufferer & The Witness” (2006). Mostrando garra y entusiasmo, el conjunto liderado por Tim McIlrath lamentablemente adoleció de un sonido estridente y poco claro, que hacía difícil distinguir la segunda guitarra, y dando demasiado énfasis a la voz del frontman sobre los instrumentos de sus colegas. Si bien, estos problemas desaparecieron en cierta medida mientras avanzaba el espectáculo, fue una lástima no poder escuchar a los norteamericanos en todo su esplendor, sobre todo cuando cortes poderosos como “Re-Education (Through Labor)”, “Help Is On The Way” o “Give It All” movían sin compasión a los adeptos que se dieron con todo en medio de la cancha.

Presentando un repertorio de diez canciones, destacaron en el set el adelanto del nuevo trabajo, “The Violence”, y la tripleta final compuesta por “I Don’t Want To Be Here Anymore”, “Prayer Of The Refugee” y “Savior”, las que dieron el cierre a una presentación casi anecdótica, que incluso dejó disconformes a muchos seguidores del grupo que asistieron especialmente a verlos a ellos. Pero, bueno, la agrupación no era la protagonista de la noche y, como teloneros, cumplieron a cabalidad entregando una actuación que se mantuvo siempre en alto, incluso cuando el sonido no estuvo de su lado. En su segundo recital en Chile, Rise Against cumplió con lo justo con sus fanáticos y dejó los ánimos en alto a la gran cúpula del parque. Esperamos tenerlos de vuelta pronto con un show íntegro.

Con un Movistar Arena casi repleto, todo estaba listo para recibir al sexteto que se hizo esperar más de la cuenta, mientras raperos como Kendrick Lamar o Snoop Dogg, sonaban de fondo para amenizar la espera. Fue finalmente la intro envasada compuesta por “Fallout / Roads Untraveled” la que encendió las alarmas entre la muchedumbre que recibió en plenitud a Linkin Park, quienes dieron el inicio oficial a la gira de promoción de su próximo larga duración, “One More Light” (2017), comenzando con “Talking To Myself”, corte extraído de la placa que saldrá al mercado la próxima semana. Si bien, la emoción del público se hizo notar desde el primer instante, la explosión definitiva llegó con “Burn It Down”, sencillo que puso a saltar y cantar a la fanaticada, cortesía de su pegajoso coro.

De ahí en adelante, la primera parte del show se dedicó a mostrar el material más reciente del grupo. A excepción del hit por antonomasia, “One Step Closer”, los norteamericanos se la jugaron con lo mejor de sus últimos álbumes, recibiendo la ferviente respuesta del público que los secundó en cada tema interpretado, en la que puede ser una de las fanaticadas más comprometidas que se haya visto en un concierto en vivo. Se podría pensar que la época dorada de Linkin Park quedó plasmada en las canciones que los hicieron famosos durante la década pasada, pero lo cierto es que Chester Bennington y compañía se han mantenido más vigentes que nunca, y más meritorio aún es el hecho de que han logrado conquistar a una base de seguidores jóvenes y apañadores hasta morir. Temas como “The Catalyst”, “Castle Of Glass” o “Lost In The Echo” pueden parecer ajenos para alguien que sólo se quedó con el material de las primeras dos placas, pero en las gargantas de los quinceañeros que se daban con todo en frenéticos mosh pits –algunos “danzados” en las canciones más insólitas, como la coreable “What I’ve Done”, o de forma irónica, como ocurrió en “Heavy”–, se transforman en clásicos de una banda que ha sabido jugar bien sus cartas, a pesar de sus cuestionables decisiones musicales.

Y lo anterior va a propósito de los adelantos del próximo disco de estudio que la banda ha estado lanzando durante el último tiempo, sumados a los que han estrenado en vivo en las dos fechas que lleva esta nueva gira. Acá tuvimos la oportunidad de escuchar por primera vez “Invisible”, un tema que fácilmente podría formar parte de un disco de Justin Bieber, y la que pone nombre al nuevo LP, “One More Light”, quizás la que sale mejor parada entre este conjunto de composiciones que formarán parte del que, según Mike Shinoda, será uno de los trabajos más personales de Linkin Park hasta la fecha. La sensación que menos emanan estas canciones es la de una reflexión personal, ya que su sonido es tan genérico y poco jugado, que sólo hace pensar que los estadounidenses quisieron jugar seguro y apelar a un público juvenil, llegando al punto de sonar como clones de artistas como Imagine Dragons, o incluso The Weeknd. Es una pena, porque Linkin Park tiene un sonido particular, una identidad que los puso en el mapa y que, incluso en sencillos más pop como pueden ser “Waiting For The End” o la ya mencionada “Burn It Down”, se mantenía intocable. Falta poco para poder escuchar íntegramente el disco “One More Light”, pero por lo que pudimos oír anoche los augurios no son los mejores para el séptimo hito en la discografía de Linkin Park.

Independiente del sinsabor que dejaron los temas de “One More Light”, el conjunto sabe dar un show de categoría, y ahí todo les salió impecable. “Breaking The Habit”, “Somewhere I Belong”, “In The End”, o la memorable version de “Crawling” cantada por Bennington acompañado por el piano de Shinoda, dieron vida a momentos poderosísimos. Rock de estadio en toda regla, con unos músicos que se encuentran en plena forma, destacando siempre la figura de Bennington quien, además de ser un increíble frontman, conserva una voz sólida y luminosa, a pesar de flaquear en determinados momentos. Linkin Park mostró lo mejor de sí en todo momento y eso se agradece.

El cierre final, conformado por “Papercut” y “Bleed It Out”, puso la guinda de la torta a una presentación completa que, incluso con algunos baches en el camino, fue totalmente satisfactoria. Se demoraron en volver, pero después de 24 canciones Linkin Park cumplió con creces con sus seguidores, tocando lo mejor de su repertorio, los clásicos y los nuevos clásicos, para sellar una jornada donde el rock se tomó la capital. Demostrando que su espíritu es imparable, el sexteto oriundo de California, sigue más vigente que nunca.

Por Sebastián Zumelzu

Fotos por Luis Marchant

Setlist Rise Against

  1. Ready To Fall
  2. The Good Left Undone
  3. Re-Education (Through Labor)
  4. Satellite
  5. The Violence
  6. Help Is On The Way
  7. Give It All
  8. I Don’t Want To Be Here Anymore
  9. Prayer Of The Refugee
  10. Savior

Setlist Linkin Park

  1. Talking To Myself
  2. Burn It Down
  3. The Catalyst
  4. Wastelands
  5. One Step Closer
  6. Castle Of Glass
  7. Good Goodbye
  8. Lost In The Echo
  9. Battle Symphony
  10. New Divide
  11. Invisible
  12. Waiting For The End
  13. Breaking The Habit
  14. One More Light
  15. Crawling
  16. Leave Out All The Rest
  17. Somewhere I Belong
  18. What I’ve Done
  19. In The End
  20. Faint
  21. Numb
  22. Heavy
  23. Papercut
  24. Bleed It Out

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(1)
  1. Chester says:

    Es curioso que menciones que en este álbum intentaron sonar como clones de algunos artistas, porque eso es exactamente lo que vienen haciendo desde hace años!
    Partieron en el Nu Metal después que Limp Bizkit, de hecho fueron lo más parecido a ellos… y desde entonces todos y cada uno de sus álbumes tienen influencia por lo que está de moda.

    Como última prueba, en el video de Good Goodbye, el intro y el concepto es practicamente un plagio a Stranger Things. lo cual me pareció descarado pero muy gracioso xd

    Aguante Linkin Park ctm! xd

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