Especial Maquinaria 2012: En Vivo

Deftones: Melodías de una especie única

Viernes, 16 de Noviembre de 2012 | 5:49 pm | Comentarios (8)
Deftones: Melodías de una especie única

Era sencillo de pensar: el segundo día de Maquinaria estuvo dominado por una relación que se ha fortalecido progresivamente en los últimos años. Es que a Deftones en Chile lo estiman, lo idolatran, lo quieren y le valoran. No es difícil creer en esa gente que indica al público chileno como uno de los mejores del planeta musical cuando tenemos ejemplos así. El conjunto de Sacramento fue claramente el protagonista del momento más populoso de la jornada dominical, cuando próximo al atardecer, comenzó con un leve retraso el show de Chino Moreno y los suyos.

Si el espectáculo del miércoles anterior en Espacio Broadway fue una “Gala”, Maquinaria fue la imagen de un idilio consolidado entre Chile y Deftones, cuyo show fue un intenso paseo entre lados B y un puñado de éxitos de la banda. Es que tras siete álbumes y más de 15 años de trayectoria, ellos se pueden dar esos lujos y salir airosos. El público de Deftones es desafiado constantemente, pero la misma calidad de los norteamericanos hace que todos entren en su show sin condiciones. Para esto, además de sus composiciones, está la magnética personalidad y performance de Chino Moreno como frontman, la batería potente y concreta de Abe Cunningham, el bajo sencillo pero lúdico de Sergio Vega, las programaciones de Frank Delgado y la magistral guitarra de Stephen Carpenter.

Sí, la fórmula puede ser un poco cansadora con los contrastes entre fragilidad y brutalidad en constante choque, y puede sonar a un formato predeterminado para varios, pero los que intentan ver un poco más allá notarán que siempre hay resabios de sangre y corazón en los shows de Deftones, como en “My Own Summer (Shove It)” donde el público le pone corazón y Chino Moreno saca esos chillidos sobrenaturales que sobrecogen a todo el mundo.

Interesante es la búsqueda de un sonido más brutal en los últimos shows de Deftones, más allá de la vertiente emotiva que destila el contraste de su música, o sea, con más potencia que debilidad. Quizás es lo que necesita una banda que ha pasado por momentos complicados. Eso queda claro al escuchar “Koi No Yokan”, el cautivante disco año 2012 de los de Sacramento, donde pese a la ternura e intriga de muchos instantes, es la fortaleza en todos sus niveles lo más destacable.

Incluso en vivo las canciones del nuevo álbum son así de fuertes. “Rosemary” es más pausada, pero suena tan potente como el resto, con un Chino Moreno que se permite abandonar su rol de frontman para pasar a ser uno más de la banda. Esta “generosidad” del magnético vocalista de Deftones, se repetiría también en la adaptación grandiosa de “Digital Bath” donde la atmósfera de los samples no quedó subyugada a la potencia de los riffs.

En una hora y cuarto pasaron diecisiete canciones, lo que denota lo comprimido del setlist, haciendo que calzara perfecto dentro de los márgenes impuestos por el horario, lo que quizás hizo más exigua la comunicación entre Chino y el público. En “Tempest” y “Rocket Skates” se notaba el porqué Stephen Carpenter no tocó el otro día con guitarras prestadas. Es que sus guitarras eran únicas, con siete, ¡y hasta ocho cuerdas!, llevando la potencia de los riffs al territorio de lo inexorable.

No es casual que el setlist haya estado dominado por “White Pony” (2000) y “Koi No Yokan”, relación que muchos han/hemos establecido dada la calidad, y la vocación de reinvención de ambos registros y en la variedad de la paleta de estilos claramente tienen un nexo. Quizás es porque para Deftones comienza una nueva era, sin Chi Cheng casi por seguro o por lo menos una era donde su ausencia no es un peso, sino que una plataforma para intentar llegar más lejos.

“Bloody Cape” y “7 Words” son el cierre perfecto para un show que no tuvo puntos bajos y donde la principal crítica puede ir a lo aprendido del libreto de Chino Moreno y los suyos. Pero en calidad sonora y del repertorio elegido, en entrega del público y también incluso el sonido de Las Vizcachas, todo quedó en convergencia para configurar un show de aquellos.

En medio del polvo y del calor que había en esa tarde de domingo, Deftones consolidó su romance con el público chileno, lugar que los recibe siempre con los brazos abiertos y donde la banda, pese a todos los problemas que rodearon su presentación –que no fueron pocos- hicieron su trabajo como los mejores en lo suyo, rótulo que los acompaña hace rato porque, a diferencia de muchos de sus contemporáneos, Deftones no tuvo miedo de avanzar y convertirse en esta especie todavía única del rock moderno.

