Esperanza Spalding: La voz de Emily y la de los otros

Sábado, 17 de Septiembre de 2016 | 12:50 pm | No hay comentarios
Esperanza Spalding: La voz de Emily y la de los otros

Little Fly” llega en forma de voz y silencio, a capella, en medio de un teatro en silencio, de ojos flotantes, de atenciones secuestradas y de agradecimientos anticipables. Es el broche de oro de un lujo predieciochero que entregó un trozo de belleza en 72 minutos implacables en el Teatro Cariola. Esperanza Spalding había hecho de su segunda vez en nuestro país algo aún más impactante que su debut, de la mano de un alter-ego que en este instante, a las 22:18 del 16 de septiembre, se retraía en pos de darle un trozo de humanidad despojada de interpretaciones a un público que estuvo cautivo en todo momento.

01-esperanza-spalding-teatro-cariola-2016

Esperanza Emily Spalding es una de las artistas más particulares del jazz contemporáneo, dada su capacidad de dotarse de múltiples capas interpretativas, desde la generación de un sonido cercano al pop, hasta el funk que acompaña la experimentación que lleva a cabo en “Emily’s D+Evolution”, el disco que sacó el año pasado y que la acercó más a Prince o Janelle Monae, pero que en lo que se pudo ver en el escenario incluso la pone en las lides escénicas de los musicales de Broadway. Todo lo anterior apoyado en un sólido diálogo constante con su banda y en especial con sus coristas. Las letras, que muchas veces se quedan en la nebulosa de la generalidad, se convierten en parlamentos convincentes con tal tratamiento.

13-esperanza-spalding-teatro-cariola-2016

Desde el inicio queda claro que estamos en medio de un show muy bien pensado, con momentos al servicio de la narrativa, con Emily tomándose el escenario en vez de Esperanza, y así derivando en una obra musical que tiene un Prólogo, una Revolución, una Devolución y una Evolución. La narrativa cruza las rendiciones tan explosivas como pulcras de tracks como “Good Lava” o “Rest In Peace”, mientras líneas como “mira a esta chica linda fluir” o “vive tu vida” retumban en la cabeza con estos ideales tan grandes como cercanos en ese escenario.

06-esperanza-spalding-teatro-cariola-2016

Emily canta a través de Esperanza. Habla de un mundo mejor, pero también se desorienta. Dice que no necesita nada más, pero ahí nos tiene, escuchándola. Canta de “Judas”, pero pareciera que no estuviera implicada en traiciones. Emily es una presencia, mientras que Esperanza toca el bajo de forma impresionante con la facilidad de lo innato, y el canto sale claro y directo, y la gente aplaude a rabiar cada cierre porque valora la calidad de lo presentado, pero también lo demandante que es. No es música para tener de fondo. No es música de centro comercial o de tienda bazar, es música para leer, para comprender y para aprehender, para incluso conversar después de ver el show completo. Es un deleite, pero también una responsabilidad. Spalding es implacable no sólo porque ofrece tracks al borde de la perfección, sino porque en medio de estos otorga deslices y pliegues a través de los cuales se ve sencillez y la posibilidad para que cada cual dote a esa música de significado. La voz de Emily es la compañía para la voz de los otros, que a veces logra ser la voz de nosotros.

15-esperanza-spalding-teatro-cariola-2016

La música “negra” ha hecho muy bien el trabajo de ser un espacio de expresión, no sólo para sus artistas, sino que también para sus escuchas, y Esperanza Spalding le suma a esto la presencia de un alter-ego eficaz para incluso ella tener un poco de perspectiva. En el Cariola vimos esto y mucho más. Ella daba un paso al costado para concentrarse en el bajo y las coristas se tomaban el centro del escenario para simplemente evitar que Emily rondara el monólogo. El relato coral también se dio en lo expresivo cuando las coristas bajaron a recorrer los pasillos en pos de que la gente se levantara a bailar, algo que pasó en un chasquido de dedos.

11-esperanza-spalding-teatro-cariola-2016

Cuando un disco es tan sólido como para no necesitar el paso del tiempo para ser presentado como un todo, el hacerse cargo de esto y presentar un show como el de Esperanza Spalding en Santiago en esta, su segunda vez en Chile, es sin duda un acto de calidad suprema que se coronó con el encore a capella de “Little Fly”. Sin excesos, pero sí con todos los recursos posibles a disposición, la norteamericana transportó a su público a un acto de crecimiento de un alter-ego que, tras 72 minutos, se convertiría en acompañante de cada uno de nosotros. Una voz que acerca a los otros y los hace formar parte de algo. Una voz al servicio de la unión en torno a música y letras, algo tan sencillo y tan bello. Un lujo.

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Pedro Mora

Setlist

  1. Intro
  2. Good Lava
  3. Ebony And Ivy
  4. Judas
  5. Rest In Pleasure
  6. Noble Nobles
  7. Elevate Or Operate
  8. Funk The Fear
  9. Farewell Dolly
  10. The One
  11. Earth To Heaven
  12. Unconditional Love
  13. Little Fly

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Enlace corto:

Comentar

Responder