Eric Clapton: Yer Blues Eric, Yer Blues

Lunes, 17 de Octubre de 2011 | 2:13 pm | Comentarios (2)

Eric Clapton visitaba el país en un momento en donde nos cubre una nebulosa, fin de semana agitado, ídolos pop desatando euforia en jovencitas, actos reprochables de clasismo en el sector oriente, protestas varias; un escenario no muy acogedor, pero la decisión de cambiar el show a un recinto que queda en uno de los pulmones de Santiago, fue de lo más acertado. Así, y con todas las expectativas que había por ver a esta leyenda del Blues/Rock, eran enormes.

El show partió a eso de las 19:00 hrs. con la presencia de los nacionales de La Rata Blusera y su invitado argentino Miguel Vilanova (ex Botafogo y actual Don Vilanova), que venían a presentar su colaboración más reciente. Patas Negras (Autoedición, 2011) Una correcta presentación con un buen sonido, con un Arena a medio llenar, pero siempre apoyado por la gente en las gradas, y con una interesante adaptación al español de un tema de Robert Johnson. Cerraron su show que se extendió por sobre la media hora.

Pasada las 7:50, la gente seguía llegando en masa, pero el desorden y el caos en la entrada  a los sectores Vip fue un punto negro en la organización, y de paso, el público de entradas poco accesibles, se daba el lujo de llegar sobre la hora, entorpeciendo la visibilidad de los que llegaban puntualmente.

Pasada las 20:00 hrs, Clapton salió a escena y sin pronunciar palabra alguna, se lanzó -al igual que en su anterior visita- a interpretar esa joyita de Charles Segar y Big Bill Broonzy llamada “Key To The Highway”, en donde su tecladista Tim Carmon, partió robándose los aplausos con su tremenda ejecución en el primer momento alto de la noche. Luego vendría otro clásico, “Tell The Truth”, de su época con Derek and the Dominos, en donde el denominado mano lenta, hace gala de toda su maestría al mando de su apastelada Stratocaster. A esas alturas, y con un Movistar Arena repleto, continuaría con otro clásico, “Hoochie Coochie Man”, escrita por el influyente Willie Dixon, esta se transformó en otro momento cumbre, en donde nuevamente destacó la ejecución de Carmon y su otro compañero en teclados, Chris Stainton -otro formidable actor secundario del rock-, dejando al público deleitado con lo que observaban hasta ese momento. Con un Clapton parco, pero relajado sobre el escenario, empieza la cuarta de su repertorio, “Old Love”, extraída de su disco “Journeyman” (1989), con una intro monumental y con un Clapton perfecto en su ejecución, hicieron de esta canción unos de los momentos emocionantes del show.  Luego pasaría para sorpresa de algunos la correcta y muy ochentera “Tearing Us Apart”, para luego dar paso al momento acústico de la jornada, acá el británico se saca el sombrero ante sus referentes musicales, desfila la sobrecogedora versión que hace de Driftin’ Blues y la mejor de su show para muchos “Nobody Knows You When You’re Down and Out”, tema de Jimmy Cox y popularizada por la leyenda del blues Bessie Smith. En ese momento, Clapton y su banda habían creado una atmósfera entrañable y el público respondía ovacionando a destajo cualquier destello de maestría del ex miembro de Blind Faith. Luego vendrían una tras otra, la coreada “Lay Down Sally”, de su aplaudido disco “Slowhand” (1977), y “When Somebody Thinks You’re Wonderful”, original de Harry M. Woods, incluída en su disco más reciente de estudio, “Clapton” (2010). Tras eso, ejecuta una bella versión reposada de “Layla”, similar a la de su disco unplugged, para continuar con otro momento memorable del show, su interpretación del clásico de Cream, “Badge”, compuesta con su amigo George Harrison, sonó mucho más potente y distorsionada que la original, con una excelente base rítmica a cargo del baterista, Steve Gadd  -otro que brilla con luces propias y que esta semana hará una clínica de batería en Santiago- y el bajista Willie Weeks (ex miembro de la banda de Harrison), un lujo para los fanáticos y los no tanto. Volviendo nuevamente al relajo, Clapton se manda uno de sus hits, la madura y coreada “Wonderful Tonight”, seguida de otra perla de su mencionado disco “Slowhand”, “Before You Accuse Me”, original del compositor y músico estadounidense Bo Diddley. La sorpresa de la noche fue “Little Queen of Spades”, en donde Clapton se pone en los zapatos del satánico y venerado Robert Johnson, con una interpretación épica y con su banda en estado de gracia. El final estuvo a cargo de la correcta y poco inspirada versión de “Cocaine”, para cerrar con otra de Johnson, “Crossroad”, otra que pasó sin pena ni gloria, pero que no terminaron de afectar en lo absoluto lo implacable del resto de su show. Un espectáculo sencillo en presentación, pero efectivo en emoción, un deleite para esas ratas bluseras subterráneas, que vieron a uno de sus mejores exponentes.

Al final, el desconcierto por no ver al Clapton de “Bad Love” e “It’s Probable Me”, fue de pocos, pero la satisfacción de haber presenciado al socio de Allman, Lennon, Harrison, Ray Vaughan, Bruce, Baker, Winwood, King, entre tantos otros, fue de la mayoría, tanto así que hasta los murciélagos que nos esperaban a la salida del Arena, nos parecían buena compañía.

Por Missael Godoy
Fotos por Sebastian Rojas Muñoz

Setlist:

  1. Key To The Highway
  2. Tell The Truth
  3. Hoochie Coochie Man
  4. Old Love
  5. Tearing Us Apart
  6. Driftin’ Blues
  7. Nobody Knows You When You’re Down and Out
  8. Lay Down Sally
  9. When Somebody Thinks You’re Wonderful
  10. Layla
  11. Badge
  12. Wonderful Tonight
  13. Before You Accuse Me
  14. Little Queen of Spades
  15. Cocaine
    ————————–
  16. Crossroads

Enlace corto:
(2)
  1. Eduardo Callejas P. says:

    Para mi el punto alto fue Old Love, y luego Badge + Wonderful Tonight… impecable Clapton!!

  2. Valentina says:

    excelente Clapton, cumplió todas mis expectativas. Me hubiese gustado escuchar Motherless Children.Muy buena la nota.

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