Borknagar: El desprejuicio también viste de negro

Miércoles, 29 de Marzo de 2017 | 3:43 pm | No hay comentarios
Borknagar: El desprejuicio también viste de negro

Los contextos siempre operan en la efervescencia de un espectáculo en vivo, y usualmente se puede pensar que un partido de la selección chilena de fútbol -en especial uno donde esta consigue un triunfo- podría mermar el interés en un evento diferente. Pero como se pudo ver en la noche del martes 28 de marzo en Club Blondie, esto no necesariamente es una regla escrita en piedra, derivando en grandes veladas como fue la del debut de Borknagar en Chile tras más de dos décadas de historia.

Antes, todo había partido más tarde, pero con un muy buen marco de público para ver a Patria, banda brasileña que, con su maquillaje común y sus riffs, se ganaron a la gente con entrega y pasión, pese a que su sonido estaba un poco amasado. Su show terminó con muchísimos aplausos del público a las 21:40 hrs. Luego de 10 minutos de espera vino Animus Mortis, quienes partieron con un sonido pésimo, sin coherencia de los tempos de sus diferentes elementos. Llegaba a la incomodidad y a gente mirando hacia la mesa de sonido buscando alguna explicación a tamaña falta de concordancia. Todo pareció apuntar a la poca continuidad en el pulso de los compases del baterista, además de micrófonos claramente no a la medida de las exigencias del sonido de la agrupación. Sin embargo, el problema persistió: ahí no vale la pena culpar gente y es mejor lamentar que una banda con potencial como Animvs Mortis tenga estos trances en escenarios importantes como en una Blondie casi repleta y con un público gritando “Borknagar” antes de que terminen su show. Y no, el atraso no hubiera justificado esa reacción, más movida por aburrimiento que por genuina molestia.

La gente estaba ansiosa, y es que más de 20 años de espera no se terminan todos los días. Por eso, cuando la intro comenzó a sonar a las 22:50, la Blondie -prácticamente llena- reventó en júbilo, y lo que entregó la banda en noventa minutos de show lo justificaría completamente. Tras la intro se subieron al escenario Øystein G. Brun, Jens F. Ryland, ICS Vortex, Lars Nedland, Pål Mathiesen (en reemplazo de Andreas Hedlund) y Baard Kolstad a entregar “The Rhymes Of The Mountain”, track que abre también “Winter Thrice”, el disco de 2016 que es la excusa para el debut de los noruegos en nuestro país.

Aunque el sonido nunca logró ser completamente óptimo y algunos acoples eran realmente molestos, Borknagar tiene el manejo para hacer a todos felices, pero además presenta algo extraño en un metal progresivo que muchas veces se mueve más por el manual que por las inquietudes artísticas. En orden de lograr transmitir las historias cercanas a los bosques nórdicos y el apocalipsis que muestran varias canciones, la banda no tiene miedo alguno a moverse a compases más pop que rock, y desde ahí dar el salto al vacío de incluso coquetear con el punk mientras Mathiesen sacaba a relucir su gutural. Es este desprejuicio el que permite que en un mismo show se sientan ganas de escuchar, moshear y cantar al unísono, algo a lo que se debe aspirar en un concierto. Incluso el recién iniciado en la música de Borknagar podía disfrutar de rendiciones de “Epochalypse” o de la explosiva “Cold Runs The River”. Y es que la agrupación no elige una fórmula para explotarla hasta el hastío, sino que prefiere la mezcla, y ahí es donde el metal consigue traspasar fronteras simbólicas para llegar a implicancias pragmáticas: saliéndose de la zona de confort que muchos tienen como código inquebrantable, Borknagar entrega energía y calidad que efectivamente puede sumar adeptos de manera constante, sin temores a estancarse, ni creativa ni musicalmente.

Llamativo es que la banda no toque nada de “Empiricism” (2001), “Epic” (2004), “Origin” (2006) ni “Universal” (2010), algo que casi coincide por completo con los años que el bajista y segunda voz, ICS Vortex, estuvo alejado de la banda. En especial es extraño por cuánto marcó “Epic” para la banda, que ahora, sin embargo, no sacrifica ni un ápice de coherencia, lo que para un show que refleja el pasado, presente y futuro de Borknagar es algo que no redunda en algo malo. Igualmente, ahí hay material que los fans querrán ver en el retorno prometido por Mathiesen.

Muchas veces se ve a los guitarristas Brun y Ryland con caras de sorpresa ante la reacción del público, pero considerando la espera por este debut y la efervescencia de un triunfo de la selección de fútbol (que dejó a algunos damnificados incapacitados de ver el show completo, dado un estado etílico lamentable) era de esperar. Tras el cierre del set largo con “The Dawn Of The End”, vino una breve ausencia de la banda, coronada con un solo de batería de Baard Kolstad, en otra muestra del abanico de estilos manejados por la banda. Fuerte en sincopas más propias del pop y el funk que del metal, Kolstad incluso lograba compases más latinos para dar un solo de batería atípico en shows metaleros, siendo un momento digno de aplausos, como fue también con el final con “Colossus” y “Winter Thrice”, cuando ya la gente estaba feliz y en trance coreando las letras, saltando, levantando las manos, gritando, y finalmente aplaudiendo.

Pocas veces se puede ver un debut que rompa prejuicios y que lo logre con calidad, cercanía y pasión por lo que se hace, pero en 90 minutos es precisamente eso lo que obtuvimos de Borknagar, sexteto cuya amalgama de estilos y experiencias logró por un rato romper con el molde y dejar en claro que no todo en el metal es igual o cae en los mismos vicios, y que a veces una sorpresa puede ser tan grata como necesaria de destacar.

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Pedro Mora

Setlist

  1. The Rhymes Of The Mountain
  2. Epochalypse
  3. Oceans Rise
  4. Cold Runs The River
  5. Ad Noctum
  6. Universal
  7. The Eye Of Oden
  8. Frostrite
  9. Icon Dreams
  10. Ruins Of The Future
  11. Dauden
  12. The Dawn Of The End
  13. Solo de batería
  14. Colossus
  15. Winter Thrice

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