The Black Angels – Indigo Meadow

Lunes, 25 de Marzo de 2013 | 11:00 am | Comentarios (1)
The Black Angels – Indigo Meadow

Artista:

The Black Angels

Álbum:

Indigo Meadow

Año:

2013

Sello:

Blue Horizon

A pesar de la acotada carrera de los texanos The Black Angels, ya suman a su catálogo su cuarto álbum de estudio, el que lleva por nombre “Indigo Meadow”, y que marca el regreso de los norteamericanos tras el lanzamiento del disco “Phosphene Dream” (2010) y la colección de sus dos primeros EP’s en el larga duración “Another Nice Pair” (2011). Esta placa fue grabada en El Paso, Texas, y contó con la producción de John Congleton, quien ha trabajado con artistas de la talla de The Walkmen, Clap Your Hands Say Yeah, The Roots, Bono (U2), entre muchos otros. El álbum será editado bajo el sello Blue Horizon y, según un comunicado de prensa entregado por la banda, los trece temas que componen el trabajo representan un gran salto para el grupo, ratificando su compromiso con el espíritu psicodélico, la creatividad, y la experimentación sin límites.

THE BLACK ANGELS 01El tema encargado de abrir el recorrido a través del álbum, es también el que le da el nombre a la placa. “Indigo Meadow” ofrece una melodía a medio tiempo con los característicos tintes psicodélicos de los nativos de Texas y con una combinación de batería sin muchos matices. La intensidad se incrementa de la mano del sonido distorsionado de las guitarras de “Evil Things”, concibiendo una base rítmica que se acopla de buena manera a la voz de Alex Maas, pero que no termina por despegar. “Don’t Play With Guns” es el primer sencillo que se dio a conocer, y destaca por ser mucho más dinámica y potente que sus predecesoras, con una exquisita instrumentación, donde resalta el sonido del bajo. Una delicada ejecución de cuerdas marca el comienzo de “Holland”, una muy bien lograda pieza, con abundante participación de elementos electrónicos y con precisos cambios de ritmo.

La frescura del hard rock de “The Day”, permite transportarse a principios de la década del setenta, en base a una melodía con mucha preponderancia del sonido de la batería y las cuerdas. “Love Me Forever” mantiene un estilo anticuado, con esporádicas ráfagas de potencia que rompen un ritmo más contenido, haciéndose más evidente hacía el final de la canción. En “Always Maybe” vuelven a aparecer los pasajes más distorsionados, soportando una melodía un tanto oscura y apagada, que tiene como principal protagonista su nula capacidad de innovar.

“War On Holiday” desde sus primeros acordes propone mucha energía y potencia, subiendo drásticamente las revoluciones, con una batería y guitarras que suenas sólidas e intensas. Mención aparte para los relajantes pasajes de bajos y teclado, que aparecen en su justa medida. El disco continúa con “Broken Soldier”, un tema que apuesta por un ritmo más pausado, delegando el protagonismo en las voces y los efectos de sintetizador. En el comienzo de “I Hear Colors (Chromaesthesia)” por primera vez se distingue el sonido de la guitarra en su estado más primitivo, estructurando una pieza que parece haber sido sacada de un compilado de rock clásico. “Twisted Light” pierde en el intento de ofrecer nuevos matices, destacando sólo por la excelente ejecución de la THE BLACK ANGELS 02guitarra, pero sin ofrecer nada creativo. Toda la vitalidad de “You’re Mine” inyecta una buena dosis de dinamismo y energía, en base una melodía fresca y psicodélica que lo convierten en uno de los mejores cortes del álbum. El cierre corre por cuenta de “Black Isn’t Black”, con un atractivo riff de bajo que se complementa a la perfección con la delicada voz de Maas. Promediando la mitad del tema, la base muta a una secuencia mucho más potente y enérgica, en una mixtura que funciona correctamente.

Es bastante probable que “Indigo Meadow” no aparezca en los rankings de los mejores álbumes del año, y la razón es simple: The Black Angels es una agrupación orientada a un público muy particular, tornándose su propuesta un tanto confusa para aquellos que no sienten nostalgia por los sonidos psicodélicos del rock de hace cuarenta años. Sin ser un trabajo fácilmente digerible, se agradece el atrevimiento de experimentar con estilos clásicos, rememorando una época gloriosa de la historia de la música, con influencias claras de artistas como The Velvet Underground y Jefferson Airplane. Tampoco hay que confundirse, en esta nueva producción no todo es añoranza, durante algunos momentos de la placa se denotan algunas leves influencias del britpop de los noventa, matices que lamentablemente no alcanzan para infundir un carácter mucho más dinámico y atractivo al álbum, que durante largos pasajes amenaza con tornarse plano y aburrido.

Por Gustavo Inzunza

Enlace corto:
(1)
  1. Tomás says:

    Una corrección: este es el cuarto LP de la banda, luego de “Passover” (2006), “Directions to See a Ghost” (2008) y “Phosphene Dream” (2010).

Comentar

Responder