The Walkmen – Heaven

Miércoles, 6 de Junio de 2012 | 9:44 pm | No hay comentarios
The Walkmen – Heaven

Artista:

The Walkmen

Álbum:

Heaven

Año:

2012

Sello:

Fat Possum Records

Entre visitas a nuestro país o transmisiones en vivo por YouTube, nos hemos dado cuenta de un síndrome –si puede llamarse así- que aqueja a un par de bandas en la actualidad. Pasó con MGMT en Lollapalooza Chile 2012 o con Kaiser Chiefs en Coachella: no logran volver a su mejor nivel, pareciera que estuviesen cansados, o que tocan “choreados”. Pues bien, The Walkmen, con “Heaven”, su más reciente disco, corre en sentido contrario y por un camino espléndido: el de disfrutar su música; algo que se nota en cada una de las canciones de su nuevo trabajo.

Suena el primer punteo de “We Can’t Be Beat” que, de a poco, comienza a tomar forma folk, acompañada de una historia de amor con un final feliz: una pareja unida con el mundo a sus pies. El inicio destaca tanto por su simpleza como por la voz de Hamilton Leithauser, que se transforma en el actor principal, preparándonos para lo que será “Heaven”, más intenso canción a canción.

Empieza a aparecer el desfile de guitarras con “Love Is Luck”, las mismas que se aceleran y distorsionan cuando el hombre –charlatán, quizás- tras “Heartbreaker” nos quiere convencer que sus buenos tiempos se acabaron. Y podría sonar convincente, porque es uno de los buenos elementos que componen “Heaven”.

Hasta acá, la temática es el tormento sentimental, que se vuelve más profunda cuando brotan las primeras notas de “The Witch”, diciendo que un beso es un beso, que con eso se parte, que todo es sonrisas; pero terminamos deambulando sin sentido cuando el amor muere.

Primer quiebre sentimental y musical, porque The Walkmen comienza de cero en la acústica “Southern Heart”, donde Hamilton, dotado sólo de una guitarra y su voz, nos regala pura melancolía. Melancolía que se vuelve eléctrica con “Line By Line”, otra de las grandes canciones de “Heaven”, con una introducción, a sólo una guitarra, de más de un minuto que deja en vilo esperando a que esta estalle, algo que nunca ocurre, porque no son los neoyorquinos los que deben ponerle la pólvora, sino nosotros. Porque “Line By Line” estalla en nuestra cabeza, no en nuestros oídos. Luego pasa una amigable “Song For Leigh”, para seguir sacándole filo a las guitarras a una pegajosa “Nightingales” y terminar este segundo bloque con la instrumental “Jerry Jr.’s Tune”.

Y si hasta este momento “Heaven” parecía demasiado contenido, comienza a liberarse, en esta especie de tercera y última parte, con “The Love You Love”, donde se desata la batería, se prenden las guitarras y se suelta el bajo; con el dueño de la fiesta, Hamilton Leithauser, como maestro de ceremonias. Y en esta dinámica aparece el hit, también primer single del disco, que da nombre y define al último trabajo de The Walkmen: donde todo el desamor descrito anteriormente desaparece, y la consigna se transforma en quedarnos juntos. Ese “recuerda, recuerda todo por lo que hemos peleado”, debe ser una de las mejores líneas de “Heaven”. Y si incluimos el video promocional de la canción dentro de la descripción, perfectamente podría hablarnos de ellos mismos como banda, el momento que están viviendo, que es único y que debería terminarse nunca. Quién sabe.

El último larga duración de los neoyorquinos comienza a apagarse lentamente con los dos tracks finales, “No One Ever Sleep” y “Dreamboat”, adecuados para cerrar, quizás, el mejor disco de The Walkmen hasta ahora. Porque superar e, incluso, mantener el nivel con un trabajo anterior tan destacado como “Lisbon” (2010), es extremadamente difícil, pero mientras sigan disfrutando de su música, Leithauser y compañía no nos defraudarán.

Por Bastián García

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