The Pains Of Being Pure At Heart – Days Of Abandon

Viernes, 9 de Mayo de 2014 | 11:15 am | Comentarios (1)
The Pains Of Being Pure At Heart – Days Of Abandon

Artista:

The Pains Of Being Pure At Heart

Álbum:

Days Of Abandon

Año:

2014

Sello:

Yebo Music

Desde su aparición oficial en 2009, The Pains Of Being Pure At Heart fue una banda que caía de cajón en la categoría de noise pop. Sus dulces melodías y precisa ejecución se conjugaban con guitarras distorsionadas y sucios bajos, conformando así un sonido que se movía entre lo sombrío y lo jovial, THE PAINS OF BEING PURE AT HEART 01ganando de paso elogios por parte de la crítica y de un público ávido por sonidos que fueran más allá del “indie”. Cinco años después, es posible que esa categoría en la que teníamos puesta a la banda neoyorquina ya no sea suficiente como para poder encasillarla. Su tercer disco, “Days Of Abandon”, deja de lado casi por completo aquella propuesta a la que nos habíamos acostumbrado y nos entrega el que debe ser, por lejos, su trabajo más accesible.

Lo primero que llama la atención es el abandono total de esos verdaderos muros sónicos creados por la distorsión de las guitarras eléctricas. El bajo también pasa a segundo plano, de manera tal que el sonido es ahora mucho más directo y funcional a las intenciones de la banda, la cual se enfoca en esta ocasión por cortes que privilegian el dance por sobre todas las cosas. “Simple And Sure” es un claro ejemplo de lo anterior, con una introducción melódica que refleja claramente el nuevo enfoque de los neoyorquinos, que termina seduciendo en base a su picardía. “Kelly” es la continuación natural, y es tan similar en su ejecución como en su espíritu, que confundirlas no sería para nada un pecado mortal.

La balanza se encuentra en este álbum completamente inclinada hacia uno de sus extremos. A pesar de que ciertos momentos, como el de “Beautiful You,” hagan recordar lo hecho en obras anteriores, es claro que el sentido atmosférico ya no tiene cabida, al menos en este álbum. “Eurydice” demuestra aquello, con aquello, con una batería casi sintetizada y con una impronta más parecida a la del pop de los 80’s que al del rock alternativo de los 90’s.

Las intenciones finales de la agrupación son un misterio. No podemos saber si este disco es el medio o un fin en sí mismo. La factura es incuestionable, marcando un claro corte con ese pasado más do it yourself que los neoyorquinos tan bien representaban. Y si bien este disco no representa un giro en ciento ochenta grados, modifica la fórmula lo suficiente como para que el auditor se dé cuenta de que algo importante ha cambiado. La ejecución es precisa, el sonido amigable, los coros armoniosos y la producción impecable. Sólo le falta un poco de suciedad.

Por Emilio Guerrero

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  1. olivertate says:

    La gente quiere shoegaze 🙁

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