Sonata Arctica – Pariah’s Child

Lunes, 7 de Abril de 2014 | 11:40 am | No hay comentarios
Sonata Arctica – Pariah’s Child

Artista:

Sonata Arctica

Álbum:

Pariah’s Child

Año:

2014

Sello:

Nuclear Blast

Octavo trabajo discográfico de la banda finlandesa, que vuelve para homenajear el sagrado power metal melódico que fue quedando de lado desde la publicación de “Unia” (2007), para dar lugar a un sonido más profundo y con aires progresivos. Así, como meses atrás se rumoreaba, Tony Kakko y compañía se aventuran con un regreso a los orígenes, invocando trabajos como “Ecliptica” (1999), “Silence” (2001) y “Winterheart’s Guild” (2003), cuyo resultado final podemos ver en “Pariah’s Child”.

Diez canciones componen este álbum que parece ser el descendiente perfecto de los últimos discos de la banda, y la primera canción, “The Wolves Die Young”, ejerce como testigo de esta declaración. El sonido característico de los finlandeses, ese power metal  clásico, está presente aun cuando la canción no tiene gran velocidad, pero resulta ultra melódica y nos envuelve cada vez más a medida que avanzan los minutos. Si hablamos del sonido que identifica a Sonata Arctica, lo encontramos sin duda en “Running Lights”, con una batería que da paso a una serie de veloces riffs de gran calidad. Por su parte, “Take One Breath” comienza sonando notas de piano, acompañadas de una batería muy simple que aumenta su ritmo hasta encontrar la guitarra. Si al principio nos parece más sencilla que las anteriores, la sorpresa está escondida en la voz que es bastante atípica, y podemos notar el esfuerzo de Kakko para lograr modificar su propio estilo.

SONATA ARCTICA 01Si hasta el momento nos hemos encontrado con buenas canciones, luego de escuchar “Cloud Factory”, esta alcanza otro nivel y se siente, en la parte central de la misma, el nuevo giro que buscaba la banda. Como si de la otra cara de la moneda se tratara, comienza “Blood”, un ejemplo del legado rítmico de los discos anteriores, transformándose sin duda en el momento fuerte del álbum. Una delicada base de piano con una guitarra casi silenciada nos invita a escuchar “What Did You Do In The War, Dad?”,  a la que se unen coros que logran cambiar la identidad del tema. Resulta ser al final una canción que no revela de inmediato todas las capas de sonido e interpretación que posee.

Una intro particular e inesperada, entre el bajo, la batería y una guitarra acústica casi folk, es la de “Half A Marathon Man”. La canción se enriquece a medida que las voces aumentan y este sonido folk muta en algo de metal que parte de improviso. La composición es interesante, a veces con buenas melodías y un ritmo agradable, aunque la parte final resulta algo extraña y no aporta en demasía.

“X Marks The Spot” tiene un comienzo absurdo, escuchamos una parte recitada como si un rockstar se dirigiera a su público, y con apuro llegamos a un punto en el que la canción mantiene la agresividad de la anterior, pero que se aleja bastante a lo que esperamos. “Love” sigue los mismos pasos del título anterior, pero resultando incluso molesta y aburrida al apoyarse de manera abusiva en la base de piano tantas veces oída. Más que una canción, “Larger Than Life” parece una banda sonora encargada de cerrar un disco que, ante todo, ha demostrado tener como arma principal el ser impredecible. Y siguiendo esta línea, el track de casi 10 minutos, exhibe tintes teatrales, donde la voz es compleja y camaleónica.

SONATA ARCTICA 02Sonata Arctica no es una banda que repite su trabajo y así lo han dejado claro durante su carrera, especialmente en los últimos años. La intención de componer temas diferentes, que se alejaran del poderoso sonido de los primeros discos comenzó con “Urnia” en 2007, mostrando con precisión la progresividad. En su siguiente placa dieron un giro siendo más oscuros y metálicos, pero manteniendo de cierta forma esta tendencia progresiva que la precedía. “Stone Grows Her Name” (2012) era su último trabajo hasta el nuevo “Pariah’s Child” y también era diferente; no tenía la profundidad y la atmósfera presente en el álbum anterior, pero aún así algunas canciones eran tristes y oscuras.

La discografía de Sonata Arctica es como un muro, uno sólido y bien construido, en el cual cada disco es un ladrillo que, a pesar de ser diferente, encaja a la perfección y permanece firme como parte de la misma estructura. “Pariah’s Child es un nuevo ladrillo que los nórdicos suman a esta sólida base, llena de su ADN, pero que aporta aires nuevos para fortalecer la base de futuras construcciones.

Por María José Frazzoni

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