Bryan Adams: Cómo brillar sin encandilar

Martes, 18 de Abril de 2017 | 4:31 pm | No hay comentarios
Bryan Adams: Cómo brillar sin encandilar

Cuando hay una trayectoria amplia y reconocida existen varios caminos, y el más seguro parece ser el de la mirada reflexiva pero blanda sobre lo propio, sin autocrítica o ánimo de cambiar mucho. Si el éxito está presente, el incentivo a cambiar no es tanto, y genera dificultades para trascender más allá de la imagen del pasado, por lo que sería precipitado pensar que Bryan Adams se queda pegado en sus antiguas glorias. El canadiense perfectamente podría caer en eso, pero según lo que se pudo ver en su primer show en solitario en Chile este lunes 17 de abril de 2017, en un Movistar Arena a un 85 por ciento de su capacidad repleta, Adams se aleja de un pasado de luces altas sin dejar de disfrutarlo.

Desde la espera, que se extendió 20 minutos más de la hora convenida para iniciar el show a las 21:20, se notaba que en los detalles estaba la diferencia. La imagen supuestamente estática en la pantalla reproduciendo el arte del último disco de Bryan, “Get Up” (2015), se volcaba a mínimas diferencias con una mosca volando o con Bryan sonriendo, y con esos detalles la espera era simpática. Todo partió precisamente con una de ese disco, “Do What Ya Gotta Do”, y ahí se pudo ver de inmediato el lugar musical donde se encuentra el artista, buscando la pulcritud en escena y, al mismo tiempo, desordenarse de la mano de un sonido más americano, más country, quizás más ligado a lo que hace su casi homónimo Ryan Adams, algo que también se pudo apreciar en “Don’t Even Try” y la divertida “Go Down Rockin’”.

No, no existe el invento de la rueda por parte del autor, pero por lo menos no se queda estacionado en la comodidad de lo seguro, y en vivo eso lo despercude, quizás como nunca antes. En el pasado estuvo en festivales, y ahora, en un espectáculo propio, tiene mayor control y mayor posibilidad de mostrar una visión propia, escapando a un público casual. Pero los clásicos son los golazos de media cancha que nadie va a negar, como “Run To You” o “Heaven”, que parecen karaoke, y aún más “Summer Of ‘69”. No hay nada que rompa el molde y nunca se busca eso, pero sí existe la intención de que el cuadrado no se vea tan rígido. En esa idea es que Bryan se mueve de un lado a otro del escenario (con tres atriles de micrófono puestos estratégicamente) en pos de motivar a su gente, que está entregada a sus pies en todo momento.

En momentos hay tracks que, más allá de la letra, no tienen algo efervescente, como “Here I Am” o “We Did It All”, pero en otras ocasiones ocurren cosas divertidas, como en “Cloud #9”, cuando Bryan invita a “mueve poto” en vez de decir “shake that ass”, y en “If Ya Wanna Be Bad Ya Gotta Be Good”, donde antes de tocarla elige a una mujer del público para que baile, y ella da el show de su vida, bailando entre sensual y ridícula, generando un momento único que Gabriela (como se supo que se llamaba posteriormente) coronó con un beso a Bryan Adams.

Más energía aún se desplegaba en “Somebody”, seguida de la coreada y bella versión acústica de “Have You Ever Really Loved A Woman?” con un público encendiendo las luces, moviendo los brazos y cantando. Nada se sale de los márgenes comunes, y sin embargo todo luce real, lejos de la maqueta o el boceto prefijado. Todo está planeado y cartografiado, pero nada parece ser falso, y he ahí el mérito de un Bryan Adams cuya banda y desplante le permiten evitar equívocos luciendo relajado y entregado. Un nivel de control que hace que un show que a cualquiera le saldría tosco, a él le salga liviano.

El cierre con “Brand New Day” y “C’mon Everybody!” antes de quedarse solo con la guitarra y la gente para tocar tres temas al final, incluyendo la gran “Straight From The Heart” y finalizando con “All For Love”, es lo que necesita un show así para, sin dejar de utilizar todos los trucos que existen, lograr comunión y conexión con un público masivo. Aunque existan divergencias con el lugar de Adams en la historia de la música y en su relevancia en ella, o en la carencia de originalidad que se le puede adosar al autor, lo cierto es que Bryan se sale con la suya a punta de corazón, canciones y la simpatía que termina de cuajar un show perfecto para su gente, y de calidad para el oyente casual.

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Luis Marchant

Setlist

  1. Do What Ya Gotta Do
  2. Can’t Stop This Thing That Started
  3. Don’t Even Try
  4. Run To You
  5. Go Down Rockin’
  6. Heaven
  7. Kids Wanna Rock
  8. It’s Only Love
  9. Cloud #9
  10. You Belong To Me
  11. Summer Of ‘69
  12. Here I Am
  13. Let’s Make A Night To Remember
  14. When You’re Gone
  15. (Everything I Do) I Do It For You
  16. If Ya Wanna Be Bad Ya Gotta Be Good
  17. Back To You
  18. We Did It All
  19. Somebody
  20. Have You Ever Really Loved A Woman?
  21. Please Forgive Me
  22. Cuts Like A Knife
  23. 18 Til I Die
  24. The Only Thing That Looks Good On Me Is You
  25. Brand New Day
  26. C’mon Everybody! (original de Eddie Cochran)
  27. She Knows Me
  28. Straight From The Heart
  29. All For Love

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