Clap Your Hands Say Yeah: Entre un mar de gritos

Jueves, 29 de Noviembre de 2012 | 2:27 pm | Comentarios (14)
Clap Your Hands Say Yeah: Entre un mar de gritos

Muchas veces se dice que cuando el público está distraído en un show, se trata de una consecuencia de la falta de magnetismo del artista, y se le culpa de no llamar a la gente a unirse a su fiesta. Pero a veces es el público el que no deja que exista esta conexión, y esto es una pena cuando el show intenta acceder a la gente. Este miércoles 28 de noviembre fácilmente podría haber pasado con los neoyorkinos Clap Your Hands Say Yeah algo similar al parco, opaco y demasiado simple show que ofrecieron en Primavera Fauna el sábado anterior. Así, sería cierto que la poca conexión de Alec Ounsworth y los suyos no fuera la necesaria para prender a un público con la cabeza en Jorge González o Pulp. Pero lo de anoche miércoles en el Centro Cultural Amanda estuvo lejos de eso. Es más, parece ser todo lo contrario, con un Alec locuaz y entretenido pese a su timidez, y una banda que es más que el acompañamiento de él, el único miembro sobreviviente de la formación que entregó un grandioso disco homónimo por allá en los albores de la generación MySpace en 2005. Ahora, siete años después, CYHSY es otra banda con Alec cada día más tímido, pero con la experiencia como para hacer cosas de bien por la música. Como tratar de evangelizar en la pista de baile indie a la gente ingrata que fue a su concierto de anoche miércoles 28.

A lo largo de 65 minutos de un espectáculo correcto, con gran sonido –exceptuando por la falta de claridad en la voz-, con una banda que lanzó bromas y con un Ounsworth que habló mucho y hasta se tiró un “¡Ceacheí!” tras una intensa rendición de “Is This Love?”. Pero en verdad esto poco importa cuando la música casi no se escucha entre los gritos de la gente conversando durante las canciones. Esto no es exagerado ni tampoco una generalización innecesaria, sino que una visión que replicó mucha gente tanto a la salida del evento como también en las redes sociales y, lamentablemente, esto no es algo nuevo, desde hace rato que las conductas del público que asiste a conciertos ha cambiado. Ya no pasa tanto con el show en sí y muy pocas tocatas alcanzan el rango de hito. Esto, sumado a la mayor oferta, ha hecho que la música pase de ser la razón de ir a un evento a una mera excusa.

Clap Your Hands Say Yeah hizo un gran show este miércoles. Un gran show. La rendición de “The Skin Of My Yellow Country Teeth” fue sublime e intensa, mientras que su continuación en el disco homónimo, “Heavy Metal”, cerró la parte principal del show de gran manera. Los beats se sentían más potentes y los teclados sonaban compactos pero trascendentes. Al público, en un 60 por ciento del recinto, no le interesó el recital. No es generalizar. No es estigmatizar al público de Amanda. Tampoco se trata de ser un resentido al que no le agrada el lugar, porque incluso, de hecho a mí personalmente me agrada el sonido del lugar.

Las guitarras de Alec sonaron nítidas entregando una íntima y hermosa versión de “In A Motel” en solitario sobre el escenario, así como “The Witness’ Dull Surprise” fue una grata sorpresa con la versión en solitario de Alec para el bis. El tema es que si conversas durante todo el concierto es porque no querías escuchar atento a la música, sino que usarla de excusa para juntarte con amigos o para simplemente sentirte bien, el centro de atención o algo por el estilo. De hecho, ni siquiera se escuchaba mucho lo que Ounsworth le decía a la gente porque los gritos de la gente lo tapaban. Una lástima porque fue bastante simpático. Así es sencillo faltarle el respeto a la banda, pero si tomas esta actitud probablemente te de lo mismo. Y si no ha pasado algún episodio ingrato por culpa de un público mal portado, es porque ese tercio que decide ir por amor a la música, a la banda o por la experiencia de un concierto, es capaz de entregar una cantidad de energía suficiente como para subsanar lo que al resto le falta. Aquí otro punto para Amanda: para los fans es más fácil llegar a la reja. Claro, son pocos. Pero por lo menos son locos.

CYHSY probablemente vuelva, y aunque todavía viven mucho de la nostalgia por su gran disco homónimo de 2005 y miran en menos sus trabajos posteriores –también de calidad-, por lo menos generan un show pulcro, correcto y con buenas canciones. La gran reflexión debe ir más allá. ¿Por qué el público es más cliente que otra cosa? ¿Por qué un buen show no se disfruta porque al lado tienes a tres o cuatro grupos de amigos gritándose tratando de conversar? ¿Por qué esta gente conversa? Para las productoras no es problemático y es, incluso, lógico. Este público paga su entrada, compra anticipadamente, no alega por los precios y hasta es atractivo para los auspiciadores. No es pecado apuntar a ellos, sólo que son un público molesto para aquel que valora la música más que la vida social.

