Peace – Happy People

Lunes, 2 de Marzo de 2015 | 1:44 am | No hay comentarios
Peace – Happy People

Artista:

Peace

Álbum:

Happy People

Año:

2015

Sello:

Columbia

Para contextualizar la carrera de Peace, lo primero que hay que entender es que estuvieron en el momento y en el lugar correcto. Su aparición, de la mano de su EP “Delicius” (2012), se dio cuando la escena indie estaba posicionada en un sitial seguro y sin mayores aspiraciones de innovación. Su sonido, cargado al tecno, coqueteaba sin mayores pretensiones con un sinfín de corrientes musicales, tan paralelas entre ellas que es muy complejo comprender para dónde quieren llevarnos, situándolos de inmediato como una gran promesa, como el relevo dentro del género.

Su debut oficial, “In Love” (2013), bajo la producción de Jim Abiss, quien ha trabajado con Kasabian y Arctic Monkeys, trajo algo fresco y espontáneo, con un sonido ecléctico y nostálgico que rememora PEACE 01en un punto al pop de los 90. Y precisamente esa conjunción tan contrapuesta a su trabajo anterior, es la que hizo catapultar su carrera, dejando claro que eran capaces de demostrar aún más versatilidad.

Bajo este arrollador éxito, después de dos años, nos presentan su segundo disco, “Happy People” (2015), un trabajo carente de toda esa singularidad presente en la banda. Si bien, singles como “Lost On Me” y “I’m A Girl” causaron expectación, primero, por su aparición antes de a la entrega oficial del disco, y segundo,  por sus riff reconocibles, aunque acompañado con una mala inspiración britpop, que incluye coros altamente pegajosos, letras frívolas y ligadas a un existencialismo adolecente que cae en lo absurdo, no fueron una antesala a la real magnitud del disco, sino una muestra de las dos únicas canciones que intentan sostener, precariamente, un trabajo aletargado por parte de la banda.

Cargado de tracks que, por un lado, en ejecución son muy bien logrados en cuanto a técnica y composición, pero que, por otro, les hace falta ese carisma que da la experimentación que mostraron en sus inicios, haciendo a estos mismos olvidables, y se percibe un cierto desinterés por parte de los integrantes, cayendo en el triste recurso de imitar gestos en voz y melodía a Pulp, Oasis o Weezer, lo PEACE 02que finalmente termina por saturar y aburrir, al no encontrar ningún punto de exaltación que haga querer trascender en escuchar el trabajo de los británicos, ya que los riffs y tiempos suelen ser tan parecidos a otros, que es fácil adivinar el transcurso de la melodía.

Es difícil precisar, en este disco, qué hay detrás de una banda que había avanzado progresivamente y de forma tan variada a lo largo de pocos, pero intensos, tres años. La presión de lanzar antojadiza y precipitadamente trabajos, no les da tiempo para llegar a una madurez musical que sea fiel al reflejo de ellos, lo que finalmente causa que su esencia se pierda. Desde su EP en 2012 hasta “Happy People”, han logrado crear una atmósfera polarizada paulatinamente, donde no hay posibilidad de reconocerlos como una misma banda hoy en día, dejando como gran incógnita si su desempeño se debe a sus pretensiones y aspiraciones como grupo, y a esa constante –hoy desconcertante- búsqueda de sonidos, o a una serie de desafortunadas decisiones erráticas, resultantes de una apresurada e innecesaria necesidad de entrar al estudio de grabación.

Por Ilse Barahona

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