Sepultura – “Machine Messiah”

Lunes, 13 de Marzo de 2017 | 1:37 am | Comentarios (1)
Sepultura – “Machine Messiah”

Artista:

Sepultura

Álbum:

Machine Messiah

Año:

2017

Sello:

Nuclear Blast

El pasado casi siempre es recursivo. Al contrario de lo que se puede suponer, lo que hicimos y lo que vivimos vuelve al presente y se proyecta al futuro, como una sombra imperecedera imposible de sacudir. Cuando aquel pretérito es oscuro o mediocre, la más mínima acción positiva presente se torna como un símbolo de evolución y mejora. Por el contrario, cuando es demasiado bueno, el pasado se erige como una vara con la cual se medirá el estado actual de nuestras realizaciones, y las mismas acciones positivas serán insuficientes y se creará un halo de insignificancia, por más que aquellas sean objetivamente notables.

Lo anterior es cien por ciento aplicable a Sepultura y su último disco, “Machine Messiah”: por más que se diga que es uno de los álbumes más sólidos de este último tiempo en el alicaído mundo del metal, estará condenado a vivir en la sombra del pasado de los brasileños. Aun reconociendo que por mero contexto no causará el impacto de obras como “Chaos A.D.” (1993), “Arise” (1991) o “Beneath The Remains” (1989), decir que en el plano técnico no tiene nada que envidiar a estas sería un sacrilegio para los ortodoxos que estiman que la banda murió con la salida de Max Cavalera. Pero lo concreto es que “Machine Messiah” es eso, un esfuerzo sólido, desbordante de calidad y con una interesante propuesta de amalgamas sonoros que, si bien no conllevan necesariamente un elemento de novedad, ciertamente son un aporte para la esforzada renovación del metal más duro.

Ya el comienzo con la canción homónima sienta un precedente en orden a que la apuesta de Kisser y compañía va por el lado de lograr un crisol con los mejores elementos pesados: un riff oscuro y denso, recordando pasajes de “My Dying Bride” o “Paradise Lost”, que finalmente estallan a través de la garganta de Derrick Green, quien en todo momento realiza un trabajo más que correcto, fórmula que se repite en su esencia al cierre con “Cyber God”; a su vez, “Phantom Self” juega con aquellos elementos también, pero en una veta distinta y ciertamente influida por el productor Jens Bogren, quien se tomó de su trabajo con los israelíes de Orphaned Land para dotar a este corte de sonidos extraídos del medio oriente, logrando una interesante amalgama con la filosa guitarra de los brasileños. Otro tema que destaca en demasía por estas mismas características es “Sworn Oath”, en donde el groove campea sobre una base de batería y bajo machacantes, y que encuentran su pausa y profundidad en los arreglos y en los solos de un Andreas Kisser inspirado en cada segundo.

Notable es el trabajo de la batería. El integrante más nuevo, Eloy Casagrande, sin duda ha dado con la nota brutal y tribal clásica de Sepultura, lo cual se intensifica en temas duros como “Resistant Parasites”, “I Am The Enemy” o en las sorprendentes “Vandals Nest” y “Silent Violence”. En estas últimas, particularmente, existe una reminiscencia muy positiva al death metal de comienzos de los noventa, tributando de bandas como Sadus o Death en los tiempos de “Spiritual Healing”, lo que no lleva a concluir más que esta versión de la banda recoge todos los elementos a su disposición para hace un collage compositivo que da texturas distintas a la brutalidad. Lo dicho precedentemente se intensifica en un tema que es angular en la construcción de este “Machine Messiah”: el instrumental “Iceberg Dances”, una apuesta temeraria, pero que conjuga de manera sobresaliente la improvisación con el cálculo, dejando espacios de tiempo en donde a ratos la guitarra clásica, los tambores y el órgano adquieren protagonismo, para luego cederlo a la distorsión y la técnica de las seis cuerdas, en una mezcolanza que suena natural y correcta, como todo el álbum.

Y así, este decimocuarto álbum de Sepultura es un esfuerzo exuberante de calidad, sin ningún segundo de desperdicio, pero que lamentablemente por la sombra de lo que alguna vez fue e impactó, no tendrá la relevancia que quizás merece. Esto no será culpa de la banda, ni tampoco de los fans o el círculo metalero, sino que es sólo una muestra más de que la música, como todo en la vida, tiene un contexto que determina la relevancia de las cosas y muchas veces esta no se condice con la calidad o el mérito.

Por Pablo Cañón

Enlace corto:
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  1. nelson says:

    Es un muy buen álbum de Sepultura y punto, media vuelta para decir que lamentablemente este disco pasara colado por culpa del éxito pasado de la banda,lo que es verdad! pero Sepultura no vive de sus recuerdos, eso queda para los Cavalera con Roots tour (ni siquiera es su álbum más significante). Aplausos a Kisser y sus compañeros.