Thirty Seconds To Mars – Love Lust Faith + Dreams

Martes, 13 de Agosto de 2013 | 10:39 am | Comentarios (4)
Thirty Seconds To Mars – Love Lust Faith + Dreams

Artista:

Thirty Seconds To Mars

Álbum:

Love Lust Faith + Dreams

Año:

2013

Sello:

Virgin / Universal

Son poderosos los prejuicios, y también el poder de la imagen de una figura o de un look por sobre el entendimiento a la obra, aciertos y errores incluidos, en una propuesta musical. Históricamente la imagen permite darle carne a algo tan inmaterial como es el sonido, pero con la necesidad de vender, marketear y generar ganancias, pareciera que la imagen puede serlo todo. Este es el caso de Thirty Seconds To Mars, una banda promedio en el escenario del rock-pop, pero cuya fanaticada y percepción ha estado fatalmente predeterminada por Jared Leto, ese actor de 41 años, quien hace ya una década se juntó con unos amigos para dar rienda suelta a su inquietud musical.

THIRTY SECONDS TO MARS 01Las fans llegaron motivadas principalmente por la presencia de Leto, atrayente y perfecto para el público adolescente. El problema es que esto también motivó áridas críticas, algunas de ellas injustas, en especial con lo que fue “A Beautiful Lie” (2005), un álbum que era sólido y cuya producción hizo que canciones poco desarrolladas sonaran muy bien, dando como resultado un uso efectivo de los armónicos medios, respetable resultado para un grupo de una “figurita del espectáculo”. No obstante, con los fans, a muchas bandas les llega la necesidad de ser más grandes de lo que su talento les permite ser. Si “This Is War” (2009) esbozaba un salto al rock de estadios, al estilo U2, “Love Lust Faith + Dreams”, el cuarto disco de 30STM, lo consolida y esto termina minando lo mejor que tenía esta agrupación, que era la capacidad de dotar de peso a sus sencillos riffs de guitarra con una buena ecualización y tino en el manejo del sonido. En vez de potenciar aquello, 30STM se concentra en sonidos más electrónicos en su último álbum, con tendencia a lo épico y sobre complejizando sus canciones, dando como suma que en varios tracks la canción termine siendo fatigante o poco interesante.

El mejor track del disco es el que rescata a las guitarras, y es una gran canción. “Conquistador” tiene tres minutos de rock rabioso, lleno de explosión y espontaneidad, pero detrás de este conquistador track, viene “Up In The Air”, que se vuelve lo más pop que hayan hecho Leto y los suyos, espíritu que también tienen canciones como la cancina “End Of All Days”. El uso de cuerdas como violines y cellos tiene buenos resultados, y esto se nota con el tinte genuinamente épico que logra la introducción (“Birth”), así como el inicio de “Pyres Of Varanasi”, track instrumental que también consigue ese efecto, pese a que después sea otro reducto de la electrónica. La voz de Jared Leto es otro punto. Es poco versátil, muchas veces suena demasiado rasposa como para lograr acoplarse a la sofisticación de varios pasajes del disco, afectando la recepción de canciones que tienen momentos interesantes, pese al afán U2esco que inunda gran parte de “Love Lust Faith + Dreams”.

THIRTY SECONDS TO MARS 02Otro punto un poco desconcertante es la presencia de una voz que demarca secciones del disco, como si se tratara de una obra conceptual con diferentes capítulos. Y es desconcertante porque no hay un uso narrativo que haga estrictamente necesario echar mano a este recurso, que termina siendo meramente pretencioso y molesto. Los 45 minutos de este disco sí son valederos de escuchar, pero no como lo dicen las fans de Leto, ni tampoco son un bodrio como muchos “dueños de la verdad” del rock lo puedan afirmar. El gran problema es pasar entre los montones de barreras distractoras entre las composiciones y su puesta en manifiesto, siendo la principal dificultad la prevalencia de la imagen por sobre el sonido, algo imperdonable, por muy mediatizada que esté nuestra sociedad y la cultura en general.

Por lo menos existen algunas canciones que hacen pensar que lo mejor de 30STM todavía sigue allí, pero hace falta destapar muchos velos para que aparezca aquello, y mientras eso pase, los prejuicios serán más trascendentes que la música.

Por Manuel Toledo-Campos

Enlace corto:
(4)
  1. Jonathan says:

    Yo lo escuché recién hoy y me pareció muy alejado de su estilo, están probando cosas nuevas, recién experimentando. Me hizo pensar en Linkin Park porque ellos hicieron lo mismo, no en estilo sino en buscar su propio sonido.

    No creo que este álbum los consolide como dice la nota pero si los encamina en busca de su sonido propio. No es un álbum malo pero si es difícil de escuchar, el tema de las voces de verdad es molesto.

  2. Rocio says:

    Yo voy a ser sincera, me encanta la voz de Jared leto, y las voces intermedias dan solo a entender un poco de lo que significa la canción. Me he tomado el tiempo de analizarlas una por una buscando ese significado oculto que hay detrás de cada canción de la banda. Creo que el sonido y la música es muy relativo y que todo comentario es valido. Todos tenemos gustos distintos.

  3. Yo también, seré sincera, siempre pensé que eran la típica bandita emo de un actor que hacia su hobby con su hermano y amigos, pasable. Pero a mi parecer, me gustaron a partir de la canción Up in the air, y me agradaron, y si, no faltan las comparaciones con U2, pero pues tal vez sean su mayor influencia, abundan artistas que suenan a otros… hoy compre el disco, me agrado, sencillito nada pretencioso y me identifique con algunas letras. Tal vez no los consolide, pero se les reconoce la experimentación, que a bien les tenga ganar otro tipo de publico/fans.

  4. Jhimmy says:

    En este álbum se demuestra lo que hace la industria de la música para vender, han tomado el camino fácil y han hecho canciones que son difíciles de digerir, parece hecho para los jóvenes de 15, tengo 15, la mas aceptable es “Conquistador” las demás dan pena, “Do or Die” parece una copia barata de “Closer to the Edge” . Todo tiene un sonido muy pop, como dije, para adolescentes. Es solo una opinión.

Comentar

Responder