The Waterboys – Modern Blues

Miércoles, 3 de Junio de 2015 | 1:36 am | No hay comentarios
The Waterboys – Modern Blues

Artista:

The Waterboys

Álbum:

Modern Blues

Año:

2015

Sello:

Puck

En cuanto se supo, a finales del año pasado, que The Waterboys (Mike Scott y compañía, mejor dicho) volvían al ruedo de los discos, una enorme ola de rumores intentó profetizar el resultado final que dicho trabajo produciría. Hoy, con el álbum en la mano, sabemos que The Waterboys le dio una vuelta de timón a su identidad melódica, acústica y esencialmente folk, mudándose hacia un sonido eléctrico, colmado de atrevidos riffs muy próximos a un rock & roll tradicional. Con tres décadas de música sobre la espalda y con más de una decena de discos a cuesta (en su mayoría bien logrados), Scott y sus secuaces se precipitan y cruzan la vereda de la música para producir un trabajo que está lejos de ser lo que The Waterboys sabemos que tradicionalmente ha sido. Sólo eso ya da curiosidad.

THE WATERBOYS 01Al comenzar “Modern Blues” nos estrellamos con “Destinies Entwined”, una canción en claro tono de apertura, con una letra que expele litros de mística y optimismo. Su principal cualidad es que es tan encendida y rockeada, que sus efectos electrónicos no parecen forzados, considerando que son de Scott. Le sigue “November Tale”, una canción elegante que nos devuelve a la Tierra, siendo lo más próximo a los Waterboys de antaño. El tema tiene unos arreglos de cuerdas muy sutiles, transformándola en una composición inquisidora, donde las preguntas existenciales, las dudas sobre la fe y la relevancia de la religión se mezclan con un sonido muy natural de los de Londres.

La calma desaparece del disco con “Still A Freak”, una composición pesada, con una marcada identidad blusera; en ella hallamos la atención constante de Scott hacia el corazón musical norteamericano. El solo de guitarra que se acelera y genera un in crescendo musical, genera un clímax rotundo y contundente. “I Can See Elvis” es una canción de rock que habla sobre sí mismo y que toma a los ídolos e íconos de este fenómeno, haciéndonos imaginar una mágica comunión de estrellas (John Lennon, Keith Moon, Charlie Parker y Marvin Gaye deambulan por la canción). La batería bien marcada y una guitarra punzante pero elegante, generan una atmósfera nostálgica. Con “The Girl Who Slept For Scotland” promediamos el disco, con una canción de amor en exceso sensible, aunque no por eso mal desarrollada.

THE WATERBOYS 02El blues reaparece con más fuerza con “Rosalind (You Married The Wrong Guy)”, donde la voz carraspeada y sucia de Scott se entremezcla con un punteo de guitarra insistente y duro, para enrostrarle a Rosalind, a través de su letra, que va por el camino equivocado y directo al precipicio con ese estúpido tipo. Esta canción es la que, sin lugar a dudas, define por donde The Waterboys quiso ir en “Modern Blues”. “Beautiful Now” es optimista y alegre; una sonoridad muy liviana y con no poca originalidad deja entrever que siempre algo del pasado debe quedar. Con “Nearest Thing To Hip” tenemos un experimento atípico en The Waterboys; una canción un tanto saltona y funky, donde Scott canta desde lo profundo de su miedo y preocupaciones. Finalmente, la clausura está a cargo de una demoledora y rápida “Long Strange Golden Road”, una canción que deja una sensación de extrañeza, en tanto sus sonidos aparecen muy modernos y renovados, pensando que vienen de la inentendible e impenetrable cabeza de Scott.

Quien busque en “Modern Blues” el espíritu de antaño de The Waterboys, no podrá encajar esta obra en sus esquemas. Por el contrario, quien busque sin prejuicios qué nuevo puede aportar un longevo artista, se llevará una grata sorpresa aquí. No porque sea Mike Scott debemos aceptarlo todo, sin embargo, el disco está bien tramado y, desde luego, tiene tantos méritos y aciertos que es imposible no sorprenderse. No sólo es suficiente, es más que eso.

Por Javier Mardones

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