Suede – Bloodsports

Lunes, 18 de Marzo de 2013 | 10:15 am | Comentarios (5)
Suede – Bloodsports

Artista:

Suede

Álbum:

Bloodsports

Año:

2013

Sello:

Warner Bros.

Hay bandas cuya separación significa, a veces, algo bueno para su propio legado. Otros muchos se encargan de estirar el chicle hasta que ya no da más, arruinando la propia imagen y la propia obra. Suede por poco lo hace. Cada cierto tiempo era un  hecho que alguien saldría de la banda, que nunca dejó de estar en la palestra por su atribulada interna y por polemizar más de lo conveniente. Esto, siempre con el bálsamo de la grandiosa obra que lo erigió como los precursores del brit-pop, momento cultural más importante de Inglaterra en un montón de tiempo. Pero tras tres primeros álbumes llenos de gracia, chispa y estilo propio, Suede tuvo un bajón, y pese a las buenas intenciones de “Head Music” (1999) y “A New Morning” (2002), el declive fue mayúsculo y la imagen con la que nos quedamos de Brett Anderson y los suyos, fue la de una banda cuyas dificultades fueron más fuerte que los talentos.

SUEDE 01Por eso era interesante ver qué tramaban con su retorno a los escenarios en 2010. Tras un show más que nada por cumplir en el Teatro Caupolicán, la promesa de un nuevo disco sin dudas generaba más morbo que un interés más puro en la música. La pregunta era si Suede lograría armar algo que estuviera a la altura de su leyenda, y parece que sí, es posible. “Bloodsports” es el sexto álbum de la carrera de los británicos y llega más de una década después del aburrido y enredado “A New Morning”, y está lejos de repetir ese bache en el camino de los londinenses. De hecho, consigue instalarse, desde un presente en un punto del pasado muy claro, pareciendo ser un registro que opera en paralelo a los tres primeros discos, tanto en sonoridad como en espíritu.

El primer adelanto fue “Barriers”, que si bien no era single, servía para constatar los pálpitos de quienes esperaban un disco clásico de Suede, con letras descriptoras del amor que todo lo puede si se enfrenta acompañado, pero también teniendo en claro que es difícil y no es para todos. Pero la verdadera prueba fue la irrupción del video de “It Starts And Ends With You”, canción que refleja esa esencia del Suede más exitoso y más digerible, con una batería explosiva, una melodía ondulante y una letra, cómo no, romántica y con sangre de Brett Anderson, además de ser la canción más cercana al formato de “Coming Up” (1996), haciéndose inevitable pensar en “Trash” o “Starcrazy”.

Las otras canciones de “Bloodsports” tampoco lo hacen nada mal. “For The Strangers” es prácticamente una segunda parte de “By The Sea” y esa tendencia a pensar composiciones cinemáticas que evocan a caminos por recorrer. “Sabotage” es una canción más madura, ciertamente emparejada a los intentos solistas de Brett Anderson, pero pasadas por el filtro del sonido de Suede, lo que resulta en una composición sorprendente y en crecimiento constante con una guitarra energizante en el primer coro. Por su parte, “Snowblind” es absolutamente referencial al sonido lleno de ecos de “Dog Man Star” (1994) o a los riffs más crudos y ágiles del álbum homónimo (1993), pero presenta un empuje propio de esta época, basado en la sonoridad más bruta que está imprimida en la primera mitad del disco. Esto porque pareciera que la primera parte del disco fuera una vorágine semicontrolada, mientras que al acercarnos al final en la segunda mitad, nos encontramos con un sonido más reflexivo, sin abandonar la intensidad en la interpretación de los londinenses.

Con “Hit Me” el beat es más pop y su dinámica está ligada al quiebre de compases y tiempos de los rasgueos de grupos tradicionales como The Kinks. Inmediatamente la calma de “Sometimes I Feel I’ll Float Away” nos hace creer, por un momento, que estamos en 1994 escuchando algún track perdido de “Dog Man Star”. La voz de Brett Anderson en este track, específicamente, denota que no ha perdido el timbre de antaño. Es una balada de belleza abrumadora que juega eficientemente con los instrumentos, no gastando los recursos a disposición.

El tridente final es aún más calmo y evocativo. El de la madurez de una banda que decidió dejar las rencillas atrás (y también, por qué no decirlo, el sonido que salió desde esas peleas), pero que no teme volver sobre sus pasos, revisar qué sirve y notar que lo que se hizo fue lo suficientemente bueno como para dejarlo botado. “What Are You Not Telling Me?” es una prédica intensa y bella; “Always” una balada que recuerda a pasajes de “Dog Man Star” en su sonoridad y al disco homónimo en el sentido absolutista y fatal de la letra. En tanto, “Faultlines” es íntima, pero al mismo tiempo la canción con aires más gigantes. No es difícil imaginar a Brett Anderson solo (como cuando tocan en vivo, que todo contacto con la audiencia lo hace él y nada más que él) al medio de un escenario oscuro y vacío cantando este cierre de “Bloodsports” a capella, y no hay mejor forma de terminar un disco cuyo título refiere a la visión de Brett Anderson respecto al amor como una lucha y como una búsqueda donde si no hay daños, es porque no fue suficiente.

“Bloodsports” sangra por la herida y por ello suena genuino, con una transparencia que pocos logran tras tantos años de inactividad, que trae de vuelta a una banda ícono de un movimiento que se acabó, pero cuya influencia sigue hasta el día de hoy con una fuerza avasalladora, como varios tracks de este, un disco que es digno del legado de una de las agrupaciones más importantes de la historia de la música reciente. Y eso ya es mucho decir.

Por Manuel Toledo-Campos

Enlace corto:
(5)
  1. Alejandra says:

    “Bloodsports” con los años pasara a engrosar la lista de los mejores lanzamientos del 2013, es un disco tan elegante que sobrecoge.
    Sin duda un regreso por sobre las expectativas de una de las bandas mas extravagantes del sonido brit pop de los 90

  2. Dalila says:

    “Tras un show más que nada por cumplir en el Teatro Caupolicán”.
    ………………..cueck………………….

  3. Ignacio says:

    Pero exactamente igual se me vino a mi mente cuando escuche “For The Strangers” que era como la segunda parte de “By the Sea”… tema a todo
    esto que me dejo en otra dimension en el concierto asi como cuando lo
    escuchaba en los 90’s esperando verlos y su show aca estuvo increible
    digan lo que digan. Igual buena critica , que Suede vuelva a Chile
    y se toque Bloodsports!

  4. Priscilla says:

    El que hizo esta nota cometió un error inexplicable: ¿Cómo que Bernard toca en este disco? ¿Cuando él abandonó Suede en 1994??? El guitarrista de Suede es Richard Oakes, grandioso y sensible, no tan parafernálico como Bernard, pero ambos igual de buenos.
    Bloodsports es precioso, como Suede en sus mejores tiempos. Brett está cantando mejor que nunca. Me encanta como suenan, aunque yo considero que “For the Strangers” es más parecido a Wild Ones… apreciación personal

  5. Javier Æøå says:

    “Tras un show más que nada por cumplir en el Teatro Caupolicán” Notése la autoreferencia a ese bullado incidente del año pasado. Igual me dio demasiada risa cuando lo leí Manuel! xd

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