Metallica – “Hardwired… To Self-Destruct”

Miércoles, 23 de Noviembre de 2016 | 11:07 am | Comentarios (2)
Metallica – “Hardwired… To Self-Destruct”

Artista:

Metallica

Álbum:

Hardwired... To Self-Destruct

Año:

2016

Sello:

Blackened

Nunca antes había pasado tanto tiempo entre dos álbumes de Metallica, por lo que las expectativas para su décimo LP eran bastante altas, aunque no faltaba el amplio grupo de detractores que no esperaba nada relevante por parte del cuarteto. Ya son ocho años desde que Hetfield y los suyos lanzaron “Death Magnetic” (2008), cuya música no dejó contento a todo el mundo, con fans que argumentaban una y otra vez que “Metallica no era el mismo” o “ahora son una banda de pop”, entre tantas otras acusaciones por parte de la comunidad amante del metal. “Hardwired… To Self-Destruct” se decidió a regresar hacia el pasado, buscando ese sonido que Metallica parece haber perdido, e intentando dejar en claro que aún siguen vigentes, pese a lo que digan los críticos de su música.

metallica-01La patada inicial se produce con “Hardwired”, canción de corte thrash metal, poniendo en evidencia que la banda busca ese sonido perdido, pero dejando la sensación de que algo falta. Con “Atlas, Rise!”, por ejemplo, tratan de emular las guitarras “caóticas” que están presentes en álbumes como “…And Justice For All” (1988) o “Master Of Puppets” (1986), pero sin tener claro cómo ejecutar una idea que en el papel parece muy sencilla. Algo falta, y nadie puede figurar qué puede ser. Tal vez suene a sacrilegio, pero “Now That We’re Dead” deja un sabor a Megadeth, con guitarras punzantes, letras destructivas y un sonido “rejuvenecido” por parte de Kirk Hammet y James Hetlfield, principalmente.

“Moth Into Flame” le da dirección a un álbum que a ratos tambalea, pero que se logra afianzar por fin en un track que nos recuerda al Metallica más clásico, con Lars Ulrich manejándose mejor que en vivo y el bajo de Robert Trujillo galopando con furia tras los sólidos riffs de Hetfield. Cabe destacar que en este disco es la primera vez donde Kirk Hammet no participó en la composición, aún así, los solos del legendario guitarrista suenan fuertes y claros en cada canción, lo que queda ejemplificado en “Dream No More” o “Halo On Fire”, esta última con un sonido más cercano al hard rock que al metal, aunque sin perder los lineamientos de la banda en cuanto a estructura.

metallica-02A la hora de llegar a “Confusion”, la banda vuelve a intentar ese ejercicio de rescatar el sonido antiguo, consiguiéndolo en cierta manera con un recuerdo al conocido disco negro lanzado en 1991. “ManUNkind” con su riff apocalíptico nos advierte del destino de la humanidad, en el siempre especial estilo de Metallica. “Here Comes Revenge” se alza como una de las composiciones más completas del álbum, con un pegajoso riff por parte de Hammet, así como un bajo palpitante por Trujillo, lo que sumado a la batería de Lars y el gran trabajo vocal de James, entregan una de las canciones más sólidas y consistentes del LP.

Existe un contraste a lo presentando anteriormente en el álbum en comparación con el track “Am I Savage?”, que si bien está compuesto de notables solos y un hilo conductor netamente enfocado en la guitarra, cuesta un par de escuchas para que tome fuerza. El inmortal Lemmy Kilmister, fallecido líder de Motörhead, tiene su merecido homenaje en “Murder One”, la que guarda cierta similitud al estilo del extinto power trio, con la icónica frase “born to lose, live to win” como premisa general en su letra, la cual hace alusión a canciones como “Iron Horse” y “Born To Lose”, entre otras.

metallica-03En el cierre, toda la potencia de la banda se condensa en lo que es “Spit Out The Bone”, con una batería de ritmo acelerado tal como si fueran los estruendosos disparos de una metralleta, logrando, por fin, llegar a la cúspide de ese sonido que estuvieron buscando por casi todo el álbum. Los potentes riffs, que si bien nunca serán tan buenos como los de “Kill’Em All” (1983), cumplen un trabajo excepcional en una canción que funciona como el cierre perfecto a la obra.

Con tan solo unos días de existencia, el disco ya ha sido un tanto vapuleado por los detractores de la banda. Lo cierto es que, pese a aquellas críticas, Metallica logra un álbum que termina siendo mucho mejor de lo que se podía esperar. Sí, es cierto, costó que pudieran afirmar el sonido antiguo que se busca a lo largo de todas las canciones, pero en líneas generales se cumple con entregar algo mucho más potente y directo en comparación a lo que nos tenían acostumbrados desde hace ya tantos años. Mientras tanto, el disco mantendrá la atención que conlleva sus primeros días de existencia. Si llegara a formar parte de los clásicos de la banda sería un enorme logro, considerando que ya han pasado varios años desde que nos sorprendieron (positivamente) con un trabajo discográfico. Que “Hardwired… To Self-Destruct” llegue a trascender o no dentro de la discografía de Metallica, sólo el tiempo lo dirá.

Por Manuel Cabrales

Enlace corto:
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  1. Bastian Schuantaiguer says:

    Yo sé que a nadie le importa, pero yo encontre el disco bueno bueno. No se por que la gente en lugar de disfrutar el trabajo de un musico, se dedica a criticarlo y tirarlo para abajo. Hay muchisima pega detras de hacer un disco y canciones, metallica trató e hizo un disco mas que decente, asi que solo queda escuchar primero, y aplaudir si se quiere despues.

    • spinotti says:

      Coincido contigo. Metallica se ha reventado un disco por demás honesto y decente. No es un disco brillante, pero refleja mucho de lo que Metallica es hoy día. Creo que ya dejaron de pretender ser y se han enfocado en ejercitar de la forma mas natural las virtudes que han tenido a lo largo de su carrera.
      Yo lo estoy disfrutando cada vez mas.