Especial Maquinaria 2012: En Vivo

Alain Johannes: La chispa de la experiencia

Jueves, 17 de Noviembre de 2011 | 10:03 pm | Comentarios (4)

Muchos hablan de él como una exportación chilena no tradicional y es difícil saber qué porcentaje de ello es cierto. Si bien, Alain Johannes es chileno, nació en estas tierras y su madre también es chilena, su crianza fue lejos, en Norteamérica, y fue allí donde desarrolló el genio que ahora lo tiene como parte de shows mundiales, como el de Chris Cornell, o en su tiempo Queens Of The Stone Age, pero a Maquinaria Johannes llegó solo, se paró en el escenario tras probar un par de guitarras y sin ayuda logró dar cuenta de su trabajo, principalmente su etapa solista, aunque hubo un recuerdo a Eleven, grupo donde compartía con su fallecida esposa Natasha Schneider.

La “Cigarbox Guitar” comienza a sonar y “Endless Eyes” irrumpe con su rasgueo inquieto y con la voz bien puesta para comenzar a juntar gente, que en un comienzo podríamos cifrar en 500 personas, pero que ya a la mitad del show fácilmente alcanzaban las 3 mil. El audio es bajo, y además hay un pequeño ruido de vibración saturada en la amplificación. Estos dos problemas se repetirían varias veces. De hecho, el sonido recién logró un buen volumen hacia el quinto tema.

La segunda canción en sonar fue “Return To You”, con la vibra playera y el gran coro lleno de añoranza y esperanza. Ya aquí notamos la tremenda calidad interpretativa de Johannes y que sólo le basta su cajetilla sonora para lograr cautivar a la audiencia, lo que es muy complicado para aquel formato de presentación.

“Speechless” destaca, además de por el misterio recurrente de esta composición, por los cambios vocales que dan cuenta del gran registro que domina Alain. Esto se repite en la canción hecha por Johannes para The Desert Sessions, “Making A Cross” donde el artista logra tonos altos casi sin la necesidad de utilizar el falsete. Notable.

Pero el tipo sabe que no es el más conocido en su tierra de origen y por eso va presentando las canciones, les da contexto y, de paso, se comunica con el público en su español casi perfecto. Para “Fall to grace” el sonido se arregló, al menos en el volumen. No obstante, siguieron los problemas con esa vibración extraña en la amplificación. Luego vendría la colaboración de Felo Foncea (conocido por su trabajo con Dracma y De Kiruza) para una gran versión de “Bleeding Whole” donde la armonía de sus voces es realmente de alto vuelo. Pese a que había sol, la iluminación trabajaba y Alain cambiaba de color de piel dependiendo de este elemento un tanto inentendible por la hora y el contexto, pero simpático al fin y al cabo.

Las chispas de luz seguirían iluminando a Johannes para la imperturbable nostalgia de “Spider”, uno de los momentos más altos en la percepción del público. La conexión con los asistentes seguiría manifestándose en la hermosa “Unfinished Plan”. Un par de personas del público pedían a rabiar una canción de Eleven y Alain los calmaba diciendo que “venía más adelante”. Aunque habría que esperar. Antes siguió presentando tracks de su disco “Spark” (Ipecac) como la galopante “Gentle Ghosts” y su intrigante frase “just in the edge of this life / Gentle ghosts”, donde la difusa línea entre abandono y permanencia se nota en la interpretación de Johannes. De hecho, su flamenca interpretación la hace un gran momento en de la presentación, al igual que “Make God Jealous” y la contemplativa mirada del público hacia una composición impecable.

Coincidentemente, la canción once del setlist es la prometida muestra de Eleven, y es nada menos que la gran “Why” que, aunque carece de la rabia interpretativa de esta fenecida agrupación, pone a Johannes en un momento interpretativo diferente. No son las bellas y bien tocadas canciones de “Spark”, sino que una versión de canciones hechas con más ira y dudas que con la esperanza oscura que Johannes ha comenzado su camino solista.

Por esto mismo, no es de extrañar que, tras el gran momento de “Why”, Alain decida cerrar su show de 47 minutos de duración con su composición para Queens of the Stone Age, “Hangin’ Tree”, que en su versión suena aún más urgente que en la marcha infernal que Josh Homme y los suyos graficaron en “Songs For The Deaf” (2002). A diferencia del show del año pasado en Rock & Guitarras, esta vez Johannes no le cambia el tono a la canción, sino que la mantiene en la de la grabación original, pese a que de todas formas logra dejar en claro que solito se la puede.

Un gran final de jornada, para un gran artista que ha sabido hacer de la experiencia su mejor aliada, porque el camino de Alain ha sido largo, lleno de participaciones, codeándose con la crema y nata del rock anglo, pero por fin nos deja en claro por sí mismo, con él en el foco de atención, la belleza de las cosas simples, pero también que una guitarra, por muy acústica que sea, siempre podrá rockear como se debe.

Por Manuel Toledo-Campos
Fotos por Sebastián Rojas

Setlist:

  1. Endless Eyes
  2. Return To You
  3. Speechless
  4. Making A Cross (cover de The Desert Sessions)
  5. Fall To Grace
  6. The Bleeding Whole
  7. Spider
  8. Unfinished Plan
  9. Gentle Ghosts
  10. Make God Jealous
  11. Why (cover de Eleven)
  12. Hangin’ Tree (cover de Queens Of The Stone Age)

(4)
  1. uuuuuuuuuuuu salgo en la foto del publico
    miren mi sorisa!! ^^

  2. patoko says:

    Lo de la luz se agradece ya que sino todo hubiese salido a contraluz y no se hubiesen podido grabar o sacar muy buenas fotos. Alain es un seco, debiera venir con una banda a rockear su música. Me extraño si que tocara sólo un tema con Cornell en aquella corta presentación que hizo, cuando Chris nos tiene acostumbrados a mínimo 2:30 de show. Debe haber sentido que no estaba su publico más fiel o la onda de él no era la del festival, cosa que Alain comprobó que no era así y que si había espacio para lo acústico.

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