Más que el review del show de un gran grupo, aproveché de realizar un pequeño análisis de un elemento que está configurando un nuevo escenario, uno donde la música cada día vale menos a manos de los otros factores del espectáculo. Ojalá esto no se profundice y que se convierta en una mala excepción y no en la regla donde nos sorprendamos si un público es comprometido o no. Ojalá. Si no, esa fama de que el público chileno es una de las mejores audiencias, se destruirá más rápido de lo que pensamos.

Setlist

  1. Satan Said Dance
  2. Same Mistake
  3. Gimme Some Salt
  4. The Skin Of My Yellow Country Teeth
  5. Details Of The War
  6. Some Loud Thunder
  7. Let The Cool Goddess Rust Away
  8. In A Motel
  9. Over And Over Again (Lost And Found)
  10. Hysterical
  11. Maniac
  12. Is This Love?
  13. Cover Up
  14. Heavy Metal
  15. The Witness’ Dull Surprise
  16. Upon This Tidal Wave Of Young Blood

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Sebastián Rojas

Enlace corto:
(14)
  1. Zeva says:

    era un buen show, pero sin duda un publico rarisimo y eso ya se esta volviendo tonica. a veces me hace pensar q ni nos merecemos tanto show. donde el amor por la musica queda de lado y se va a estos solo por “el estar ahi”, cosa que vi mucho en este, era un eterno griterio y de ” la tere vinoooo esta acaaaaaaa, y el viernes vamos a devochka y tu???.
    una lata q se este apagando el publico.

  2. Hernan says:

    No es que hayan menospreciado los temas de sus últimos dos discos, sino que como estaba Matt Barrick, baterista de The Walkmen, reemplazando al baterista original, no se sabía todas las canciones de Clap Your Hands Say Yeah. Las que tocaron fueron las que alcanzaron a practicar durante esta semana.

  3. Max says:

    Al Amanda van puros zorrones aweonaos. Es una pena que sea tan rentable y se sigan haciendo shows importantes ahí (Feist?).

  4. Carola says:

    No estoy segura, pero parece que pasó algo super parecido en el Amanda con Feist (digo no estoy segura porque no fui, pero recuerdo haber leído comentarios de ese tipo).
    Y sobre tu crítica a la gente que va a los conciertos, me queda la misma pregunta dando vueltas: ¿Para que van? Para decir que fueron? El domingo fui a ver a Pulp (fui tambien el sábado) y aunque el público no hablaba mientras Jarvis tiraba la talla o cantaba, vi a MUCHOS que ni siquiera bailaban! En un concierto de Pulp! Cómo no les provoca por lo menos mover la cabeza al ritmo de la música? Me dio lata porque tengo varios amigos que no fueron a este concierto por temas de dinero, mientras que éstos que no estaban gozando a concho lo que tenían al frente SI pudieron ir.
    Al final, cuando cantamos “Common People” y “Misshapes”, yo terminé cantandole a ése público 😀

  5. Javier Æøå says:

    Entiendo, ENTIENDO y secundo completamente tu crítica al público, me ha pasado un par de veces en Arena Movistar (shows de diversa índole) e imagino que en espacios más íntimos como M100, Amanda, Caupolicán o GAM esto es 10.001 veces más molesto. No estuve en el concierto de Clap Your, pero me puedo imaginar cómo estuvo el público y qué tan mal se sentía para ti, asistente, presenciar eso.

    La pregunta que siempre me hago….”¿Y pa qué chucha gastaste 15, 30 o más lucas en una entrada de un concierto, si por conversar vai a un bar o a Bella por 2 lucas?”

    • Rocío Cifuentes says:

      Javier: justamente la gente que NO paga es la que arruina el ambiente. Es la gente que va invitada por la marca auspiciadora o porque conocen al productor que organiza o porque son amigos de Pablo Mackena.

      • Carola says:

        Esta respuesta! YES! El domingo en la Cúpula, mientras hacía la cola para entrar, empezaron a llegar de a poco la “Common People VIP”, se pararon al LADO, onda en la otra reja y despues SE QUERÍAN COLAR LOS PERLA! Y más encima, el tipo que cortaba los boletos para esa fila (eran 2 filas de fanáticos y el grupito de niños bien) los dejaba colarse. Eran los mismos que no bailaban adentro. Nuestra Common People ABC1

  6. AgarraElBus says:

    He ido a varios así este año.
    EL de José González fue especialmente notorio por la naturaleza de la música. Es un asco…

  7. Paula Fernández Vergara says:

    Creo que es un efecto amandístico 🙂

  8. Manuel Saavedra says:

    Totalmente de acuerdo! Un asco el público zorrón…

  9. Julio Ortúzar says:

    En general varios de los eventos que produce Fauna son así, se que este no es de Fauna, pero lo digo como ejemplo, recuerdo haber ido a muchos shows de Fauna y al terminar y salir del recinto ver enormes filas de gente para entrar solo a la fiesta, sin interesarles pagar la entrada por un show de un artista que ya tocó. Al menos esa gente esperaba que el grupo terminara y adentro no interrumpia o molestaba, pero habían muchos más que si entraban antes de terminado el show y solo se dedicaban a conversar, tomar y fumar.

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