Phoenix – Bankrupt!

Martes, 5 de Marzo de 2013 | 10:30 am | No hay comentarios
Phoenix – Bankrupt!

Artista:

Phoenix

Álbum:

Bankrupt!

Año:

2013

Sello:

Glassnote Records

Los franceses de Phoenix vuelven a la primera línea del rock alternativo de la mano de su quinto álbum de estudio, “Bankrupt!”, con la difícil misión de ratificar todo lo bueno que ofrecieron con su predecesor “Wolfgang Amadeus Phoenix” (2009), placa que ese mismo año los hizo acreedores al Grammy como mejor disco de música alternativa. Uno de los hechos más llamativos de este trabajo es que fue mezclado con la consola Harrison 4032, usada en el legendario álbum “Thriller” (1982) de Michael Jackson, que el guitarrista Laurent Brancowits encontró en la página de E-Bay de su antiguo dueño, Clayton Rose, y que adquirió por la módica suma de US$ 17.000. El disco fue producido por la misma banda y Philippe Zdar (Cassius), y será editado bajo el sello Glassnote Records.

PHOENIX 01“Entertainment” es el tema encargado de abrir el álbum, y también el primer sencillo que se desprende de la placa. Una canción que destaca por su dinámica melodía y su agradable estribillo, generando excelentes expectativas para el resto del trabajo. El disco continúa con “The Real Thing”, corte que baja las revoluciones en contraste con su antecesor, mediante una base rítmica más pausada y ejecuciones a medio tiempo. “S.O.S. In Bel Air” vuelve a los sonidos más enérgicos, estructurados sobre un sólido riff de batería y la característica voz de Thomas Mars. Llega el turno de “Trying To Be Cool”, donde de inmediato llaman la atención las precisas y nítidas secuencias del bajo de Deck D’Arcy, matizadas en su perfecta medida por lúdicos efectos electrónicos. El cierre de la primera mitad del álbum corre por cuenta de “Bankrupt!”, el tema más extenso de todo el disco, cuya primera parte fluye sobre una agradable melodía a un pulso constante, para posteriormente explotar en un ritmo saturado de sonidos sintetizados y finalmente desembocar en una hermosa pieza donde sobresale la guitarra acústica.

Los sonidos más vivos y energéticos vuelven a ser protagonistas en “Drakkar Noir”, en donde sobresale la presencia del teclado y las guitarras de Brancowitz y Mazzalai. “Chloroform”, funciona como una continuación del corte anterior, disminuyendo la velocidad y delegando la estructura de la canción en los elementos más sintetizados y una exquisitamente bien lograda instrumentación, funcionando en perfecta armonía cada una de las texturas que constituyen la pieza. Se vuelve a incrementar la intensidad de la mano de “Don’t”, donde ya comienza a evidenciarse una peligrosa dependencia a los sonidos electrónicos y a los efectos que pueda aportar el sintetizador, teniendo como resultado una PHOENIX 02escasa variación en la propuesta. El viaje a través del disco prosigue con la delicada melodía de “Bourgeois”, ritmo que permite un mayor lucimiento de la voz de Mars, estableciendo uno de los buenos cortes de la placa. “Oblique City” es el último tema en mostrar sus credenciales, ofreciendo pasajes agiles y acelerados, que inyectan precisas dosis de energía, todo estructurado sobre potentes ráfagas de batería y delicadas pinceladas de cuerdas.

El principal rasgo que nos entrega el último álbum de los oriundos de Versalles es la consecuencia de su estilo, quizás no superando la meta impuesta por su anterior producción, pero sí estableciendo una impronta característica, que los propone como una de las bandas a tener en consideración dentro de la línea más alternativa del rock. “Bankrupt!” está compuesto por diez cortes que se tornan fácilmente digeribles, pero que tienen como principal defecto el depender en demasía de los sonidos electrónicos, abusando durante varios pasajes del uso del sintetizador. Phoenix, con catorce años de trayectoria, vuelve a demostrar la madurez de su estilo, dejando la mesa servida para corregir esos leves ripios que le significarán dar el gran salto a la consolidación.

Por Gustavo Inzunza

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