Iron & Wine: Tormenta solar

Lunes, 7 de Septiembre de 2015 | 2:52 pm | No hay comentarios
Iron & Wine: Tormenta solar

A veces se alega porque alguien hace música tocando una sola tecla, con mediocres resultados o con aparente flojera; la fanfarria interminable; el virtuosismo sin sentido; la planicie de las emociones arriba de un escenario; o encerrado en un disco. Pero hay otras ocasiones donde la aparente simpleza deriva en muchos estados distintos, donde el ligero matiz se percibe claramente y la sencillez se convierte en energía vital, y esto último queda como un elemento lleno de calidez, de esa que alegra el corazón y acicala los oídos. Esto fue lo que pasó en la noche del 06 de septiembre en el Centro de Eventos Cerro Bellavista, que nuevamente recibía una noche del ciclo Estudio Estéreo, esta vez con Sam Beam, más conocido como Iron & Wine, como protagonista.

05 Matorral @ Cerro Bellavista 2015

El público armaba una extensa fila ya a las 20:00 horas, abarcando toda la extensión de Chucre Manzur, incluso antes de que iniciara el set de la banda invitada, Matorral, una de las agrupaciones más sólidas de la música chilena actual, que dejó en claro que su sonido calza muy bien para abrir el show de principal, con elegancia y solidez, sin necesidad de baterías estridentes o de figuras vistosas de guitarra o bajo. La discografía del cuarteto es impecable, y en vivo la banda también lo es. Y aunque el sonido era un poco bajo, canciones como “Condición” lucieron bien en medio de los murmullos no muy susurrantes de la gente, que se dividía entre quienes escuchaban con atención y respeto a los nacionales, y quienes preferían conversar (casi a gritos). Matorral hizo lo suyo, como hace en cada escenario donde se presenta, de forma pulcra, elegante y humilde, con la sencillez de los grandes, concepto que se repetiría en el plato fuerte de la velada.

06 Iron & Wine @ Cerro Bellavista 2015

Sam Beam suena mucho a “sun beam”, o sea, “rayo potente de sol”, y aunque parezca una coincidencia fonética, lo cierto es que lo que menos hubo en tal proscenio, iluminado de forma bastante austera, fue oscuridad. En medio de una noche donde pronto llegaría la lluvia, esta “tormenta solar” venía a contrarrestar los augurios del tiempo, a punta de una voz llena de una nostalgia sin arrepentimientos de los malos, y una guitarra repleta de melodías de respiros de tardes de otoño, o de primavera, o de simplemente un día cualquiera que resultó ser bonito. Así fue todo el show de Iron & Wine, cuyo debut en Chile trajo no sólo lo acústico, sino que también a veces momentos a capella.

Sam bromeó con el público y su risa genuina ya demostraba que el tipo que cantaba de gran manera “Tree By The River”, puntual a las 21:30 horas anunciadas, iba a entregar todo en esta jornada, y así fue. El afable cantautor, fan de grabar de forma muy sencilla sus composiciones, fue paseándose de un disco a otro de su historia, en un show sin setlist definido, como en general hace Beam, nutriéndose del público y sacando sorpresas debajo de la manga, e incluso pedidos desde la gente de las primeras filas.

11 Iron & Wine @ Cerro Bellavista 2015

Impresionante fue su interpretación de “The Trapeze Swinger”, canción que, con mayor complejidad en su estructura, fue capaz de generar sensaciones también más elaboradas de la audiencia, quienes –a diferencia que con Matorral- escuchaban silenciosos y expectantes las notas y figuras de la guitarra y voz de Sam. Este respeto se convertía en aplauso cálido y felicidad en el ambiente, rico en parejas acurrucadas y en silente admiración ante piezas llenas de belleza, como “Low Light Buddy Of Mine” o “Jezebel”, que se sucedían en un tren que no frenaba en ningún momento, y que se extendería por 90 minutos y 21 canciones, en uno de los shows más extensos de su actual gira.

Luego vendrían canciones tan guapas como “Upward Over The Mountain”, “Communion Cup And Someone’s Coat” o “Lover’s Revolution”, donde los aplausos espontáneos eran tímidos, pero llenos de esa ingenuidad que a veces se le pasa por la mente a la gente cuando piensa que nadie más va a seguir el torrente de ese aplauso, que sería masivo cuando comenzó a sonar el cover de “Such Great Heights”, original de The Postal Service y que, para muchos –este redactor se incluye-, fue el camino de entrada a la música de Iron & Wine. Si buscamos un momento de “karaoke” en este show, aunque todos susurraban en vez de corear a voz en garganta, sin duda que fue en esa canción.

10 Iron & Wine @ Cerro Bellavista 2015

Las sorpresas no paraban con dos tracks poco tocados en vivo, como “Two Hungry Blackbirds” y “Joy”, probablemente pedidas por el público de más adelante, el mismo que tuvo un diálogo permanente con Sam Beam, para finalizar todo con el bis: “Flightless Bird, American Mouth”. El público se fue en paz tras esta canción, con alegría. Dentro del escenario de Cerro Bellavista, hubo una tormenta como la anunciada para esa madrugada, pero no de lluvias, sino que de energía, de “rayos de sol”, de luz, de buena onda y buenas vibras, con un artista sencillo pero que, al mismo tiempo, lograba dar con múltiples matices en su propuesta, una que no se viste de falsedades y que, con ideas claras, permite que la noche culmine de gran forma para la gente que repletó el recinto y que, probablemente, se fue con el corazón y alma repletas de esta energía que no todos los días se tiene el privilegio de recibir.

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Luis Marchant

Setlist

  1. Tree By The River
  2. Boy With A Coin
  3. Swans And The Swimming
  4. The Trapeze Swinger
  5. Me And Lazarus
  6. The Night Descending
  7. Low Light Buddy Of Mine
  8. Jezebel
  9. Free Until They Cut Me Down
  10. Upward Over The Mountain
  11. Naked As We Came
  12. Communion Cups And Someone’s Coat
  13. Freedom Hangs Like Heaven
  14. Biting Your Tail
  15. Lover’s Revolution
  16. The Sea And The Rhythm
  17. Such Great Heights (original de The Postal Service)
  18. Two Hungry Blackbirds
  19. Joy
  20. Flightless Bird, American Mouth

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Enlace corto:

Comentar

Responder