Stone Gossard – Moonlander

Martes, 6 de Agosto de 2013 | 12:41 pm | No hay comentarios
Stone Gossard – Moonlander

Artista:

Stone Gossard

Álbum:

Moonlander

Año:

2013

Sello:

Monkeywrench Records

Stone Gossard, guitarrista de Pearl Jam, Brad y Green River, decidió sacar del congelador su carrera solista y, tras doce años de inactividad, editar el sucesor del exitoso álbum “Bayleaf” (2001). Este nuevo material, titulado “Moonlander”, está conformado por once cortes registrados entre 2003 y 2011, y corresponden a maquetas que no fueron utilizados en sus proyectos paralelos. La placa fue producida por Peter Droge y cuenta con una selecta lista de colaboradores, entre los que destacan Matt Cameron, Matt Chamberlain, Regan Hagar, Barbara Ireland, entre muchos otros, además de Vivian Sparks, la hija de cinco años de Gossard, que contribuyó con el arte gráfico del disco.

El primer sencillo que se desprende del álbum, “I Need Something Different”, es el encargado de abrir el recorrido a través de la placa y, como era de esperar, destaca por su pegajoso riff de guitarra, adornado por precisos solos, algunas pinceladas de sonido electrónico y una batería que suena potente y decidida. “Moonlander”, el corte que le da el nombre al disco, baja las revoluciones respecto a su predecesor, apostando por una melodía mucho más relajada, que se fundamenta en un precioso coro de voces femeninas y una base rítmica que fluye naturalmente. En la lúdica y enérgica “Both Live”, la voz de Gossard suena particularmente nítida, contando con el preciso acompañamiento de un teclado que suena en un segundo plano y donde la instrumentación delega todo el protagonismo en el guitarrista. “Your Flames” mantiene la línea de los sonidos suaves y delicados, una hermosa melodía que exuda sentimiento en cada una de sus líneas, estructurando un ambiente de tranquilidad e introspección. Una base cósmica y una percusión en tono de marcha marcan la introducción de “Battle Cry”, para posteriormente incorporar todo el dinamismo e intensidad de la guitarra, jugando con cambios de ritmo y múltiples texturas.

En “King Of The Junkies” la sensible voz de Stone Gossard sigue siendo la protagonista excluyente, con secuencias de guitarra que aparecen en su justa medida, golpeando como ráfagas de energía y matizando la pieza con una faceta más cercana al rock. Toda la sensibilidad de “Remain” se apodera de los sentidos, con una hermosa y delicada melodía que brilla por su pasividad y su exquisita facilidad para transmitir serenidad. Sin lugar a dudas, una de las gemas más bellas que se pueden desprender del álbum. Con “I Don’t Want To Go To Bed” se produce un cambio radical, y así lo evidencia una guitarra que suena mucho más cruda, y una atmósfera oscura y melancólica. El sonido acústico de “Bombs Away” vuelve a jugar con los ritmos a medio tiempo, fundamentándose en una atractiva base que destaca por su bien lograda instrumentación y dinámicos quiebres. “Witch Doctor” STONE GOSSARD 02vuelve a mostrar una cara totalmente nueva de Moonlander, una pieza que derrocha optimismo y vitalidad, y que sin ser de los mejores cortes del álbum aporta con la diferencia de su textura. El cierre del disco corre por cuenta de “Beyond Measure”, que tal como lo describe Gossard en su letra, es simplemente una canción góspel, que amalgama los elementos tan propios del estilo, para ofrecer una exquisita forma de terminar esta sorprendente experiencia.

Qué agradable sorpresa nos entrega Stone Gossard con “Moonlander”, ofreciendo algo tan distinto a lo que se esperaría de un personaje identificado con el sonido grunge y el punk rock, en complicidad con toda una variedad de matices y texturas que hablan muy bien del potencial artístico del guitarrista. Evidentemente la mayor parte de los créditos se los llevan las melodías sensibles y delicadas, destacando la belleza de “Your Flames”, “Remain”  y “Beyond Measure”, pero sin abandonar la potencia e intensidad que inyecta el sonido de la guitarra, como lo denota “I Need Something Different”. El álbum se consume con extrema facilidad y esto se justifica en el atractivo de las piezas que lo componen, aportando cada una de ellas con algo totalmente nuevo. Sin temor a equivocarme, uno de los mejores retornos de la última década.

Por Gustavo Inzunza

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