Asking Alexandria: Cuando sólo se necesita pasión

Viernes, 30 de Agosto de 2013 | 2:19 pm | No hay comentarios
Asking Alexandria: Cuando sólo se necesita pasión

Existen ocasiones en que ni un mal sonido, ni el desgaste de un tour de más de tres años, pueden contra las ganas de pasar un buen rato. A veces sólo se necesita el sentimiento y la pasión para ignorar cualquier contratiempo, y hacer de un show de poco más de una hora una explosiva descarga de energía. Eso fue lo que mostraron anoche los ingleses de Asking Alexandria, férreos exponentes del metalcore, quienes con apenas cinco años de trayectoria y tres discos a su haber, parecen haber alcanzado el peak de su carrera, tanto así que Danny Worsnop, frontman de la agrupación, parece haber recibido de golpe el peso de su meteórica carrera, sufriendo problemas con su voz y mostrando un estado físico que deja patente las horas de carrete –de giras y fiestas-, bastante alejado de la imagen del joven delgado y de pelos alisados que mostraba en 2008. Sin embargo, desde un principio el vocalista declaró que iban a dejar todo en el escenario, y lo hicieron. Pese al cansancio y al paso de los años, Asking Alexandria se despachó un espectáculo intenso, que conquistó a cada uno de los adolescentes presentes en la Blondie.

Los británicos llegaron acompañados de Motionless In White, banda norteamericana que en escena dejó en claro su fanatismo por Misfits, siendo una versión metalcore de la legendaria banda liderada en estos días por Jerry Only. En su debut, los gringos repasaron lo mejor de sus dos placas, entregando un set acotado, que gozó de un sonido estridente pero poco claro, recordándonos que el concierto se desarrollaba en la Blondie, definitivamente un local que debería ser vetado por siempre para realizar cualquier show de rock y metal. Está queja se confirmó –por enésima vez- durante el arribo de Asking Alexandria, quienes en sus primeras cuatro canciones fueron una verdadera masa de ruidos.

Los del Reino Unido hicieron su arribo al escenario a eso de la 21:20, para enfervorizar a la gran manada de jóvenes fanáticos, tan devotos como el metalero más añoso, que se abalanzaron hacia la parte delantera del escenario mientras comenzaba a sonar “Don’t Pray For Me”, o eso parecía ser, porque lo que interpretaba la banda sobre el escenario parecía una prueba para los más fanáticos, los únicos capaces de descifrar alguna nota que pudiera sugerir que se trataba de tal o cual canción. Para hacer la tarea aún más complicada, la voz de Danny Worsnop se mantuvo totalmente silenciada durante los primeros tres temas, que fueron completados por “Run Free”, primer sencillo de “From Death To Destiny” (2013), y “A Lesson Never Learned”.

Las cosas se arreglaron un poco a partir de “Not The American Average”, y el show también se tomaba a la pista central, donde el público rebozaba energía juvenil en formato de combos y patadas, despertando al mosh que desde hace un rato buscaba transformarse en protagonista de la noche. Gran momento fue la “Wall Of Death” que precedió a “To The Stage”. Llena de ira y rebeldía, trajo a colación la idea de que en Chile tenemos a los fanáticos del rock y el metal más salvajes. Lo más curioso, para este redactor por lo menos, fue la cantidad de chicas mostrando sus pechos a los músicos. Jamás, entre todos los conciertos a los que he asistido, me había tocado presenciar algo igual, menos de unas adolescentes que todavía no terminan el colegio. Mejor me ahorro los comentarios.

La improvisada pausa que realizaron los músicos antes de presentar “The Death Of Me”, otra de su último álbum, fue el momento más “mata pasiones” de la noche, mostrando el patente cansancio de su vocalista, quien se dedicó a hacer tiempo lanzando chistes inentendibles para la mayoría del público presente y declarándose muy cansado, excusándose por el deterioro de su voz. No es que el tipo no pueda cansarse, pero es mejor reservarse esos comentarios, ya que pareciera que su motivación para estar ahí era más la de un trámite que la ganas de tocar para sus fans, que se notó durante el show, pero pasaba colado por la energía plasmada en la interpretación. En fin, un comentario personal, pero la sensación no deja de ser agridulce, como cuando un humorista termina su rutina llorando. Eso no se puede hacer sobre un escenario.

Para terminar con la velada “The Final Episode (Let’s Change The Channel)” fue la última descarga de metalcore de la noche, cerrando un show que se sostuvo por la fidelidad de una salvaje fanaticada, que hizo oídos sordos a los problemas de sonido e ignoró el cansancio de sus ídolos, para dejarse llevar por la pasión y el sentimiento. Hay momentos en que sólo eso hace falta para vivir una gran experiencia.

Setlist

  1. Don’t Pray for Me
  2. Run Free
  3. A Lesson Never Learned
  4. Breathless
  5. Not The American Average
  6. A Prophecy
  7. Dedication
  8. Someone, Somewhere
  9. Reckless & Relentless
  10. To The Stage
  11. The Death Of Me
  12. Killing You
  13. Morte Et Dabo
  14. Welcome
  15. Closure
  16. The Final Episode (Let’s Change The Channel)

Por Sebastián Zumelzu

Enlace corto:

Comentar

Responder

¿Cómo te enteras de los conciertos que se realizan en Chile?

Ver Resultados

Cargando ... Cargando ...