Best Coast: Cuando menos es más

Sábado, 20 de Octubre de 2012 | 4:11 am | No hay comentarios
Best Coast: Cuando menos es más

No es un fenómeno nuevo. La proliferación de conciertos y la creación de una industria cultural rentable, ha permitido que un montón de bandas lleguen a Chile y se presenten en escenarios adecuados para ello. El problema es que muchas veces llegan artistas y conjuntos que tienen una pequeña, pero energética y fiel fanaticada, mientras que el resto del público va porque le interesa y porque puede ir, pero no vive el show de igual forma.

Esto pasó en el Centro de Eventos Cerro Bellavista (ex Oz) en las postrimerías del 19 de octubre que, lleno en un 90 por ciento, daba pie a la tercera fecha de S.U.E.N.A., ciclo organizado por la gente de Virgin Mobile y Converse, que junta a artistas nacionales con extranjeros “de nicho”, y que tenía como invitados estelares al dúo californiano Best Coast y abriendo el show los sanfelipeños Dënver.

Todo comenzó a las 23:20 horas con el dúo Dënver subiéndose al escenario para tocar un set de ocho canciones, mientras el público iba llenando el recinto. Sin batería, pero con programaciones que acercaban el sonido a las versiones originales, los aconcagüinos tuvieron un sonido pulcro, pese a algunos acoples. Mostraron una canción nueva cuyo título fue inentendible por la falta de claridad en el micrófono de Milton Mahan, y tocaron sus principales éxitos, cerrando con su hit más masivo, “Los Adolescentes”.

Después del set de Dënver hubo una pausa y, muy en sintonía con el sonido e influencias de Best Coast, pusieron mucho surf rock de California de los sesentas e inicios de los setentas. Así, la transición fue fluida, y cuando aparece Bethany Cosentino junto con Bobb Bruno con quince minutos de retraso, el entusiasmo subió de golpe.

Un show con pocas ambiciones, con matices dentro de un esquema muy pragmático y sencillo, pero que justamente por eso es fácil de maniobrar para una frontwoman carismática, pero no muy parafernálica como es Cosentino. En este formato, Bruno se notaba mucho en lo sonoro, y su actitud de estar pasándolo muy bien permeó a la audiencia.

Pero sólo una parte de los asistentes vivió el concierto con todo. La mitad frontal de la explanada de la ex Oz era un concierto punk, a ese nivel de energía. De ahí hacia atrás, descendía drásticamente la cantidad de fuerza o incluso de atención a lo que Cosentino, Bruno y sus dos músicos de soporte (muy eficientes en lo suyo) hacían en el escenario. Muchos hablaban a gritos mientras pasaban hits como “The Only Place” o “I Want To”. Si bien no es fenómeno exclusivo de este evento, se ha hecho mala costumbre de que muchos crean que los conciertos son instancias de vida social. Antes y después, perfecto, pero durante es incluso una falta de respeto con los artistas y el resto de los asistentes.

Volviendo al show, el sonido fue prístino en las guitarras y el bajo, pero fue la batería la que hacía zumbar un poco los parlantes. La voz de Bethany fue correctísima, al nivel del disco y con una gran actitud. Tocaron prácticamente completo su disco debut, el energético y simple “Crazy For You” (2010), partiendo con “When The Sun Don’t Shine”, “Crazy For You” y “Goodbye”. Recién en la cuarta canción encontramos algo del disco que venían a presentar, el romántico “The Only Place” (2012).  “Last Year” hizo esos honores. Luego un poco de la playa llegó al escenario con “Summer Mood”. Todo esto con prestancia, rapidez, pero con breves intermedios donde se notaban las “good vibrations” de Cosentino tirando chistes y comentarios precisos.

Los grandes momentos del concierto fueron con “The Only Place”, “Our Deal” y al final con esos golpes al mentón que son “When I’m With You” y “Boyfriend”.

Que no se entienda como que el show no tuvo errores o falencias. El formato de las canciones es un tanto monótono, las temáticas de las letras son muchas veces muy ingenuas y a veces cuesta notar grandes diferencias entre varios tracks. Pero es esta falta de ambición la que justamente potencia un producto entregado de forma precisa. Ni más, ni menos.

Punto aparte merece el gran trabajo de Bobb Bruno en la guitarra, le da una complejidad y belleza en diferentes arpegios a canciones donde Bethany Cosentino le pone todo el bagaje punk, creando una simbiosis más que interesante y que ha evolucionado como sugiere su último disco.

Un premio a la gente de adelante, a la que la propia banda reconoció en su cuenta de Twitter, fue “Sun Was High (So Was I)” en una versión tierna, un lado B que los más fanáticos se ganaron, esos mismos que hicieron que Bobb Bruno volviera unos minutos después a compartir con ellos.

Pero la dicotomía es grande. Público devoto y público que casi está por compromiso social ahí. Por supuesto, también hay gente que se dedicó a disfrutar la música con tranquilidad. De todo. El gran problema es que shows “redonditos” y bien logrados dentro de sus acotadas expectativas como el de Best Coast, no quedan como conciertos memorables también porque muchos no entienden que no es sólo el artista quien hace su trabajo, sino que hay un público que debe responder a aquello en una sinergia energética, que no es otra cosa que un aplauso y una complicidad que para muchos ya significa poco.

Setlist

  1. When The Sun Don’t Shine
  2. Crazy For You
  3. Goodbye
  4. Last Year
  5. Summer Mood
  6. The Only Place
  7. No One Like You
  8. Do You Still Love Me Like You Used To
  9. Bratty B
  10. Let’s Go Home
  11. Our Deal
  12. Love Like You Used To
  13. Why I Cry
  14. Something In The Way
  15. Up All Night
  16. I Want To
  17. Sun Was High (So Was I)
  18. When I’m With You
  19. Boyfriend

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Sebastián Rojas

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