BadBadNotGood: BuenoBuenoSíExcelente

Viernes, 5 de Mayo de 2017 | 3:00 pm | Comentarios (1)
BadBadNotGood: BuenoBuenoSíExcelente

La música instrumental tiene caminos más complicados en entornos populares. No sólo se trata de la ausencia de letras que permitan emprender una conexión más evidente, sino que, debido a su forma de estructurarse, en general las canciones instrumentales exigen de una mayor atención para ser disfrutadas en su completitud. De eso pecó un poco la audiencia en el excelente debut en Chile de BadBadNotGood, en el marco de una visita (con charla incluida) de los canadienses que fue organizada por Red Bull Music Academy, y que repletó la Sala Omnium en un ambiente sofocante y con pocos espacios para moverse, pero con la sensación de que era un momento colectivo.

La gente llegó en masa desde muy temprano, pensando que BBNG se presentaría a las 23:00 horas, y ya más de una hora antes las filas eran enormes. Esto retrasó un poco el show de Fármacos, banda chilena que abrió la jornada ante dos tercios de la capacidad de la Sala Omnium, presentando principalmente tracks de su muy buen segundo disco, “Estado De Gracia” (2016), con un pulso constante, un pop tan sofisticado como carnal y con un sonido que ya les es propio. Quizás el mayor elemento de novedad es notar cómo la guitarra de Carlos Döerr se ha ido ganando un lugar para jugar mucho más que antes, con efectos ligados al shoegaze y solos más cercanos al hardrock que al pop, entregando capas sonoras que quiebran la diégesis y, así, manteniendo también a la banda en evolución mientras Diego Ridolfi maneja la dinámica de los fraseos y las composiciones. Un show de buena calidad que el público supo respetar y aplaudir, y que se extendió casi por 40 minutos.

Quince minutos después de finalizado Fármacos, a las 23:10, aparecieron los miembros de BadBadNotGood, y de inmediato la calidez del público fue gratificante para los sonrientes músicos que se subieron al escenario casi como si vinieran desde la multitud misma a tocar ligeramente “Tequila”, original de The Cramps, esa canción que hasta DJ Méndez se ha tomado, y que en la versión de los canadienses era una excelente intro para continuar con el ánimo festivo. Todo lo anterior hasta que comenzó la cosa más seria con “Speaking Gently”, parte de “IV” (2016), y desde ahí en adelante se notaría el cuidado en el sonido de los discos (donde tienen una sensación más lo-fi, similar a ratos con lo hecho por Unknown Mortal Orchestra), porque en el escenario el pulso es más rápido, más urgente, y demuestra aún más la excelencia de los músicos al amoldar sus composiciones a diferentes tempos y necesidades.

Alexander Sowinski, baterista de la banda, fue el nexo con el público todo el tiempo, saludando, pidiendo palmas, solicitando que la gente bailara y saltara. Y es que, pese al excelente show que había en el escenario, quizás medio atontados por el calor o por desinterés, no había un ambiente en ebullición como se esperaría. Incluso, hubo hostilidades muchas veces entre gente que conversaba en medio de las canciones y otra parte del público que realmente quería escuchar, generando una tensión extraña en diferentes partes del recinto, lo que incluso se trasladó a empujones varios. Un grado de falta de empatía y respeto, una constante lamentable que no es exclusiva de este evento que, pese a esto, contaba con sus tickets completamente agotados semanas antes de su fecha.

El setlist giró principalmente por “IV” y “III” (2015), los últimos discos de la banda y los que más se acomodan a su actual formación como cuarteto, con Leland Whitty tomando un espacio importante también desde su enfoque multiinstrumental, que funciona de forma excelente con el resto de la banda. Sowinski alentaba a la gente, mientras que Whitty era el encargado de pintar figuras cálidas por sobre los latidos que armaban Chester Hansen con un bajo excelente y que a ratos era protagonista, y el teclado siempre melodioso y juguetón de Matthew Tavares. BBNG es una banda que reposa por igual en cada una de sus piezas, y he ahí el equilibrio que también se nota en su actuar, permitiéndole no necesitar de los featurings que sí existen en sus discos y que en vivo no presentan ni un sampleo, privilegiando la canción en vivo, que al final es canción nueva.

Tras “Confessions, Pt. II”, la banda volvió para un último tema, inédito, llamado tentativamente “See You Seriously”, la que, tras un gran in crescendo, derivó en una fiesta de saltos y diversión como pocas veces en el show, realmente un divertimento como pocos, con una calidad que mezcla lo obtuso que puede verse el jazz fusión con la música negra más contemporánea. Una sabrosura como pocas, que se sustenta en la excelencia que destiló el cuarteto por 70 minutos de música instrumental, ganándole a las peleas pequeñas, a las conversaciones sin sentido y al irrespeto de unos pocos que, esta vez, no logró doblegar la postura mayoritaria de pasarlo bien con músicos excelentes, quienes no subestiman a su audiencia y que la ponen a gozar a voluntad.

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Pedro Mora

Setlist

  1. Intro – Tequila (original de The Cramps)
  2. Speaking Gently
  3. Triangle
  4. Confessions
  5. Kaleidoscope
  6. And That, Too
  7. Lavender
  8. Differently, Still
  9. Cashmere
  10. Chompy’s Paradise
  11. Confessions, Pt. II
  12. CS60

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  1. Pablo says:

    El ultimo tema que tocaron fue CS60, del disco III

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