Paul Weller – Saturns Pattern

Miércoles, 24 de Junio de 2015 | 1:40 am | No hay comentarios
Paul Weller – Saturns Pattern

Artista:

Paul Weller

Álbum:

Saturns Pattern

Año:

2015

Sello:

Warner Bros.

Es interesante cuando artistas de larga trayectoria componen discos y aportan al mundo sonoro una nueva obra. Uno se pregunta qué nuevo tienen para decir, qué novedosa contribución puede hacer al mercado musical. Cuando ya no se tiene casi nada que probar, cuando está casi todo dicho, es un tremendo ejercicio de exposición y humildad publicar un disco; habla muy bien de la inquietud, del fuego creativo y de las ganas de seguir haciendo crecer el paisaje sonoro de los días actuales, y en este caso particular, claramente hay pasión y algo que decir. Paul Weller ha forjado una carrera diversa después de formar parte de The Jam y The Style Council. De las guitarras y las canciones precisas, pasó a diversos estilos y composiciones más complejas, con paisajes sonoros variados y llenos de matices.

PAUL WELLER 01“Saturns Pattern” es un disco que conjuga la esencia musical del world music con elementos más clásicos y rockeros. La canción que abre esta colección de nueve tracks nos anuncia lo que será una constante. Una introducción muy espacial con algo de distorsión abre paso posteriormente a unas guitarras, también distorsionadas, y con una batería segura. Con ritmo pesado y contundente, “White Sky” es un ejemplo de la temática del disco y del estilo que hay en él. Posteriormente, la canción que da el título a la publicación es amigable, de fácil melodía y muy alegre. Nos recuerda, en alguna medida, al Peter Gabriel de “So” (1986): un piano marca el ritmo y los vientos colorean los versos cósmicos que canta Weller.

La estupenda “Going My Way” es una balada que va creciendo y agregando orquestación a medida que transcurren sus cuatro minutos. Al comienzo es una típica canción de amor, pero después acelera el pulso (con piano nuevamente) para volver a la balada. Bello tema, con una inocente e ingenua letra que pregunta y responde quién sigue a quién en la pareja, pero que en realidad no importa nada si es que seguimos juntos. Es un muy logrado tema, complejo y bello, que logra conmover por el contraste de la letra y su riqueza instrumental. “Long Time” es rockero y clásico, machacante y repetitivo, con guitarras procesadas, en donde se repite el coro casi como un mantra. Es inquietante y desesperanzado, con una letra que habla de la pérdida de sentido personal; el hablante lírico no se encuentra a sí mismo y eso queda claro en letra y música.

PAUL WELLER 02En “Pick It Up” continúan las guitarras, pero esta vez ejecutadas de forma más clara, con interludios de guitarra acústica y sonidos de sintetizadores, y sobregrabaciones que construyen una canción compleja, pero muy fluida, con diversas capas y un riff simple que prácticamente nunca abandona el tema. Excelente canción que, a pesar de su complejidad y dada la riqueza de sus sonidos, te atrapa y dan ganas de escucharla varias veces porque siempre se descubren nuevos detalles que valorizan la experiencia estética de su audición. Continúa el tema titulado “I’m Where I Should Be”, que es más plano desde el punto de vista del ritmo, pero mantiene la riqueza de sonidos y los detalles de instrumentación. “Phoenix” quizás sea la más comercial del disco, con un estribillo fácil y reconocible, continúa con una temática naturalista y naíf. “In The Car…” es ambiciosa y diversa; pianos a destiempo, guitarras acústicas y variados ritmos construyen un tema ambicioso y pretencioso, logrado a ratos, pero que aporta mucho al total de la obra. Y el gran cierre de “Saturns Pattern” es la extensa “These City Streets”, que continúa con el tono del disco. Peca de excesiva, pero es interesantísima como obra de cierre, ya que da  la sensación que Weller quiso reunir en una canción toda la propuesta musical de su disco. A ratos funciona, pero si duraba tres minutos menos habría sido una clausura monumental.

Esta obra crece a medida que uno la va escuchando, ya que con el tiempo se van apreciando más los detalles de las canciones, la exquisita instrumentalización y los buenos textos de Weller. Cuando alguien tiene algo que decir y aportar al mundo, se nota, y este es el caso. La trayectoria del ex-líder de The Jam y su capacidad musical no pasan inadvertidas en este disco, y se comprueba una vez más que el rock y la música popular no dependen de la edad de sus compositores y ejecutantes.

Por José Alvear

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