The Scenes – “Sex, Drugs And Modern Art”

Lunes, 24 de Octubre de 2016 | 10:43 am | No hay comentarios
The Scenes – “Sex, Drugs And Modern Art”

Artista:

The Scenes

Álbum:

Sex, Drugs And Modern Art

Año:

2016

Sello:

Killing Moon Records

The Scenes podría engrosar la lista de agrupaciones que nos estamos perdiendo por la distancia geográfica que nos separa. ¿Por qué valen la pena los finlandeses? Aparte de ser un acto muy potente en vivo, por la personalidad que han logrado cosechar como banda. No por nada el vocalista, Konsta Koivisto, es casi una superestrella, y si no lo es, al menos se lo cree. El principal letrista de la banda, Miki Liukkonen, es un tipo que recuerda en estilo compositivo al Richey Edwards más maldito, aquel de “Holy Bible”. Con esto no sólo hablamos de una agrupación finlandesa que hace música, sino que de una banda que es un manifiesto en sí mismo, y su último disco no es más que la manifestación de un existencialismo casi post moderno, de un nerviosismo que está con nosotros por el solo hecho de nacer y que, lamentablemente, no nos abandona jamás.

the-scenes-01En cuanto a formato, el disco cumple casi con todos los requisitos del punk: canciones muy potentes, tanto musical como líricamente, que no exceden los cuatro minutos (salvo una excepción), voz tratada según el estilo, y una actitud que no los podría encasillar en otra corriente. La primera tripleta de canciones, “Catch-22”, “Petals” e “Hypermobility”, son patadas sonoras que abren un disco con influencias punketas, alternativas, psicodélicas, indies, entre otras. De hecho, se hace casi imposible no reconocer algo de “Gish” de The Smashing Pumpkins, unos tempranos Placebo o incluso de The Hives.

Una acelerada guitarra, seguida por una línea de batería que hace recordar el sonido del post punk es lo que se escucha al empezar “Despair Of Zeitgeist”. Si alguna vez la banda confirmó que este trabajo se basaba en los estados nerviosos y de ansiedad, en esta línea es donde todo queda más claro: “Soy un maldito retorcido, pero no tomaré mis pastillas. Mi conciencia no lo merece“, grita Konsta, haciendo notar un egocentrismo que se opone a la enfermedad que se origina en las sociedades actuales.

La calma se deja caer en el disco con “Amusing Notes For Cynics”, donde el peso lírico recuerda mucho a los Manic Street Preachers del año 1994. “Louis Wain” es otra pieza que aporta tranquilidad a la tormenta, bellamente ejecutada en piano, dando muestra de la versatilidad de The Scenes y la the-scenes-02calidad vocal de Koivisto. “Fainting Clerks” nos hace sentir –musical como letrísticamente– la influencia de unos incipientes Nirvana, algo que no puede quedar más claro al escucharlo vociferar con rabia casi adolescente: “Me frustra saber que soy yo y que siempre lo seré“. Así, en el siguiente tema, “Always Lie About Your Childhood”, se podría pensar en que seguirá la misma línea musical, pero sorprende escuchar algo con un toque de psicodelia setentera para dar paso sólo a una guitarra y voz.

El disco cierra con la dupleta “Death Of A Common” y “Absolution, Please”. La primera es la más larga del trabajo de los finlandeses, logrando una apertura hacia formas de experimentación sonora, pero sin perder la línea melódica. La segunda da un término muy potente, haciendo –al más puro estilo de los Pumpkins en “Mellon Collie And The Infinite Sadness”– que hablar de absolución no sea necesariamente un ansia de vivir en el perdón que no llega. Sin duda, “Sex, Drugs And Modern Art” sorprende. No tanto por provenir de una banda desconocida en esta parte del mundo, sino que por rescatar tan poderosamente estilos no explorados en las escasas bandas finlandesas que han sido exitosas mundialmente.

Por Gisselle Marchant

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