Cory Henry: Música para hacerte feliz

Jueves, 27 de Abril de 2017 | 5:17 pm | No hay comentarios
Cory Henry: Música para hacerte feliz

El virtuoso tecladista estadounidense, miembro de la laureada agrupación de jazz, Snarky Puppy, realizó su debut con su proyecto solista en nuestro país en el marco de otra fecha del ciclo Santiago Fusión, quizás, en una de sus ediciones más enérgicas y entrañables. Porque el norteamericano volvió a la capital para presentar “The Revival” (2016), registro en vivo en el cual hace un repaso por sus raíces musicales, desde el góspel, el jazz, el soul, hasta el blues y el funk, montando una fiesta de proporciones que culminó con todos los espectadores de pie, moviéndose al ritmo del power trio en las dependencias del Teatro Nescafé de las Artes. Como invitado especial de la jornada, Franz Mesko, saxofonista nacional y líder de diferentes proyectos ligados al jazz, fue el encargado de dar el vamos a la música como telonero.

El experimentado músico chileno ha venido levantando una prominente carrera discográfica desde el año 2011, además de colaborar con artistas como Cevladé o Ases Falsos, destacando en el último período con el lanzamiento de “Técnica Mixta” (2016), LP que cuenta con colaboraciones de diversos músicos y donde mezcla ritmos urbanos con los del jazz. Bajo esta consigna, el show comenzó de manera instrumental para luego invitar al escenario a nombres como Angelo Pierattini, Javier Barría, y a raperos como Charly Humos y Matiah Chinaski, siendo este último quien se robó la película en los últimos minutos de la presentación, dirigiendo las liricas en “Caminaré”. Si bien, la fusión de estilos en vivo es sumamente interesante, algo en la mezcla de audio no permitió escuchar en algunas ocasiones la banda como un todo; las voces se oían muy alto por sobre los instrumentos, y en ocasiones parecía que la música sólo era una base sobre la que se lanzaban versos y rimas, pero aun así la propuesta del chileno y su conjunto logró cautivar al público del recinto, sorprendiendo de gran manera con un espectáculo que no se ve muchas veces en este tipo de escenarios. Muy recomendable.

Pasadas las diez de la noche, Cory Henry arribó al proscenio para alistarse en su órgano e invitar a todo el mundo a escuchar su música, que esta noche nacía con la intención de hacerlos felices. Sorteando unos pequeños problemas de sonido, el hombre nacido en Brooklyn se puso manos a las obras para entregarnos casi dos horas de puro goce musical. Comenzando con dos composiciones ejecutadas completamente en el órgano, que sirvieron para que el tecladista soltará los dedos y diera los primeros atisbos de que la noche iba a ser sónicamente mágica, Henry invitó a que se uniera al show al baterista Taron Lockett, con quien comenzó un dialogo que partió calmo y desembocó en una intensa batahola de tarros y teclas. Con el público en el bolsillo, celebrando cada uno de sus movimientos, el concierto siguió adelante mostrando la faceta de cantante del maestro de ceremonias en el tremendo blues llamado “Drown In My Own Tears”, encantando por completo al teatro de la calle Manuel Montt.

Más tarde se uniría al conjunto el bajista Sharay Reed, quien terminó por consagrar la formación sobre el escenario. Luego de realizar un entretenido jamming, la formación tomó el último impulso para rematar un recital cuya intensidad siempre se mantuvo en crescendo. Durante las complejas composiciones, a ratos se asomaba música de referentes como Stevie Wonder, Prince o Bill Withers, en un medley que tomó mayor protagonismo hacia el final de la presentación, encontrando su peak con la interpretación de “NaaNaaNaa”, canción cuya simple letra tiene el objetivo de alegrar a cualquier persona que lo necesite, o por lo menos así lo garantizó el estadounidense. Después de un largo dialogo con el público, donde aprovechó de agradecer el apoyo y declarar que desea volver al país junto a The Funk Apostles, otro de sus proyectos más renombrados, la salida falsa se realizó bajo el coro colectivo de los asistentes.

La gran fiesta concluyó con el cover de Parliament, “Give Up The Funk (Tear The Roof Off The Sucker)”, poniendo a cantar y a bailar a todos los asistentes en un cierre donde se dejaron de lado las demostraciones de virtuosismo, y simplemente nos dejamos llevar por el ritmo y onda del funk. Los tres músicos abandonaron el escenario entre aplausos y vítores, para volver un par de minutos después a retirar sus instrumentos, ocasión que fue aprovechada por parte de los fanáticos para tomarse unas fotografías con la banda y compartir palabras con sus ídolos. Definitivamente, todos salimos felices de un concierto donde el concepto de “fusión” fue la gran tónica de la velada, desde la notable performance de Franz Mesko hasta la entrañable presentación de Cory Henry. Tal como dijo el norteamericano en una de sus intervenciones, en un mundo tan loco como este, es bueno creer en el amor, la paz y la alegría. Anoche, gracias a la música, tuvimos un poco de eso.

Por Sebastián Zumelzu

Fotos por Pedro Mora

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Enlace corto:

Comentar

Responder