Omar Rodríguez López – Un Corazón De Nadie

Lunes, 28 de Mayo de 2012 | 12:41 pm | Comentarios (4)
Omar Rodríguez López – Un Corazón De Nadie

Artista:

Omar Rodríguez López

Álbum:

Un Corazón De Nadie

Año:

2012

Sello:

Rodríguez López Productions

El prolífico guitarrista y productor de At The Drive-In y The Mars Volta, vuelve a sorprender con el lanzamiento de un nuevo trabajo en solitario, el cual fue editado bajo su propio sello discográfico y que llama la atención por ser concebido en un período en que Omar se encuentra ocupado en muchas otras actividades, como lo son el retorno a los escenarios de At The Drive-In, después de 11 años de alejamiento, y la edición de la nueva producción de The Mars Volta (“Noctourniquet”). El álbum lo conforman 10 canciones distribuidas en poco más de 35 minutos, con una tendencia a los sonidos electrónicos, y que se caracterizan por el uso –y abuso- del sintetizador.

Es sabido que en sus otros proyectos, Omar también se hace cargo de las voces de apoyo y esto queda en evidencia en “Mono”, canción que abre el disco y en donde, más que cantar, se dedica a recitar la letra, en un volumen tan moderado que la voz tiende a perderse sobre la base del tema. “Ocho”, la segunda canción de la placa, sigue en la misma línea que su predecesora, dando las primeras muestras de que este disco no se caracterizará por su variación de estilos. El álbum continúa con “Tiburyn”, en donde el protagonismo sigue estando a cargo del sintetizador, pero reflejando una carencia de la energía propia de la música electrónica. En “Esperar”, la voz sigue relegada a un segundo o tercer plano, y es precisamente en este punto que se genera un contrasentido entre lo experimental de la placa y el poco afán por realizar algún quiebre en el ritmo y velocidad de las canciones. El tema que cierra la primera mitad del disco es “Colmillo”, en donde los sonidos robóticos y la melodía de un órgano, logran esbozar una variación respecto al resto del álbum.

La segunda parte del disco comienza con “Querer”, que en una suerte de paramnesia, vuelve a rememorar la poca energía que ofrece el primer track del álbum. “Tres” tiene el mérito de incorporar sonidos más cercanos a lo experimental, pero que no terminan por plasmar una identidad propia. Acercándonos a la recta final del trabajo, comienza a sonar “Vencer”, la tercera canción de la placa que es 100% instrumental, y que perfectamente podría ser incluida en un disco de relajación, debido a su prácticamente nula intensidad. El tema “Hez” se mantiene fiel al estilo del álbum, con efectos principalmente electrónicos, los cuales no tardan en caer en un ciclo que no da lugar a cambios de ritmos. El cierre del trabajo queda a cargo de “Adiys”, que como era de esperar, cede a la potencia del sintetizador y que tiene como mayor cualidad que, hacia el final de la canción, logra imprimir por primera vez en el disco, un cambio de ritmo sustancial, al pasar de sonidos saturados (que llegan a ser incluso molestos), a sonidos más melódicos, casi propios de una caja de música.

Lamentablemente, el nuevo material de Omar Rodríguez López es una muestra inequívoca que el hecho de que se cuente con el tiempo y los recursos necesarios para grabar un disco, no son en lo absoluto razones suficientes para hacerlo. Una placa carente de sentido artístico, que no aporta en nada al género, y en donde, más que evidenciarse el indiscutible talento de Omar, se despiertan dudas respecto a su habilidad para grabar en solitario. Un disco absolutamente prescindible, que pasará a la historia como un experimento fallido del puertorriqueño, y que deja la enseñanza que los grandes también se pueden equivocar.

Por Gustavo Inzunza

Enlace corto:
(4)
  1. Mario says:

    Parece que a Gustavo Inzunza no le gusto el disco, no le gusta comentar…tiene una flojera tremenda y “se lee” como si tubieras “lata” de comentarlo.
    Saludos =)

    • Mario says:

      Me respondo sólo, y me retracto en cierto sentido: el disco nuevo de omar es 99% identico a como lo describe Gustavo Inzunza. =(

      • omar says:

        respecto a la opinión sobre el disco, creo que está mal entendido el disco, lo que ofrece el álbum no es algo para satisfacernos propiamente, de hecho, hasta en la misma portada, el disco es para él mismo (omar rodríguez lópez), una especie de desahogo y de abstracción del periodo por el que está pasando, es decir, el fallecimiento reciente de su madre, obviamente ni hay forma de compararlo con el álbum jazzero “omar rodriguez”, “calibration”, u “old money”, siento que esta atmósfera obscura y de hasta pesadez sí lo logra pues es eso mismo lo que transmite, la falta de esa explosión enérgica, bueno, es lo que confiere a mi humilde opinión. gracias y saludos

  2. Rodrigo says:

    Concuerdo absolutamente con “omar”, aunque yo lo tomé como un desahogo ante su ruptura sentimental, pero el relacionarlo con el fallecimiento de la mamá tiene mucho más sentido. Si bien concuerdo en que es un disco “prescindible”, me parece un poco antojadizo lanzar una declaración como “se despiertan dudas respecto a su habilidad para grabar en solitario” pudiendo enumerar fácilmente un buen puñado de discos solistas de Omar en los que justamente se encuentra todo lo que se critica que éste no tiene.

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