Nick Cave & The Bad Seeds – “Skeleton Tree”

Jueves, 29 de Septiembre de 2016 | 11:23 am | No hay comentarios
Nick Cave & The Bad Seeds – “Skeleton Tree”

Artista:

Nick Cave & The Bad Seeds

Álbum:

Skeleton Tree

Año:

2016

Sello:

Bad Seed Ltd.

La estética de la muerte es una de las más poderosas. La imposibilidad de que se escape de nuestro alcance –porque “todos vamos a morir”– la hace un tema universal tan poderoso como abrumante. Nick Cave ha usado esa estética antes, y la ha dominado, entonces no resulta extraño verlo en esos terrenos. Cave no necesita mayores halos de luz para caminar terrenos pedregosos, porque los conoce bien, y en “Skeleton Tree” no sólo domina una estética, sino que la enfrenta, la pone en crisis y la glorifica, entregando uno de los mejores discos de 2016. Más importante aún, generando un trabajo con la cualidad única de ser afectuoso y repelente, de esas obras que son de una belleza inconmensurable, pero que a la vez no se puede ver por mucho tiempo, dado que afecta al oyente de manera innegable.

nick-cave-the-bad-seeds-01Erróneamente, la preconcepción de la relación entre realidad y ficción derivó en que las primeras escuchas de “Skeleton Tree”, decimosexto álbum de Cave con The Bad Seeds, fueran marcadas por la muerte en 2015 de Arthur, uno de sus hijos, porque las referencias en las letras, las imágenes presentadas, el ambiente que se cierne sobre las conciencias al escuchar los ocho tracks, parecen ser de una relación directa, pero Cave, en el documental “One More Time With Feeling” que lanzó el disco, explica el proceso creativo –de forma de evitar dar entrevistas y manejar la forma en la que su voz es puesta en los medios–, expresando que las letras y las canciones estaban listas prácticamente un año antes de la muerte de Arthur, y que incluso creativamente él había tenido un bloqueo respecto al acto de escribir.

La relación entre realidad y ficción, tan complicada de explicar y definir cuando la estética de la muerte está cerca. Y más aún cuando la muerte en sí lo está. Si no, que lo diga quien haya intentado leer “Blackstar” (2016) separado del deceso de David Bowie. Las líneas entre lo que ocurre y lo que se crea son complejas, y en un álbum que establece a la vista tantos paralelos entre la muerte de Arthur y lo que pasa en las canciones, sin duda que lleva al equívoco. La diferencia puede ser mínima, pero es crucial. Las letras son claves para el ánimo que trae “Skeleton Tree”, pero es la interpretación la que hace brillar a canciones que podrían perfectamente haberse convertido en una segunda parte de “Push The Sky Away” (2013), dadas las similitudes en la forma de aproximarse al acto de armar un disco. Son esos parecidos los que hacen más evidente que el álbum no fue la respuesta ante una muerte, sino que meramente una forma de lidiar con ella. En rigor, “Skeleton Tree” no se creó para expresar luto, sino que para vivirlo y generar un hito en la superación de un hecho que cambia los cimientos de una persona para siempre.

nick-cave-the-bad-seeds-02Acá tenemos un disco más expansivo y más fácil de relacionar a nuestras historias particulares de lo que parece ser en un comienzo. De hecho, he ahí la conexión inmediata que logra: no todo el mundo ha perdido un hijo, pero sí todo el mundo ha tenido relación con estas estéticas de la muerte, en especial cuando se extiende a los terrenos de la muerte de una relación, o de la muerte de una era en la vida.

Las imágenes en “Jesus Alone” son tan fuertes como la descripción del decaer de la existencia en “Anthrocene”, o la sensación de liberación al dejar atrás todo en la impactantemente bella “Distant Sky”, donde Cave es acompañado por la soprano danesa Else Torp, y ambos logran el clímax emocional de un disco que de por sí ya es muy intenso. Punto aparte merece “Rings Of Saturn” que, más que orbitar la lógica de una muerte, celebra al amor y la vida de forma oscura mediante un seudo rap que apela a algo más juguetón, en un respiro inmediato ante el eco de las imágenes de “Jesus Alone”, un eco que no abandona jamás al oyente en los 39 minutos de “Skeleton Tree”, cuyo track homónimo cierra el disco diciendo que “nada es gratis”, pero que “todo está bien ahora”, en el último acto de consolar este luto estético que coincidió con un hecho lamentable, y que nos entregó a Nick Cave & The Bad Seeds en un disco conmovedor, conciso, e imposible de ignorar. Todos vamos a morir, y este es un álbum que nos da una bella despedida, cuando sea que la necesitemos escuchar.

Por Manuel Toledo-Campos

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