Pennywise – Yesterdays

Lunes, 18 de Agosto de 2014 | 11:29 am | No hay comentarios
Pennywise – Yesterdays

Artista:

Pennywise

Álbum:

Yesterdays

Año:

2014

Sello:

Epitaph

Hoy por hoy, en el movimiento hardcore / punk (o por separado), la “metalización” de la propuesta musical aparece como la tendencia más seguida durante el último tiempo. Sin embargo, aún quedan agrupaciones que desarrollan su sonido con los mismos elementos que usaron en un principio, para así fortalecer el vínculo entre las convicciones artísticas y las personales –en este caso de una banda- a través de esta reafirmación de lo “clásico” por sobre lo “innovador”. Este ejercicio se fundamenta en la idea de que, en el caso de este género, lo que importa es el mensaje más que la forma o estructura. Dentro de este contexto, una de las ramas más fructíferas de esta corriente es sin duda el punk o hardcore melódico, donde California figura como su cuna. A diferencia de su símil en la costa este, acá la perspectiva y el enfoque pasan por un filtro más optimista y cercano a filosofías como la PMA (positive mental attitude), que a la propagación del odio como consigna.

PENNYWISE 01En la actualidad convergen y conviven expositores de la escuela contemporánea, con distintas procedencias, como Rise Against por ejemplo, con algunos de los bastiones más longevos como Bad Religion, NOFX o, quienes acaparan la atención en esta reseña, Pennywise. Activos por más de 25 años, con millones de copias vendidas y reconocidos como uno de los conjuntos independientes más exitosos, hoy nos muestran su último trabajo que lleva por nombre “Yesterdays”, sucesor de “All Or Nothing” (2012), donde las voces estuvieron a cargo de Zoly Teglas, vocalista de Ignite. En palabras del retornado vocalista original, Jim Lindberg, este es un “álbum nuevo, hecho de canciones viejas”, ya que en gran medida estas composiciones pertenecen al período de finales de los ochenta, cuando la banda recién emprendía el recorrido, contando además con una importante participación creativa, en la música y las letras, del bajista de la época, Jason Thirsk, fallecido posteriormente en 1996. El resto de los temas surgieron de los procesos que comprenden las obras “Full Circle” (1997) y “Straight Ahead” (1999).

En este sentido, es difícil analizar el disco desde una perspectiva netamente crítica, ya que, al parecer, los factores emocionales más que el afán creativo en sí, fueron los encargados de motivar la edición de este álbum. Por consiguiente, estamos en presencia de algo así como la tan manoseada “vuelta a las raíces” a la que tantos otros apelan para mantenerse vigentes. Según Lindberg, durante el tiempo cercano a “Land Of The Free” (2001), que coincide con los gobiernos de George W. Bush, el mensaje de la banda se politizó, basando sus líricas en el descontento, la disconformidad y el odio hacia lo establecido no sólo por aquel régimen, sino por la política de EE.UU. en general. Este cambio en la propuesta alejó a parte de la fanaticada en su momento, pero se asume como el sacrificio necesario para expresar la frustración que sentían por esos días. A pesar de que el panorama político hoy no es muy distinto, la agrupación optó por tomar todas estas canciones más optimistas o “divertidas” que tenían en el baúl y las ensayaron hasta darles la forma deseada, para luego grabarlas bajo un sistema que busca mantener un sonido limpio pero poco trabajado, sin la sofisticación que ofrece la post-producción de cualquier registro hoy en día, con el fin de obtener un trabajo que represente mejor el espíritu de aquella era.

PENNYWISE 02Luego de darle varias vueltas, algunos temas nos llaman más la atención que otros.  En primer lugar, la pista que abre el disco, “What You Deserve”, porque contiene la estructura clásica y pegajosa del punk, más una fuerte declaración al final que invita a “nunca más confiar en un policía”; “Noise Pollution” y “I Can Remember” poseen  coros extraídos de la mejor cosecha de la banda y fácilmente se abre la posibilidad de considerarlos en el futuro como clásicos del repertorio de los provenientes de Hermosa Beach, al lado de joyas como “Fight Till’ You Die”, “Society” y la inmortal “Bro Hymn”. Por otra parte,“Restless Time”, “Violence Never Ending”, “Am Oi!” y “Thanksgiving” flirtean un poco  más con la cólera y la rapidez de los ritmos, ya sea en la ejecución instrumental o en el fraseo vocal, representando a cabalidad la vibra y energía propias de la juventud que poseían en esa época. Finalmente, “She’s A Winner”, “Slow Down”, “No Way Out” y, de manera especial, “Public Defender”, muestran como fluye el juego entre la melodía y el punk que tantos frutos les ha dado y que los apasiona, donde además se evidencia un poco más la versatilidad en la ejecución por parte de los músicos, dentro de lo que el género permite, claro está. En la edición de lujo de “Yesterdays” aparece una pista adicional con grabaciones que datan de 1989, donde aparecen algunas de estas canciones y cuyo fin es corroborar la antigüedad de las creaciones que componen esta “nueva” entrega.

Resumiendo, da la sensación que lo importante acá es la dinámica de reivindicar aquello que algún día fue la chispa que encendió los motores, más que el avanzar “un paso más allá” en la evolución musical: un vistazo al pasado a través de los ojos de hoy, para recordar y conmemorar los orígenes que dieron forma a la propuesta actual. Sin duda un ejercicio sano, pero que para algunos resultará innecesario si creatividad y novedad es lo que se busca.

Por Hans Oyarzún

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