Nightwish – Endless Forms Most Beautiful

Martes, 5 de Mayo de 2015 | 2:25 am | No hay comentarios
Nightwish – Endless Forms Most Beautiful

Artista:

Nightwish

Álbum:

Endless Forms Most Beautiful

Año:

2015

Sello:

Nuclear Blast

Ha transcurrido alrededor de diez años desde que Tarja Turunen salió de Nightwish, transformando su participación en algo irreemplazable para muchos. En 2007, Anette Olzon hizo lo suyo, pero sin lograr demasiado. Hoy, Floor Jansen (ex After Forever) es quien se luce como vocalista, otorgando fuerza y un giro más metal –género un tanto extraviado en tiempos de Olzon- en este, el octavo álbum de estudio de Nightwish, que acaba por dejar en claro que aquellos años con Turunen están más que enterrados. Y es que nos damos cuenta de que la voz lírica ya no es tema para Holopainen, pues en sus nuevas composiciones opta por aprovechar los atributos más básicos del inmenso potencial de Jansen, lo que  resulta suficiente para que el disco funcione y encante. Dentro de los reajustes en la formación, también cabe destacar la incorporación oficial de Troy Donockley a cargo de los instrumentos de viento, y el reemplazo en la batería de Kai Hahto a Jukka Nevalainen, quien debió dar un paso al costado debido a sus problemas de insomnio. Además, el álbum cuenta con la participación de Richard Dawkins, biólogo evolutivo, en la narración.

NIGHTWISH 01Inspirado en el libro “El Origen de las Especies” (1859) de Charles Darwin, “Endless Forms Most Beautiful” despliega atmósferas y estados intensos, volviendo en gran medida a los inicios folk de la banda, pero también exacerbando un poder musical que se une con lo armónico y fluye haciéndonos pensar que Nightwish al fin encontró un camino de vuelta a sí mismos. La primera impresión que el disco deja en su totalidad, es de algo que ya hemos escuchado antes, desde el desenvuelto “Shudder Before The Beautiful” (introducido por Dawkins) que parece, en parte, repetición de lo ya hecho en “Dark Passion Play” (2007) fundamentalmente por la reproducción de riffs y melodías vocales que, a estas alturas, más bien parecen bases sobre las cuales van replanteando ciertos conceptos. Algo similar ocurre en pistas como la dulce pero algo insípida “Edema Ruh”, la homónima y dinámica “Endless Form Most Beautiful”, cuyo ritmo orquestal otorga riqueza y movimiento, o bien la sencilla “Apenglow”,  en donde, no obstante, la voz de Floor se luce en tonos más agresivos que poseen su enganche, algo que también ocurre con “Weak Fantasy”, un tema oscuro y más pesado instrumentalmente.

Más allá de esto, está la dosificación de una orquesta que va creando densidades y contrastes firmes, como es el caso de “Our Decades In The Sun”, la balada del álbum, tranquila y sin sobresaltos. En “My Walden” los vientos de Troy otorgan ese aire folk celta que siempre fue distintivo de Nightwish, y que evoca la sensación de estar inmerso en una película épica. Por su parte, el piano de Holopainen crea una atmósfera triste y tranquila en “The Eyes Of Sharbat Gula” –inspirada en la foto de Sharbat Gula, la mujer afgana portada de National Geographic en 1985-, que da continuidad a la última y más extensa pista: “The Greatest Show On Earth”, una obra extraordinaria que da completo sentido a la acción de escuchar este álbum, despejando cualquier duda sobre la exquisitez del talento compositivo e interpretativo de los finlandeses.

NIGHTWISH 02La pista, de 24 minutos, se divide en cinco partes que relatan el origen de la vida en la Tierra. Un bellísimo prólogo instrumental introduce la voz de Jansen sobre una atmósfera que va ampliando su fuerza, para luego dar paso a la narración a cargo de Dawkins nuevamente. La incorporación de sonidos de la naturaleza logra conmover, al tiempo que las voces de Jansen y Hietala se articulan sobre estos, finalizando con Dawkins pronunciando la cita de Darwin que da título al disco: “Hay grandeza en esta visión de la vida, con todos sus diferentes poderes, en la que después de haber surgido originalmente como unas pocas formas o una sola, y mientras este planeta ha ido girando según la constante ley de la gravedad, infinitas formas tan bellas y maravillosas han evolucionado y siguen evolucionando desde un comienzo tan sencillo”. Dicha cita final es acompañada por el sonido del mar y el canto de las ballenas.

Es sensato concluir que la novedad no es algo que caracterice al último trabajo discográfico de Nightwish, salvo por la vuelta a la combinación de un género pesado y al mismo tiempo folk, que nos habla de sus orígenes musicales. Sumado a ello está el carácter que aporta Floor Jansen, dando vitalidad a una banda talentosísima, jamás despreciada, pero que necesitaba justamente de algo que los hiciera despertar de nuevo.

Por Camila Fuentes

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