Motörhead – Bad Magic

Lunes, 19 de Octubre de 2015 | 3:16 am | No hay comentarios
Motörhead – Bad Magic

Artista:

Motörhead

Álbum:

Bad Magic

Año:

2015

Sello:

UDR

Es innegable que la carrera discográfica de Motörhead ha sido muy consistente. Cada dos o tres años se puede esperar un nuevo álbum que, en el peor de los casos, cumple, pero que generalmente se mantiene con una tasa de calidad bastante equilibrada. Con “Bad Magic” se coronan 40 años del crudo, metálico e incendiario rock & roll insigne de la banda. Producido por Cameron Webb, y con la alineación más duradera que Motörhead ha visto, el resultado es tan predecible como apreciable: una carga de rock directo, frenético, bien articulado, simple y llanamente eficiente; una fórmula que se sostiene tan bien en el tiempo, que nunca ha necesitado cambiar y que se sustenta por el carácter de la banda.

MOTORHEAD 01Esto se manifiesta en los primeros segundos con la rasposa voz de Lemmy dando entrada a un sólido riff, potenciado por un acelerado tempo y marcada línea de bajo en “Victory Or Die”, que seguida en el mismo camino por “Thunder & Lightning”, rememoran sus discos de antaño. “Fire Storm Hotel” trae una vibra distinta, más de fiesta, con guitarras gancheras y un sonido más ochentero. Junto a la penúltima, “When The Sky Comes Looking For You”, están más enfocadas a un tono blusero. Los años parecen no afectar la maestría de Mikkey Dee, destacando en cortes como “Shoot Out All Of Your Lights” y “Evil Eye”, que traen nuevamente los tempos acelerados con algunos matices de punk. “Electricity” y “Tell Me Who To Kill” incurren en el género de manera más profunda: canciones cortas con un sonido pesado, que además dejan entrever que la condición física de Lemmy desequilibra la ejecución del trío (sino seria impecable), con una voz que suena ahogada. Aun así, su bajo sigue dando cuerpo a las composiciones, algo claro en “The Devil”, un punto alto de la placa, con un groove atrapante y un coro contundente; acá el solo de guitarra es ejecutado por el invitado, Brian May, desprendiéndose de su sonido habitual y otorgando una participación remarcable, dejando en claro su versatilidad en las seis cuerdas.

Con una alegoría de riffs precisos en “Teach Them How To Bleed”, Phil Cambell complementa una batería que lleva un ritmo como locomotora, en una progresión que desenlaza en un climático coro. La anterior, se enmarca en el sonido esencial de Motörhead junto a “Choking On Your Screams”, que con tres riffs bien articulados, complementados por una ejecución explosiva de los tres músicos, arman un corte sólido, de lo más icónico de la placa, a pesar de que en este pasaje se siente la voz de Lemmy un poco más fatigada, algo que la producción no pudo esconder del todo.

MOTORHEAD 02“Till The End” cambia las revoluciones: como power ballad, trae un sonido sutilmente melancólico, algo que Motörhead logra capturar muy bien, pese a su insigne sonido agresivo. Interesante canción, quizás como no se escuchaba desde “God Was Never On Your Side” de “Kiss Of Death” (2006), con Lemmy dando un tono melódico notable y una letra que trata en parte sobre la muerte. Se siente introspectiva, como una autobiografía. El cierre es lo más osado del álbum, porque hacer un cover de “Sympathy For The Devil” es todo un desafío –considerando lo emblemática que es las canción de The Rolling Stones-, pero Motörhead lo logra sin sonar a imitación, más bien consiguiendo reinterpretar la esencia con el característico toque personal, donde cada integrante brilla en su ejecución, con una batería fuerte y marcada y dos precisos solos de Phil Campbell. Sin embargo, se siente innecesaria y, si bien está perfectamente ejecutada, no conjuga de buena manera con el resto del disco.

“Bad Magic” contribuye al legado de una banda que lleva 40 años sobre los escenarios. Motörhead no hace música para mantenerse relevante, simplemente entrega música mirando desde lo alto sobre su propia leyenda, ya que Lemmy podrá no ser invencible, pero su herencia sí lo es. Si bien, en algunos pasajes del disco se nota la fatiga en su voz y tiene un sonido indefinido en la producción, en general el álbum se siente imbuido con vitalidad. Considerando que Lemmy ha construido la identidad de su banda en base a una constante sónica que ha estado desde los primeros días, “Bad Magic” representa todo lo que Motörhead ha forjado, con un sonido atemporal, uno de rock & roll estandarizado, plasmado en una extensa discografía que, como ladrillos en un muro, han cimentado el patrimonio indestructible de una banda eterna que ha entregado su trabajo a varias generaciones.

Por Roberto Goren

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