Martes, 6 de Enero de 2009

Los Kooks vendrían a ser una aceptable representación actual de lo que bandas como The Kinks hicieron en los sesenta: melodías alborozadas para alegrar el corazón, guitarras briosas y compases enérgicos que conforman un sonido sólido y eficaz, el cual podría animar cualquier tipo de ambiente con facilidad. Cuatro jóvenes ingleses que se divierten haciendo música divertida, hablando de lo mismo que siente un veinteañero y dejando fluir todo ese carácter animoso en su puesta en escena, en su exitosa ópera prima, ‘Inside In/Inside Out’ (2006), y en este, su último trabajo a la fecha titulado ‘Konk’, un álbum tanto o más pegadizo que su primera hazaña, y que se traduce como un notable intento por volver a confirmar el talento innegable que esta banda proveniente de Brighton posee.
‘Konk’ fue registrado en Konk Studios, sala de producción perteneciente a Ray Davies (The Kinks) -de ahí el nombre-, y posee un sonido casi idéntico a ‘Inside In/Inside Out’; casi, pues se puede apreciar ligeramente una valiosa mejora en la producción y comprensión de los instrumentos, a cargo del prestigioso productor Tony Hoffer (Dave Gahan, The Fratellis, Belle & Sebastian, etc.).
En una primera instancia, ‘Konk’ podría sonar uniforme a su anterior placa, pues está conformado de canciones construidas bajo el mismo método aplicado en 2006, planteándose los mismos conceptos narrativos, haciendo uso de las recurrentes armonías que funcionan perfectamente como una segunda parte de su anterior trabajo. No obstante, el segundo álbum de los británicos es más que una aparente continuación, es un compilado de canciones que en cierta medida que buscan fortalecer el sonido de una banda de pop-rock fiel a sus raíces y satisfecha de seguir haciendo lo mismo y haciéndolo bien… o quizás mejor, pues lo que muchos creyeron en 2006 aun es cierto, The Kooks es una de las propuestas emergentes más exitosas de la década.
Al igual que en ‘Inside In/Inside Out’ y “Seaside”, ‘Konk’ comienza con suavidad, presentando una sofisticada y muy anglosajona tonada en “See The Sun”, que en menos de lo que se espera se desvanece rápidamente para dar cabida a los inquietos rasgueos de las cuerdas rítmicas que el vocalista Luke Pritchard esboza reciamente. Gran tema que precede de otro mejor, probablemente el mejor del álbum, “Always Where I Need to Be”, primer single de ‘Konk’ y un excelente ejemplar de carácter pop escurridizo y jubilosamente adhesivo, de lo mejor del álbum. “Mr. Maker” es un concierto pop en potencia, una melodía inolvidable que intenta simular ritmos más añejos, y aunque no lo logre del todo, se trata de uno de los temas más entrañables del disco.
“Do You Wanna”, tercer single del álbum, es palpablemente diferente a lo que estaban acostumbrados a hacer estos chicos, pues se logra apreciar un aire más maduro en su melodía, y en la potencia hipnotizante del coro repitiendo el nombre del tema con logrados matices. Uno de los principales atractivos del grupo es la singular voz de Pritchard, que se destaca mejor en este álbum, y que se eleva juguetonamente en la siguiente pista, “Gap”, pero se desinfla despiadadamente en su coro, y en “Love It All” se transforma en una empalagosa propuesta de 2:50 min. Que no consigue convencer del todo. Por suerte continúa “Stormy Weather”, y el joven guitarrista Hugh Harris (20 años) opta por un rasgueo de cuerdas más britpop del alegre, y junto a una predominante línea en el bajo -del nuevo integrante de la banda, Dan Logan-, retoma las riendas y reafirma la dirección del disco.
Sigue “Sway”, un tema vacío que a pesar de desplegar un ligero impulso de ingenio a medida que transcurren los segundos, no sobresale tanto como lo hace “Shine on”, segundo single y notable pieza melodiosa que resume todas las buenas intenciones de The Kooks por crear una balada plausible en esta nueva producción. “Down to the Market” es movida y refrescante, y está compuesta de una estructura perspicaz, y que no resulta tan monótona como en otras ocasiones acostumbra a sonar la banda. “One Last Time” pasa desapercibida por lo lisa y aburrida que es, y el disco finaliza con “Tick of Time”, temón acústico irresistible, donde se esconde en el final la inédita “All Over Town”, cerrando así correctamente esta segunda placa de The Kooks.
‘Konk’ es un disco dispar a diferencia de ‘Inside In/Inside Out’, pues no posee tantos temas buenos como en su ópera prima, sin embargo los que sí son buenos de este nuevo álbum son mucho mejores que cualquiera de sus anteriores canciones. La inclinación por melodías más pop y asimismo más pegadizas, ha traído buenos frutos en la banda, y se nota, aunque muy poco, una madurez sonora por parte de sus integrantes. Evidentemente, estos ingleses buscan apuntalarse con un sonido característico e innovador, y así como van de seguro lo obtendrán.
woo sin son lo mejor los amoo amo su musica sus gritos toodoo aw (L)
wn do you wanna es la kga!!!!
desvario con esa
mmm.. creo que prefiero Inside in/ Inside out.
mmmm…. creo que me se todas sus canciones xd
la wea javiera….jajaaja..nna po..son lo maximo..igual…toy caga de calor y eso ..se cuidan….ken kere ir con uo a ver a radiohead..jiji..no kero ur solito!
naa k er mi comentario jaajaja!..