Mew – + –

Miércoles, 13 de Mayo de 2015 | 2:25 am | No hay comentarios
Mew – + –

Artista:

Mew

Álbum:

+ -

Año:

2015

Sello:

Play It Again Sam

La música de Mew conlleva un halo de misterio. A simple vista es complicado definir exactamente qué es lo atrayente de estos daneses. ¿Será su orientación pop a la hora de aventurarse en las melodías del indie rock, plagada de armonías de estadio, matizadas por la inusualmente natural voz de alto rango de su vocalista Jonas Bjerre? ¿O será la igualmente inusual naturalidad con la que se inmiscuyen en territorios del rock progresivo, dotando su sonido de una personalidad única? Tal vez es la mezcla de ambas cosas lo que ha logrado que su más reciente disco, llamado simplemente “+ -”, y sucesor de “No More Stories Are Told Today, I’m Sorry They Washed Away / No More Stories, The World Is Grey, I’m Tired, Let’s Wash Away” (2009), haya concitado mucha atención. De cualquier forma, eran ya casi seis años de ausencia discográfica.

MEW - 01Este álbum provoca un cisma entre ambas partes que conforman el sonido Mew, considerando que se cargan directamente al sonido más easy listening, como en su momento Genesis o Asia lo hicieron. El track que abre el disco, “Satellites”, es prueba de ello: un delicado sonido de arpa le da inicio entrelazado con la surreal voz de Bjerre, en una canción que cuida su arista prog-rock, pero dotada de estética de estadio. El segundo single, develado durante la promoción del álbum, es la frenética “Witness”, en donde aún se pueden percibir los ganchos guitarreros de sus anteriores discos y, al menos, en algo se siente la influencia de Michael Beinhorn, productor de este trabajo y que también estuvo detrás de las perillas en “And The Glass Handed Kites” (2005), tal vez su álbum mas celebrado, tanto dentro como fuera de su país, llegando a ganar el Grammy danés como Mejor Álbum Rock del año.

Tal vez donde más se nota el viraje hacia el pop, es en la elección de sus colaboraciones. Si antes había sido el vocalista y guitarrista de Dinosaur Jr, J Mascis, ahora es el turno de la cantante neozelandesa Kimbra quien colabora en “The Night Believer”. La danza de estilos orientados hacia nuevos horizontes se hace patente en “Making Friends”, repleta de guiños funkies ochenteros. El devaneo prog de “Clinging To A Bad Dream” marea un poco, se siente que en cualquier momento aparece ese cambio de ritmo tan característico de los daneses, sin embargo, se limitan a sincopar e intercalar las guitarras con las baterías, con un final tan inesperado como vacilante. La obra maestra de este disco, y llamada a ser en algún momento single, es “My Complications”, vibrante y llena de sorpresas de principio a fin, con una melodía envidiable, dejando en claro lo que una vez el guitarrista Bo Madsen dijo: “Somos, probablemente, la única banda indie de estadio”.

MEW - 02“Water Slides” es una nueva prueba para la tolerancia del auditor, quien tiene que toparse con esta canción indie que bebe mucho del R&B más pop posible, aunque, siendo objetivos, tiene mucho de dream pop también; todo el álbum tiene algo de ello, de hecho. “Interview The Girls” está construida desde las entrañas de las melodías clásicas de Mew, lleno de punta a cabo de voces superpuestas y etéreas; aunque carece del empuje necesario para convertirla en pieza esencial del álbum, conquista por su grandilocuencia calculada. “Rows” corre por la misma senda, es un avión al que le cuesta agarrar altura para luego elevarse al infinito. Casi once minutos de experimento sonoro con aires de jam sesión, en donde aprovechan de experimentar toda clase de texturas y ritmos, que se arrebolan y estallan cual si fueran fuegos de artificio. No mucho más breve es “Cross The River On Your Own”, la balada de siete minutos que cierra el álbum y  que, pese a su delicadeza, compila el sonido general de este trabajo: magnificente y efectivo, pero complejo a la vez.

“+ -” está muy lejos de ser un disco deficiente, tampoco es el mejor de su carrera, sin embargo, gana puntos principalmente por una razón: no renuncia a ninguno de sus vectores de sonido, aunque no se excede en ellos; si existe un sonido Mew, este se mantiene ahí. Fueron capaces de reducir su esencia a su expresión más simple y “radial”, sin perder lo que los ha hecho uno de los puntales del sonido contemporáneo del rock salido de Dinamarca.

Por Danny Arce

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