Justice: La doctrina del shock

Sábado, 5 de Mayo de 2012 | 2:51 am | Comentarios (2)

Pocos grupos configuran su identidad en un disco debut. Menos aún cuando se trata de música electrónica. Pero Justice lo hizo con “†” (2007) y hasta hubo gente que se sintió traicionada cuando el año pasado irrumpieron con “Audio, Video, Disco” (2011), álbum más experimental, rockero y menos inmediato. Es que lo que ha configurado Justice, es una tendencia a dejar en shock a su audiencia, o por lo menos que las acciones que emprenden sean lo más chocantes posibles.

Y mucho de eso se vio la noche del jueves 3 de mayo en el Teatro Caupolicán, lleno en un 85% -cancha completa, dos tercios de las plateas ocupadas-, donde bajo el nombre Electric Circus, se aglutinaron varias propuestas electrónicas, teniendo a Justice como cabezas de cartel.

El show de los franceses no fue una sorpresa. El setlist es prácticamente el mismo con el que están girando alrededor del mundo y extrae los éxitos de sus dos trabajos de estudio, además de incluir ese remix de Simian, “We Are Your Friends”.

El 2009, en pleno apogeo de su debut y tras el reconocimiento global, Justice llegó a hacer un DJ set olvidable en el Movistar Arena, por lo que esta fue su primera vez con su propio repertorio en escena, y si es que había alguna deuda pendiente, esta quedó saldada y con intereses.

Muchos odian “Audio, Video, Disco”, pero lo cierto es que muchos de los sonidos de este LP alimentaron de forma eficiente los hits de “†”, enriqueciéndolos y dando un buen soporte para estos.

Tras una intro breve, sonó “Genesis”, canción que inevitablemente debe abrir cada presentación del dúo, porque parece haber nacido para ello, seguida de la enérgica “Helix” y la potente “Phantom pt. I”.

Algo que se repetiría durante los 85 minutos que duró el show, es que mientras sonaba un tema, otro se deslizaba mediante el sampleo de este, como “Civilization” durante “Genesis” o “Let There Be Light” durante “Phantom pt. I”. Incluso algunos extractos ganarían su propio espacio, como “New Jack”, que vino después de ese single indomable que es “Civilization”.

La parafernalia de luces, las torres de amplificadores Marshall que se iluminan a cada lado de la famosa cruz luminosa, todo eso protege a Gaspard Augé y Xavier de Rosnay. Claro, los protege, porque en una propuesta que elige shockear y extremar recursos a través de la estridencia y la grandilocuencia, exponerse es un riesgo. Ya lo mostraba el documental “A Cross The Universe” de 2008, donde ellos caían en el estilo de “sex, drugs & rock ‘n roll”, pero al mismo tiempo pujaban por tener un poco de tiempo de tranquilidad en medio del vértigo de una gira intensa.

Aunque en la electrónica la mayoría de los artistas efectivamente se escondan, esto se nota aún más en Justice, dado que su doctrina tendiente al choque, hace que los únicos momentos de apertura sean precisamente para momentos análogos, calmos y cercanos, como el inicio de “D.A.N.C.E.” o en gran parte de “On’n’on”, donde cada uno se sentó a tocar el teclado.

“Canon”, “New Lands” o la sorprendentemente bien hecha “Horsepower” son instantes propios que denotan que los samples más cercanos al rock clásico sí pueden ser exitosos, claro que con mayores cantidades e intensidades en los beats que en sus versiones de estudio.

Por el contrario, “D.A.N.C.E.” y “Stress” logran transmitir la misma aura que en el álbum debut, pero multiplicada varias veces. El temor que se siente con las alarmas de “Stress” o la motivación subyacente al coro ingenuo de “D.A.N.C.E.”, son cosas que no sólo se componen, sino que también brotan naturalmente y que generan reacciones en la gente. Por esto hay dos alternativas para que el de Justice en Electric Circus no haya sido un concierto perfecto del estilo. Uno, que el público no participó y no formó parte de la experiencia necesaria para convertir a una presentación en algo memorable. Segunda vía, que las sensaciones que el show de los franceses le transmite a la gente son tales, que el shock es algo inevitable y transforma a un espectáculo en una mera contemplación de los hechos.

Luego de “Stress” vino la épica “Waters Of Nazareth” donde ya comenzaba a sonar el inconfundible “We Are Your Friends”, sin antes pasar someramente por “Helix” (de nuevo) y una pizca de “On’n’on” antes de hacer “Audio, Video, Disco” y llenar de fuerza el Caupolicán.

Gaspard y Xavier hicieron un break mientras por fin la gente entendía que debía corear la frase “We are your friends / You’ll Never Be Alone Again” con fuerza, después de cinco intentos algo fallidos. Y ahí, de inmediato, tuvieron de vuelta al dúo para hacer “On’n’on”, ahora sí en serio, y cerrar la fiesta con “Phantom Pt. II”.

Y así, con “Parade” de fondo, pasaron 85 minutos de un mix vertiginoso, intenso, de choque, pero también con cierta contención y contemplación, que provocaron que muchas veces los propios miembros de Justice debieran hacer ademanes para que la gente los siguiera.

Es que esos son los riesgos de la doctrina que sigue Justice, dado que al ir de frente, es el público el que tiende a retraerse un poco y ser más un observador que un participante, dejando de potenciar una experiencia que en vivo deja en claro por qué, pese a lo discutible de su segundo álbum, son uno de los conjuntos electrónicos más interesantes del planeta, y por qué valía la pena que trajeran su propio show a nuestros escenarios.

Setlist:

  1. Intro
  2. Genesis (con elementos de Civilization)
  3. Helix
  4. Phantom Pt. I (con elementos de Let There Be Light)
  5. Civilization
  6. New Jack (con elementos de Civilization)
  7. Canon
  8. D.A.N.C.E. (version a capella y remix, con elementos de DVNO)
  9. Horsepower
  10. New Lands
  11. Stress (con elementos de We Are Your Friends y Phantom Pt. I)
  12. Waters of Nazareth (con elementos de Helix y On’n’on)
  13. Audio, Video, Disco
  14. On’n’on (con elementos de We Are Your Friends)
  15. Phantom Pt. II
  16. Parade (suena mientras Justice se despide del público)

 

Por Manuel Toledo-Campos (@toledo_campos)

Fotos por Sebastián Rojas (@zeva24)

Enlace corto:
(2)
  1. Recuerdo la sensación que me dejó el final del recital. Yo quería seguir moviendome, quería gritar y todo, pero simplemente no podía. jajaja.

    Algo que pocos han dicho, es que Electric Circus fue una fecha tremendamente variada, donde los exponentes representaron escuelas muy diferentes de sonido. fue un “festival” en términos de que el error que siempre se comete es traer a tres o dos personas con el mismo sonido, juntas. Esto causa una especie de fatiga en los asistentes. Es la primera vez que asisto a un evento que me deja con la sensación de haber quedado “nutrido” en lugar de “cansado pero lleno”. Es muy diferente! Se pasaron en realidad.

  2. en general Uno contempla un show sólo cuando está o muy sobrio o muy lúcido, obviamente se va mejor estando de modo opuesto, sobretodo si es Justice 😉

Comentar

Responder