Setlist

  1. Diamond Eyes
  2. Rocket Skates
  3. Be Quiet And Drive (Far Away)
  4. My Own Summer (Shove It)
  5. Poltergeist
  6. Rosemary
  7. Feiticeira
  8. Digital Bath
  9. Knife Prty
  10. Tempest
  11. Fireal
  12. Engine No. 9
  13. Riviére
  14. Change (In The House Of Flies)
  15. Passenger
  16. Bloody Cape
  17. 7 Words

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Sebastián Rojas

Comentarios (8)
  1. Pattonita says:

    Chinito esta como quiere, hecho a mano !

  2. MauroDK says:

    El 1° comentario hace que todo lo que se escribió en la nota se vaya a la mierda!

  3. El segundo comentario no tiene nada que ver con la nota tampoco!
    De lo que leo y lo que ya he escuchado del Koi no Yokan, me duele con toda fibra del cuerpo y la mente no haber podido ver a Deftones esta vez. Envidio a los que fueron por partida doble. Sólo espero tener la oportunidad y los recursos de verlos de nuevo.

    Koi no Yokan es uno de esos álbumes que no se quedan dentro del estereotipo que para los foráneos al género representa Deftones; y la comparación a White Pony viene de ahí. Esperemos que sigan reinventándose sin perder su escencia, como lo han hecho hasta ahora.

  4. Jonathan says:

    CASI ME QUEBRÉ UN BRAZO EN ESA WEÁ, FUE HORRIBLE.

    TRANSISTOR NO DEBÍO HABER PUESTO UNA WEÁ DE BECKER AL INTERIOR DE LAS VIZCACHAS, QUEDO LA ZORRA!

    PERO ESTUVO BUENO XDDD

  5. Jonathan says:

    CASI ME QUEBRÉ UN BRAZO EN ESA WEÁ, FUE HORRIBLE.

    TRANSISTOR NO DEBÍO HABER PUESTO UNA WEÁ DE BECKER AL INTERIOR DE LAS VIZCACHAS, QUEDO LA ZORRA!

    PERO ESTUVO BUENO XDDDD

  6. Resiliente says:

    Los Deftones demuestran felicidad tocando en Chile, y lo demuestran con mucha energía y vibra desde que redescubrieron al público chileno, porque el 2001 no se fueron con una muy buena impresión de nosotrxs. Pero hoy la banda, como dice el periodista de la nota, tiene una relación mágica con el público chileno, que los respeta y valora por su entrega, devoción y placer por los sonidos atmosféricos (como The Cure y Depeche Mode) con la agresividad del rock/metal de los 90s -evolucionada- que tanto nos encanta.

  7. Mauro says:

    El otro día encontré una “e-columna” que hablaba de Koi No Yokan, el mismo día que se lanzó el disco. La discusión que se armó por ovacionar el disco era épica, pero más fue la que se hizo por si White Pony seguía siendo la mejor obra de la banda. Se hizo evidente que existe una gran masa que aun no abandona White Pony como mejor arte. A mi parecer, desde el homónimo que Deftones encumbró un único vuelo hacia su marcado estilo que actualmente posee, con esa intensidad emotiva para crear e irradiar complicidad agresividad-corazón: Su nuevo rock.
    Lamentablemente no pude asistir a sus presentaciones, pero no me cabe duda que fueron colosales, mágicas y llenas de sudor orgulloso.
    Koi No Yokan, siguiendo un suspiro de Diamond Eyes, posiciona a Deftones como los valuartes del nuevo metal. Gran mezcla de lo electrónico, consiguiendo una gran armonía con lo agresor… una confabulación que sólo ellos logran magistralmente.
    Muchos esperan su caída, y de alguna manera yo también, pero no pienso quitar ese sosiego ambiguo, ya que me da armas para seguir buscando la magia más exigente que el público busca, la que ellos mantienen y tienen su orbe enamorada.

  8. Pilar says:

    Fui a ver a Deftones a Maquinaria y solo me queda decir que son la banda que a marcado mi vida, siento una emoción inexplicable cada vez que escucho sus canciones y en esta oportunidad tuvieron un show impecable, el recital del 2007 el sonido no fue el mejor aunque el repertorio fue algo mas diverso y amplio, esta vez ellos llegaron mucho mas consolidado, la voz de Chino Moreno sono impecable, no pude verlos el 2011 y ahora fue mi revancha, estaba casi al frente pero por miedo/ahogo me tuve que ir mas atras pero lo pase MARAVILLOSO!!!!

Comentar

Responder