The New Pornographers – Brill Bruisers

Viernes, 12 de Septiembre de 2014 | 11:13 am | No hay comentarios
The New Pornographers – Brill Bruisers

Artista:

The New Pornographers

Álbum:

Brill Bruisers

Año:

2014

Sello:

Matador

Este 2014 ha estado muy marcado por la tendencia vocal de los discos, en los que se trata de buscar una quietud musical que no llena todos los espacios, pero que sÍ le dan la libertad a los cantantes de alcanzar con su línea melódica todos los rincones, centrándose en las experiencias y en las historias más que en un riff, lo que puede ser bueno o malo, pero siempre dependiendo del prisma con el que se mire, y en este caso, contemplando todo el cuadro, tenemos en la otra esquina el más reciente lanzamiento de The New Pronographers, “Brill Bruisers”, que pareciera retomar la música llena de adornos y sonidos, relegando a las voces a su posición original que, aunque siempre será central, esta vez sí se callará en pro de las diversas melodías que la numerosa banda de Vancouver tiene para nosotros.

THE NEW PORNOGRAPHERS 01El disco abre con su primer y homónimo single, dentro de una base de guitarras y coros amplios, dejando desde un primer momento encendido a quien lo escuche, y que huele levemente a la primera etapa azul de Weezer, con oníricos sintetizadores que evocan los sonidos más familiares de The New Pornographers, y que da paso a “Champions Of Red Wine”,  una canción pop maravillosa con la potente pero tierna voz de Kathryn Calder, donde las guitarras y bajo se quedan haciendo las mismas notas, ante una batería que yace un poco escondida, pero que se suelta rápidamente en “Fantasy Fools”, donde una vez más aceleramos las revoluciones para encontrar secuencias propias del electropop, pero que en ningún momento lucen mal en un disco que es mucho más convencional que el electro.

Así llegamos a “War On The East Coast”, una canción de amor en Vancouver que juega con una batería acelerada y extensos sonidos que siguen manteniendo la tónica del disco, y que al final explota entre diversos timbres, riffs y desafinaciones premeditadas, dando paso a la exquisita “Backstairs”, con una intro que se pasea entre AIR y Daft Punk, pero que termina cayendo en una interesante psicodelia que revisita a unos mucho más jóvenes Django Django y Foxygen, y al paso de unas cortísimas notas disonantes nos dejan en “Marching Orders”, que contrasta absolutamente con su antecesora, siendo femenina, potente, pero que se emparenta con el resto del disco gracias a los sonidos emulados magníficamente a lo largo del disco, y que tiene como apéndice a “Another Drug Deal Of The Heart”, que puede que luzca menos actual y algo desgastada, pero que aun así no logra mermar al disco, que hasta el momento ha sido un viaje por diversos sonidos y sorpresas.

“Born With A Sound” tiene esos adornos lo-fi entre las voces y las guitarras, que sumado a una caja totalmente espacial y con menos cuerpo, yace tranquilamente entre el noise y el garage, aunque siempre con las líneas del power pop apareciendo cada cierto rato, y que con un final muy Régine Chassagne cae en el silencio momentáneo de “Wide Eyes”, que se convierte en algo muy acústico, al punto de ser medianamente folk, pero salpicado una vez más por los sintetizadores, llegando a su revancha rítmica en “Dancehall Domine”, una de las más logradas del disco y que recuerda en algo al laureado “Twin Cinema” (2005), logrando una profundidad mayor entre todos los instrumentos, donde por primera vez en el disco la batería suena más protagónica y que, tras un seco final, da lugar a “Spidyr” con su decreciente suavidad, llena de sonidos ambientales, que pasado el minuto y medio explota en gritos, potentes guitarras y baterías, junto a una céntrica armónica que pareciera reemplazar a Dan Bejar.

THE NEW PORNOGRAPHERS 02Ya acercándonos al cierre tenemos a “Hi-Rise”, una interesante entrega vocal con guiños a MGMT, pero con el sello propio de los chicos de Canadá, ese que sabe impregnar de igual forma los sonidos más emulados electrónicamente, con los que son de una naturaleza puramente acústica, dando paso finalmente a “You Tell Me Where”, donde se preocupan de cerrar el disco de la misma forma que lo abrieron: con vaivenes de intensidades que van creciendo hasta tener una mezcla llena de colores, voces y ritmos en expansión,  y que cierran estos poco más de cuarenta minutos con coros dispersos algo sexualizados.

“Brill Bruisers” es un disco lleno de encanto, de esos que suben el ánimo a punta de melodías que van siempre arriba y que deja pocos espacios para los silencios o la quietud, pero que de ninguna manera cae en la monotonía, junto a instrumentos que se contraponen diametralmente como claves o sintetizadores. Quizás está aún lejos de los mejores momentos de The New Pornographers, pero nos demuestra que todavía están en forma para seguir haciendo buenos discos, y que la escuela dosmilera indie de Canadá sigue más viva que nunca.

Por Pamela Cortés

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