Happy Mondays: El pecado del formato

Sábado, 26 de Mayo de 2012 | 2:27 pm | No hay comentarios

Nunca es suficiente, pero cuando una banda que comenzó a sonar hace más de dos décadas llega a Chile, es una deuda la que se salda, pese a que el concierto no sea realizado en la época de apogeo en popularidad y respeto de esta.

Happy Mondays, grupo clave en la escena brit, y que le legó el nombre “Madchester” a toda la escena de Manchester, se presentó en un Teatro Caupolicán lleno en su explanada de cancha y palco –no estaban disponibles las plateas- y saldó dicha deuda con el público chileno.

No obstante, hay varias reflexiones por realizar. La primera, es si la mala fama que tienen de “carreteros” e “irresponsables” se aplica en verdad cuando el show está en escena, y la verdad es que no es así en absoluto, al menos no en la coherencia del espectáculo mismo. El segundo punto sí es más digno de análisis y es cuánto afecta el formato de las canciones al show en vivo. Esto, porque la mayoría de las entregas fue bastante correcta, haciendo que la gente bailara como loca, pero la energía, el arrojo y lo divertido que el show pueda ser, no alcanza para sostener un concierto y eso, más que por prolijidades técnicas, pasa por las canciones.

Si no te gusta Happy Mondays, es muy sencillo que un show como este te aburra, dado que la mayoría de las composiciones de la agrupación comparten el mismo tipo de beat, de fraseo por parte del enfocado Shaun Ryder, y de espíritu. Aquí es donde el relato del show falla, pese a grandes aciertos en material instrumental por parte de Happy Mondays, quienes venían con su formación original, lo que otorgó a esta presentación sin dudas el rótulo de “histórica”.

Todo partió con “Loose Fit”, que fue una intro perfecta para la impresionante versión de “Kinky Afro”, con la participación especial de Mark “Bez” Berry, quien animó al público que siguió prendido en “Dennis & Lois” y la rockera “Donovan”.

La guitarra de Mark Day sonó con un peso y una intensidad rockera que no se notaba en las versiones de estudio de las canciones. El bajo de Paul Ryder tenía una inédita relevancia. La voz del propio Shaun Ryder lucía muy bien –y aún mejor la de la carismática cantante Rowetta-, no obstante, estos rendimientos individuales a ratos se vieron perjudicados por problemas de sonido que más de una vez afectaron el show, como por ejemplo, fallas en los efectos de la guitarra o un acople molesto.

Hablando de riff y guitarras, “God’s Cop” destacó por su fuerza antes de la intensa “Judge Fudge”. Antesala ideal para “24 Hour Party People”, que fue el primer momento de plenitud en la relación entre el público y la banda.

Sí, se atrasaron UNA hora en iniciar el show, dado que la citación era a las 21 horas y la presentación partió exactamente a las 22, pero al final eso le daba lo mismo a la gente que sólo quería bailar y corear las canciones del septeto inglés y ahí se notó con más fuerza. Luego el manifiesto “Rave On” sonó fuerte, seguido del primer gran matiz de la noche, “Cowboy Dave”, algo que refrescó el sonido en general del show, esto porque el repertorio usado estuvo claramente marcado por el disco más exitoso de la banda, “Pills ‘N’ Thrills And Bellyaches” (1990), del que se desprendieron la mitad de las canciones en el setlist. Esto hizo un poco tedioso el inicio del show, dado que hubo pocos matices sonoros. Todo era parte de un sonido rave madchesteriano unívoco, pero inocuo.

El décimo tema en sonar, fue el hit de 1989 “Hallelujah”, una plegaria en clave rave donde ya se iba a consolidar otra tendencia: Rowetta se robó la película a ratos, y de gran forma. Esto se notó especialmente en “Bob’s Yer Uncle”.

Luego, una tremenda versión para “Holiday”, sería el pase perfecto para “Mad Cyril” y el cierre de esa parte del show con el mega éxito “Step On”, donde Bez de nuevo se apersonó y movió a las masas.

El bis sería con “Jellybean” y “Wrote For Luck”, cerrando un buen show, muy bien ejecutado, pese a los graves problemas de sonido que hubo a ratos. También no hay que olvidar que el sonido de Happy Mondays es uno solo y esto debe ser lo que más le juega en contra: la falta de matices. En ese sentido, la falta de una narrativa más coherente hace que más que un show, el concierto ofrecido por la agrupación, sea una colección de instantes y canciones en vivo que estaban juntas más por derecho que por vocación.

Setlist:

  1. Loose Fit
  2. Kinky Afro
  3. Dennis & Lois
  4. Donovan
  5. God’s Cop
  6. Judge Fudge
  7. 24 Hour Party People
  8. Rave On
  9. Cowboy Dave
  10. Hallelujah
  11. Bob’s Yer Uncle
  12. Holiday
  13. Mad Cyril
  14. Step On
  15. Jellybean
  16. Wrote For  Luck

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Danny Rayman

Enlace corto:

Comentar

Responder