Priests – “Nothing Feels Natural”

Martes, 18 de Abril de 2017 | 1:33 am | No hay comentarios
Priests – “Nothing Feels Natural”

Artista:

Priests

Álbum:

Nothing Feels Natural

Año:

2017

Sello:

Sister Polygon Records

Desde sus inicios, el punk ha sido el género por excelencia en donde el feminismo ha encontrado armas de protesta y masificación, teniendo como máxima expresión el movimiento riot grrrl en los noventa. Herederas de esta tradición y apelando a una reivindicación social de los derechos femeninos, encontramos a Priests. Ya habiéndonos sorprendido con el aclamado EP “Bodies And Control And Money And Power” (2014), las oriundas de Washington DC –la cuna del género– este año estrenan su primer larga duración, “Nothing Feels Natural”, recargado de protesta callejera, agonía juvenil y poder femenino.

Con duros golpes de batería e instrumentos de cuerdas que se suman a la carrera, dan vida a “Appropriate”, tema que nos sumerge e impregna de ira, rompiendo estridentemente en un limbo de incertidumbre, propio de un punk experimental que introduce a una vorágine sonora. Totalmente opuesta, y con su rítmica surf rock, “Jj” nos monta en una tabla que navega sobre un oleaje de acusaciones, bañadas de repugnancia, hacia las relaciones amorosas tóxicas y vacías. El disco da un paso en grande con “Nicki”, que enclaustrada en penumbras se muestra como un canto de resistencia feminista ante la insistencia masculina por dominar, todo en una clave post punk que transmite el estrés y fatiga del acoso.

Continuando con una estética similar, “Lelia 20” nos llena de turbaciones, mientras de fondo suenas alaridos instrumentales junto a una correcta guitarra de sutil reverberación. Por su parte, la llegada de “No Big Bang” retoma elementos de un punk lirico, minimalista y vanguardista, pero esta vez la voz protagonista suena agónicamente dura, manteniendo una entonación contestataria, mientras por momentos es armonizada por profundos fraseos. A medio andar, arreglos de cuerdas y acoples eléctricos componen un breve interludio, para dar paso al tema que comparte nombre con el LP, “Nothing Feels Natural”. Es aquí inevitable recordar a clásicos del rock alternativo de finales de los 80, lo que, sumado a la dulce interpretación vocal, sobre carga de emotividad una canción con alto contenido retrospectivo, convirtiéndolo en un momento clave en la entrega.

Llegando a los últimos tres tracks, el contenido se vuelve mucho más político. En primer lugar, retomando un punk más agresivo de guitarras estridentes y rítmica acelerada, “Pink White House” es una oda a las falsas esperanzas en una sociedad estadounidense que se encuentra sumergida en crisis. En la misma línea contestataria, “Puff” es un canto a lo absurdo del denominado “país de las oportunidades”, cuyo clímax se refleja en el fraseo burlesco del enunciado: “Acepta el triunfo de la máquina”. Por último, “Suck” cierra con una línea de dance punk, pero no por eso menos rebelde, en donde se manifiesta un descontento ante quienes acallan movimientos de reivindicación social mediante el uso de la violencia; así, la banda nos sentencia: “Siempre son niños blancos como tú los obsesionados con la policía”.

Diez canciones (nueve, en rigor) son suficientes para dejar impreso un sello inconfundible. Las guitarras afiladas con tintes experimentales en las manos de GL Jaguar, los redobles de batería veloces y esquemáticos de Daniele Daniele, la voz de Katie Alice Greer que se impone frente a cataclismos sónicos, y el liderato de frecuencias en el bajo de Taylor Mulitz son el reflejo de un Estados Unidos convulsionado, políticamente hablando, en donde los sonidos de rebelión tienen más repercusión que nunca. Siendo el primer disco de la agrupación, no queda más que mantener atención a lo que pueda ocurrir de aquí en adelante con lo que se vislumbra como una prometedora carrera en el punk y la música feminista, que tanta necesidad genera en años de cambio a nivel mundial.

Por Emilio Toledo

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