Coal Chamber: A pura garra

Lunes, 10 de Septiembre de 2012 | 3:42 am | Comentarios (3)
Coal Chamber: A pura garra

Nueve años tuvieron que pasar para que los norteamericanos se reunieran e hicieran su primer viaje a Latinoamérica. Sin ser de los consagrados de la escena del nu metal, fueron pioneros en su momento, y con tres álbumes bajo el brazo lograron dejar una huella y quedar en la memoria de una fanaticada que se tomó el Club Blondie, para recibir con los brazos abiertos a un reformado Coal Chamber.

La jornada comenzó temprano, pasadas las 19 horas para ser más exactos, con la apertura de las bandas nacionales, que apegadas al estilo que marcó la primera década del nuevo milenio, hicieron acto de presencia llevándose más que aplausos de cortesía. Los primeros en salir fueron los ariqueños de Sinkarma, quienes en un ajustado set lograron prender a los primeros asistentes que comenzaban a llegar al recinto. Lo cierto es que su performance es poderosa, pero todavía esta ese aire amateur que deben superar para poder escalar más alto, por lo menos el potencial lo tienen. Luego llegaron unos que ya tienen carrete en este tipo de eventos y sus canciones han calado hondo en el espíritu combativo de muchos. 2X se despachó un show preciso, que a ratos hacía parecer que ellos eran el plato fuerte de la noche. Por último, el peso de Lupus se dejó sentir en la Blondie, aunque no motivó tanto como la presentación de 2X, aumentando las ansias por ver a los norteamericanos.

A pocos minutos de las 22 horas las luces se apagan, y con una cancha ocupada por un número considerable de fanáticos, hacían su entrada al escenario James ‘Dez’ Fafara (voz), Meegs (guitarra), el desquiciado Mikey ‘Bug’ Cox (batería), y la bella Chela Harper (bajo), tomando el puesto que dejó Nadja Peulen, quien fuera la última bajista de la banda antes de su separación. El hambre del público comienza a ser saciada de inmediato con la mortal interpretación de “Loco”. El sonido no es el óptimo, poco claro y con una guitarra que nunca tuvo el peso necesario, dejó en claro que el concierto más que destacar por su prolijidad, lo haría por la entrega de la banda y la energía desmesurada de un público que no dejó de celebrar con violencia cada uno de los cortes.

Con un Dez completamente anonadado con la respuesta de la audiencia, comenzaba “Big Truck”, marcando el segundo azote de la noche. Mientras los cánticos y los saltos se transforman en la rutina del espectáculo, en la parte alta del escenario destaca la actuación de Mikey “Bug” Cox, quien arma su propio show, haciendo gestos de locura y tocando agresivamente sin medir su fuerza, desarmando a cada momento su batería, la cual debe ser puesta en su lugar por un roadie que se mantiene junto a Bug durante todo el concierto, para abastecerlo de agua y baquetas de repuesto. Lo cierto es que con esa actitud, la duda sobre el no consumo de estupefacientes que se supone se instauró como regla al momento de realizar la reunión, es bastante grande. Como contraste, está Chela Harper, quien en su vestido gótico se dedica a danzar al son de las guitarras, sin censurarse a la hora de cabecear, llevándose el tradicional “mijita rica, mijita rica…”, que al no ser entendido por el frontman de la banda, es interpretado como un canto de aliento que es agradecido por el cantante, que además toma una bandera chilena y la extiende para el delirio colectivo.

La contienda continua con “Fiend” y “Rowboat”, original de FLOOD e interpretada con megáfono, ambas del último larga duración que lanzó la banda, “Dark Days”, allá por el año 2002. La energía no decae con “Something Told Me”, y luego de unas palabras en español por parte de Meegs, seguidas de una extraña improvisación con su guitarra electrónica de pantalla táctil, que no fue muy bien recibida por los fans, principalmente por lo bizarro y gratuito del momento –la guitarra electrónica no volvió a ser usada durante el resto del concierto- llegaba “Clock”, que trajo del vuelta la atmósfera de agresión.

Los matices no son la principal característica de Coal Chamber, compartiendo una monotonía de sonido y estructura en gran parte de sus composiciones, dejando ver el estado primigenio en que se quedaron con tan sólo tres discos, que no fueron suficientes para llevar a la banda al siguiente nivel. Por fortuna el set es acotado y las canciones derrochan tanta energía, que al final da lo mismo si un estribillo es muy parecido al anterior. La potencia de un tema como “Drove” es suficiente demostración que aquí el arma principal es la garra. El coro de “Not Living” es secundado por toda la cancha y las palmas dan la partida a “Dark Days”.

“Esto se trata de pasarlo bien” asevera Dez, quien parece estar disfrutando la reunión a concho, mientras se toma un descanso con DevilDriver. Agradeciendo una vez más a su gente, el vocalista presenta “I”, una de las primeras canciones que escribió para la banda, y responsable de provocar un gran mosh pit. “No Home”, “Watershed” y “Oddity”, son el trío que da paso al bis de la noche.

“Maricon Puto” comienza a sonar de fondo, mientras los músicos vuelven a sus puestos y Dez menciona las primeras palabras de “Sway”, que no alcanza a terminar debido a que fue sobrepasado por las gargantas de la multitud, quienes recibieron el tiro de gracia con la canción más solicitada de los americanos. Meegs y Bug nadaban sobre las manos de los asistentes, mientras Dez volvía a levantar la bandera chilena y Chela Harper regalaba uñetas al respetable, finalizando un debut potente y conciso, con sabor a deuda saldada para los amantes del nu metal, cuyo sonido ya no está en boga, pero que marcó a una generación de jóvenes que a través de la garra y la pasión, mantienen vivo el legado de sus ídolos.

Setlist

  1. Loco
  2. Big Truck
  3. Fiend
  4. Rowboat
  5. Something Told Me (cover de FLOOD)
  6. Clock
  7. Drove
  8. Not Living
  9. Dark Days
  10. I
  11. No Home
  12. Watershed
  13. Oddity
  14. Maricon Puto
  15. Sway

Por Sebastián Zumelzu

Fotos por Praxila Larenas

Enlace corto:
(3)
  1. Rodrigo Chandía says:

    Sin duda una de las grandes deudas del aggro o nu metal.

    Era raro verse y ver a los demás asistentes.. en su mayoría mayores de 26 – 27 años…. quienes poco y nada tenían de su “estilo” pretérito que estuvo de moda en el 2000. Saltando y gritando a toda voz, a una de las grandes bandas que marcaron nuestra adolescencia. Aunque el dolor de cuello me acompaña en este lunes laboral. Soy feliz por haber estado ahí. Grande Coal Chamber.

  2. cesar bustamante says:

    gran show! ….es verdad eso, mas para la nostalgia que por la calidad del show, pero se paso genial, aunque perdi mi cel 🙁 bmx10.neill@gmail.com si es que alguien lo encontro ajajajaj

  3. Lu says:

    muy buenas fotos =)

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